Sevilla FC

El delantero, al caer

  • El Sevilla concretaba este martes el acuerdo con la Sampdoria para el traspaso de Muriel horas después de anunciar la marcha de Iborra al Leicester

  • Guido Pizarro y Amavi, con más trabas

Luis Muriel celebra un gol con la Sampdoria el curso pasado. Luis Muriel celebra un gol con la Sampdoria el curso pasado.

Luis Muriel celebra un gol con la Sampdoria el curso pasado. / giorgio benvenuti / efe

La afición del Sevilla continúa hambrienta de caras nuevas mientras es testigo de un carrusel de noticias poco halagüeñas relativas a las salidas de algunos de sus pilares de los últimos años. En Nervión, como ya era de esperar, se va a vivir una nueva revolución estival. De nuevo, otra vez, va a haber un aluvión de salidas y de entradas. Pero la determinación del comité ejecutivo encabezado por José Castro de centrarse en las opciones A para cada puesto a cubrir está ralentizando la faceta que más interesa al aficionado en esta época de mercadeo: los fichajes. Y parece ser que entre hoy y mañana debe hacerse oficial la contratación del delantero, Luis Muriel. A ello se puso la dirección del club tras rematar el traspaso de Iborra al Leicester City por 15 millones de euros.

La de Muriel era la operación de entrada más cercana a cerrarse este martes por la noche, la que centraba los esfuerzos en las oficinas de Nervión, desde las que se mantenía hilo directo con la Sampdoria para rematar una operación bien encauzada. La voluntad del internacional colombiano de enfundarse la camiseta del Sevilla, precisamente presentada anoche en la tienda del club, terminó de convencer al equipo genovés de aceptar la oferta nervionense, muy alejada de la que llegó desde Liverpool. El Everton llegó a ofrecer 32 millones de euros por el delantero de 26 años, pero éste ya había sido atado por el Sevilla hace un par de semanas. Con el acuerdo con el jugador, por cuatro temporadas, más que cerrado, sólo quedaba perfilar la cifra final y las fórmulas de pago del que será el traspaso más caro, de largo, de la historia del club blanquirrojo, pues superará los 20 millones. Algunas fuentes hablaban de esta cantidad de fijo más otros dos millones en pluses por rendimiento, una fórmula habitual en las transacciones del Sevilla.

El de Iborra se convirtió a su vez en otra gran suculenta venta de un club que no logra cerrar el grifo de las salidas y que pierde a su capitán por una cifra más que estimable, aunque los valores que aportaba el valenciano ya no estarán presentes en el nuevo vestuario de Berizzo. De esto se quejaron muchos sevillistas que, en vista de que el club hará importantes ingresos con las más que posibles salidas obligadas de Vitolo y N'Zonzi, no termina de comprender que el carrusel de los que se van sea tan superior al de los que llegan.

Esa convicción en perseverar por las opciones A, además de la fama de club especializado en las grandes plusvalías, están ralentizando otras operaciones que parecían bien encauzadas. El Tigres, un club poderoso económicamente en México, está poniendo algunas trabas para acordar con el Sevilla el traspaso de Guido Pizarro. El argentino tiene su cabeza en Nervión, y de hecho ya ha apalabrado las condiciones del que debe ser su nuevo contrato. Boca Juniors también está a la expectativa y el agente del jugador prometió darles una respuesta sobre su propuesta, inferior a la sevillista, mañana. En realidad, sólo falta el plácet del Tigres. Y en cuanto a Amavi, algo similar, aunque en este caso el Sevilla debe perfilar algunos flecos del contrato del jugador, pues con el Aston Villa ya había buena sintonía para acordar su traspaso.

Desde fuera siguen llegando noticias sobre dos pilares del equipo. Rami ha aceptado la oferta del Marsella a falta de acordar con el Sevilla su traspaso, según L'Equipe. Y el Corriere dello Sport mete en la puja por N'Zonzi al Inter, con Jovetic como moneda de cambio, aunque el francés prefiere la Juventus.

Por su parte, Antonio Luna se sinceró en su presentación con el Levante. "Fuimos claros desde el primer momento con el Levante y todos sabían que teníamos la ilusión de ir a Sevilla porque es mi casa, pero el club estaba en una situación delicada con el entrenador y la dirección deportiva. Estoy aquí y me centro sólo en eso".

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