Sevilla FC

Luci, segundo de Caparrós, al banquillo del Sevilla Atlético

  • El ex futbolista lepero fue ayudante del utrerano desde que éste salió del Sevilla rumbo a Riazor

Luci y Caparrós. Luci y Caparrós.

Luci y Caparrós. / víctor rodríguez

Sólo falta la oficialidad, pero la decisión ya está tomada. La dirección de fútbol, o sea, Joaquín Caparrós en consenso con sus subordinados, le darán las riendas del Sevilla Atlético a Luci, ayudante técnico del utrerano en esta última etapa y desde que éste dejara Nervión en 2005 para dirigir al Deportivo de La Coruña. Desde entonces, Luci ha sido inseparable de Caparrós, en el Athletic, una corta etapa en el Neuchatel, el Mallorca, el Levante, el Granada, el Osasuna...

Luciano Martín Toscano (17-08-1972), llamado futbolísticamente Luci desde que fuera central del Sevilla Atlético -entonces Sevilla B- entre 1993 y 1995, afrontará así su primera aventura como primer entrenador. En el club, amén del predicamento de Caparrós, que lo conoció en su etapa en el Recreativo, desde 1996 en Segunda B hasta 1999 en Segunda A, gustan su profesionalidad y su seriedad. Además, tendrá hilo directísimo con el director de fútbol, que quiere darle continuidad a los canteranos precisamente en la etapa en la que se están quedando taponados en los últimos años, el segundo equipo.

Luci llegó con Caparrós como ayudante técnico cuando José Castro lo llamó para salvar la situación de urgencia del primer equipo en las cuatro últimas jornadas. Y ha vivido todos los extremos del fútbol: una final de Copa y una clasificación europea con el Athletic, luchar por la permanencia con el Mallorca y el Levante, descender con el Mallorca, extrañas aventuras en Suiza o Qatar, su última parada antes de su regreso al Sevilla. Ahora, el Grupo IV de Segunda División B, que conoce muy bien, lo espera, en el que será su estreno como primer entrenador.

El club ha sopesado la idoneidad de Luci por encima de otros técnicos que estaban en boca de muchos aficionados por su pasado sevillista, desde Palop a Martí o Pablo Alfaro, quien está aún inmerso en la fase de ascenso a Segunda División con el Mirandés. La opción de un ex futbolista con carisma fue desechada por ahora. Entre otras cosas para reforzar la confianza en Pablo Machín, que afronta un alto reto con el primer equipo y tener en la sombra, en el filial, a un entrenador ex sevillista querido por la afición podría suponer una peligrosa amenaza ante el mínimo traspié competitivo. Esto y el hilo conductor con la cantera que quiere Caparrós han sido determinantes.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios