Ciudad de Lucena - Sevilla | La previa

Primero, el 'Borussia' de Lucena

  • Todo lo que no sea una implicación extrema y el obligado respeto a los cordobeses abrirá una peligrosa puerta

  • Ocasión para que la ‘unidad B’ se reivindique

Julen Lopetegui se dirige a su plantilla en la sesión matinal de ayer. Julen Lopetegui se dirige a su plantilla en la sesión matinal de ayer.

Julen Lopetegui se dirige a su plantilla en la sesión matinal de ayer. / José Ángel García

Ni el Sevilla actual es aquel que vagaba en Segunda con Juan Ramón y Thetis como centrales, ni el Ciudad de Lucena, segundo en su subgrupo de Tercera, es aquel Isla Cristina que adiestraba Paco Chaparro en Segunda B y que ganó 2-3 en el Sánchez-Pizjuán, jugando con diez desde el minuto 10, para apear a los blancos de la Copa en 1997. Pero eliminatorias como la que hoy libra el equipo de Nervión siempre van a tener una puerta hacia el despeñadero, la misma que se empeñó en abrir aquel desmañado equipo que dirigía aún Julián Rubio. Basta con que el muy superior haga poco por demostrarlo, que la puerta se abrirá de par en par.

El Ciudad de Lucena, que entrena Dimas Carrasco, primo hermano del vicepresidente del Sevilla José María del Nido, lleva con el partido de esta noche metido en la sesera desde que las bolitas quedaron emparejadas. Y, sin embargo, en el seno del actual campeón de la UEFA Europa League, ayer resonaba por todos los rincones la palabra Dortmund. O Borussia, como se le conoce por estos pagos al gran club aurinegro a pesar de que en su país, Alemania, el Borussia a secas sea el otro, el Mönchengladbach.

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El Sevilla no juega todos los años unos octavos de final de la Liga de Campeones, aunque cada vez sea más asiduo en este selecto estrato, y es lógico que el foco apuntara al sorteo. Pero ya se encargó Julen Lopetegui de tratar de girarlo hacia el corazón de la preciosa provincia cordobesa. Lo hizo a su manera, regateando los elogios al Dortmund para mejor ocasión y regalándoselos al Ciudad de Lucena, que si hoy aguarda al cuarto mejor equipo de España la pasada temporada es porque se lo ganó y bien.

Para Lopetegui, esta noche espera a los suyos una suerte de Borussia de Lucena. Y tratará de inculcárselo a los once que salten a la hierba artificial de un terreno de juego que al menos, para paliar esa hostil superficie –ayer se entrenaron en una similar los sevillistas–, goza de unas generosas dimensiones. No es una ratonera plagada de pequeñas trampas, como a veces pasa en estas primeras eliminatorias coperas. A las entrañas de la Subbética acude el Sevilla sin ninguno de los que ya se perdieron el reciente viaje a Getafe. Ni Vaclík, ni Jesús Navas, ni Munir ni por supuesto Escudero, al que le queda más tiempo de baja por su maltrecho codo, se subirán al autobús esta mañana.

De todos modos, aunque el capitán y sempiterno lateral derecho hubiera estado disponible, es bastante probable que Lopetegui lo hubiera dejado en Sevilla hoy para reponer fuerzas cara a la visita del Valladolid a Nervión el próximo sábado.

Si los pretorianos, que apenas gozaron de vacaciones el pasado verano, como el resto del equipo, no descansan esta noche, cuándo lo van a hacer. Por ello será el turno de los Aleix Vidal, Sergi Gómez, Rekik, Gudelj, Franco Vázquez, Óscar Rodríguez, Carlos Fernández, Idrissi. Incluso el muy aconsejable descanso de Diego Carlos puede darle el relevo al aún inédito Gnagnon, quien en la rutina de la ciudad deportiva parece que se afana en convencer a Julen Lopetegui de que es útil para la causa.

La respuesta de la denominada unidad B no venía alimentando el optimismo en el inicio de la temporada, pero hace justo una semana, los Sergi Gómez, Rekik, Gudelj u Óscar Rodríguez cumplieron con creces en Rennes. Hoy, en un escenario más prosaico, con 400 de sus 4.800 asientos ocupados por animosos seguidores locales, deberán insistir en reivindicarse, que son muchos los frentes abiertos.

El inminente no es la glamurosa Champions. No estará Haaland, pero Víctor Morillo, el mejor atacante de los anfitriones, te la puede liar con su zurda. Los cordobeses son un equipo sólido, bien estructurado, con gente experta. Como el Sevilla se relaje y les abra la puerta, ojo con este Borussia de Lucena.

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