Sevilla FC 'Subidón' Caparrós

  • El Sevilla regresa a la cuarta plaza de la mano del utrerano, el gran triunfador del derbi

Caparrós, junto a Jesús Navas y el resto de la plantilla, saluda a la afición al finalizar el derbi. Caparrós, junto a Jesús Navas y el resto de la plantilla, saluda a la afición al finalizar el derbi.

Caparrós, junto a Jesús Navas y el resto de la plantilla, saluda a la afición al finalizar el derbi. / Antonio Pizarro (Sevilla)

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El Sevilla se llevó el derbi 96 en Primera División, que tuvo un nombre propio: Joaquín Caparrós. El entrenador utrerano dio una nueva alegría al sevillismo con el triunfo ante el Betis, que fue la confirmación del cambio tan radical que ha dado el cuadro de Nervión tras la salida de Pablo Machín y la llegada del actual inquilino del banquillo sevillista, tal como indican los números.

Unos guarismos que se resumen en 22 puntos de 27 posibles, teniendo en cuenta los cuatro últimos partidos de la temporada pasada, con clasificación final para la Liga Europa, y los cinco que lleva en la actual, con un balance global de siete triunfos (ante Real Sociedad, Real Madrid, Alavés en dos ocasiones, Espanyol, Valladolid y Betis), un empate (ante el Betis en el Villamarín el pasado curso) y una derrota (ante el Valencia), lo que demuestra la eficacia del efecto Caparrós.

Ese subidón del Sevilla con el utrerano al mando se refleja en la actual cuarta plaza que ocupa el equipo nervionense, con un punto de ventaja (52) sobre el Getafe (51), quinto, y teniendo en cuenta el enfrentamiento entre ambos la próxima jornada en el Coliseum. Un duelo que el conjunto de Nervión preparará con la digestión tan positiva que supone el triunfo ante el Betis, en el que Caparrós siguió alargando su excelente trayectoria como entrenador en sus partidos ante los verdiblancos, con únicamente tres derrotas en 24 partidos (@LaligaenDirecto). De esos 24 encuentros, 12 han sido derbis, con un balance a su favor de 4 victorias, 7 empates y una derrota.

Un derbi que Caparrós vivió en el banquillo con su habitual tensión y nerviosismo, y que festejó a lo grande junto a sus jugadores y una afición que disfrutó al máximo tras el pitido final. Un final de partido sufrido para un Sevilla que empeoró con los cambios –demasiado escalón entre titulares y suplentes– en una tarea que Monchi tendrá que enmendar de cara a la próxima temporada. Precisamente, el abrazo entre el director general deportivo y Caparrós sobre el césped, al finalizar el encuentro, fue una de las imágenes que quedará para el recuerdo en la retina del hincha sevillista. "Gracias afición por llevar en volandas de nuevo a nuestro equipo. Sois el corazón y el alma del club. LA SANGRE ROJA NUNCA SE RINDE", escribió el preparador sevillista en Twitter, ayer, en otra muestra más de cariño y agradecimiento a la parroquia nervionense por el apoyo dado en todo momento en una cita que acabó en fiesta blanca.

Una fiesta que después del césped siguió en el vestuario, donde se vieron imágenes (medios oficiales) de celebración de Monchi y Caparrós con los jugadores, comprobándose la buena sintonía que existe en el vestuario entre entrenador, plantilla y director general deportivo. Fue la comprobación de cómo el Sevilla supuso manejar a la perfección y actuar ante una situación de crisis, con la destitución de Pablo Machín tras la debacle de Praga y la llegada, el día después, del técnico de Utrera al banquillo, volviendo el cuadro de Nervión a ganar a domicilio en Liga (Espanyol) mucho tiempo después y empezar a sumar puntos para escalar puestos. El mejor ejemplo de no caer en la inacción y tirar hacia arriba, el paso de la crisis al subidón Caparrós.

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