Sevilla - Girona | Uno por uno de los jugadores

Cuando hacer gol es lo de menos

  • Los desmarques de Andre Silva y Ben Yedder hacia fuera hicieron buenas las entradas de Sarabia y Roque Mesa como interiores

  • Con el Girona más expuesto, Banega sacó el tiralíneas

El delantero sevillista Andre Silva trata de marcharse del central Juanpe. El delantero sevillista Andre Silva trata de marcharse del central Juanpe.

El delantero sevillista Andre Silva trata de marcharse del central Juanpe. / Juan Carlos Vázquez (Sevilla)

Se puede ser un delantero que viva de su pegada, de los que tocan el balón en contadas ocasiones y lo hacen para alojarlo en la red, y se puede jugar como ayer lo hicieron Ben Yedder y Andre Silva, Zipi y Zape. El francés y el portugués, que saben coordinarse para no pisarse los terrenos y ayudarse mutuamente a mejorar el juego, dieron un curso de cómo sumar muchísimo al juego sin apenas rematar a portería. Sus movimientos y desmarques, la mayoría de las veces de dentro hacia fuera, apuntando a los banderines, para sacar a los centrales de su zona de confort, resultaron fundamentales para ir ahormando el partido, para desgastar a la ordenada y sólida zaga de Eusebio y, finalmente, para que las entradas de Roque Mesa y Sarabia por los pasillos interiores tuvieran continuidad y acabaran en peligro.

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El golazo de Sarabia viene a resumir lo que ayer fue el Sevilla, Sarabia conecta con Banega por dentro, prolonga a Andre Silva (éste entre líneas, ofreciéndose de espaldas) y luego con Ben Yedder (éste abierto a la izquierda) para finalizar con su pierna menos buena, la derecha. Fantástica la movilidad de los delanteros en apoyo a Sarabia por dentro.

Defensa

En la primera parte, el foco de inquietud de la retaguardia blanca llegó en las recuperaciones del Girona que sorprendían a Banega sin apoyos a su alrededor, por esa querencia de Sarabia y Roque Mesa a colarse por los pasillos interiores que les abrían los puntas. Así sobrevino esa contra de Pedro Porro, el posterior centro de Portu desde la derecha y el remate de Stuani con lo primero que pudo para que Vaclik repeliera con su cabeza.

En la segunda parte, al llegar pronto el 1-0, el Girona tuvo que adelantar su línea defensiva, afloraron los espacios y el Sevilla mantuvo su voracidad ofensiva hasta el final, lo que alejó el balón de su área.

Ataque

El buen partido del Sevilla en ataque, con 16 remates y 6 de ellos entre los tres palos, incluidos dos paradones de Gorka Iraizoz, volvió a plasmar que Pablo Machín saca a jugadores de su posición preconcebida para que el colectivo mejore. Ayer le tocó el turno a Roque Mesa, el sustituto del Mudo. El canario sorprendió con su chispa y sus arrancadas, tanto para recuperar el balón arriba como para romper líneas de presión y crear conatos de fuego en la zaga gerundense. Su fútbol a revientacalderas es un riesgo de pivote, pero más arriba, puede ayudar a sacudir el árbol. Ben Yedder y Andre Silva estuvieron generosísimos en las carreras sin balón y también en los pases al compañero mejor situado. La calidad de Sarabia en esas conexiones hizo el resto.

Virtudes

Este Sevilla es un equipo con una personalidad muy acusada, que juega sin más especialistas defensivos que su trío de centrales y que aún así, con Banega y sus limitaciones físicas en el pivote, suele llevar los partidos a su terreno por su orden y su estudiada movilidad en ataque. Los puntas tienen gol, pero ayer, sin él, hicieron bien muchas otras cosas.

Talón de Aquiles

Desnudo a veces en el eje.

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