Un retoque revitalizador y una entrega compensatoria

El inicio defensivo con dos puntas muy físicos como Akor Adams e Isaac Romero erosiona la salida del rival y el equipo equilibra la inferioridad numérica en el pasillo central

Así jugaron los futbolistas del Sevilla ante el Athletic

Isaac y Agoumé acosan a Unai Gómez en un lance del encuentro de este sábado.
Isaac y Agoumé acosan a Unai Gómez en un lance del encuentro de este sábado. / Antonio Pizarro

Akor Adams ha cambiado el Sevilla. Y no porque sea un grandísimo delantero. Es un futbolista con sus cualidades, aprovechable si el entrenador sabe buscar el modo en que aporte lo más posible al equipo, y, sobre todo, es un goleador. Que fallará, que acertará, que caerá en fuera de juego... pero que logra fijar a los centrales y, en especial, libera a otros futbolistas como su compañero Isaac Romero.

Y Akor Adams ha cambiado a este Sevilla de Almeyda por eso. El argentino retocó la estructura táctica del bloque y con eso le cambió las cartas al Athletic de Valverde. Presionar con dos delanteros le dio al equipo otra visión, incomodó más al rival y, aunque precisaba un reajuste para equilibrar el hecho de defender con un jugador menos –y por eso el equipo redobló el desgaste físico–, acabó dando sus frutos, porque hasta el penalti de Yuri que convirtió el nigeriano en el 2-1 final fue gracias a ese empuje de los dos delanteros, con Isaac peleando por ese balón que si hubiera estado solo en el ataque hubiera sido totalmente inaccesible para su juego defensivo.

Defensa

En el reajuste táctico para ese 5-3-2 que planteó Almeyda, el inicio defensivo fue mucho más eficaz, más potente con además dos delanteros muy físicos. Se corría el riesgo, está claro, una vez el Athletic rebasaba esa primera línea de presión, pues el Sevilla debía plantear su particular partido de duelos con una pieza menos y además sin Batista Mendy. Para ello pobló con un hombre más el pasillo central, obligando a Peque a un sobreesfuerzo que el catalán no rehuyó. Además, Agoumé tenía que adaptarse a otro tipo de rol, más anclado y con menos libertad, lo mismo que el propio Sow. Pero el equipo se entregó. Aparecieron menos espacios que en otros partidos, pero algunos aparecieron, aunque el sistema defensivo supo recomponerse según pasaban los minutos.

Ataque

La presencia de dos puntas muy físicos como Isaac Romero y Akor Adams intimida y libera a otros jugadores, como los de segunda línea. Juanlu percutió –más que Suazo– por la derecha y Peque era el encargado en engarzar líneas y evitar lo que podía suceder con esta disposición táctica, que el equipo se partiera en dos.

El resultado fue que el Sevilla fue más intenso. El rival no salía desde atrás con tantísima facilidad como hacía el Celta en el último partido en casa y, por inercia, en las llegadas el equipo de Almeyda tenía el área más cargada de posibles rematadores.

Virtudes

El corazón del equipo y la entrega que pone es encomiable. Hacía mucho tiempo (dos temporadas y media) que el Sevilla no remontaba un partido en casa. La fe y la unión que ha logrado rescatar Almeyda equilibra la evidente falta de calidad que hay en la plantilla. Eso se ve en los pases y en muchos controles (también en las lesiones).

Talón de Aquiles

Hay situaciones de cierto descontrol fruto del ansia por anticiparse y el celo que se pone en los duelos individuales.

Uno por uno

Vlachodimos Fue menos decisivo, pero estuvo casi siempre. Un borrón en una salida en falso que no pasó a mayores.

Carmona Alterna buenas acciones con errores por falta de calidad. Va al máximo, eso sí, y hay veces que bordea el límite.

Gudelj Pese a no ser defensa ni ser Koundé, cuando está él pasan menos cosas que si están Marcao, Nianzou...

Kike Salas Es el mejor central del Sevilla, de muy largo.

Juanlu Trabajo y mucha presencia que se tradujo, entre otras cosas, en la asistencia del 1-1 a Peque.

Agoumé La baja de Batista Mendy le hizo cambiar de terrenos y no estuvo cómodo. Aun así, alternando aciertos y errores, no se le puede reprochar nada.

Sow La nueva disposición táctica del equipo obligaba a un sobreesfuerzo en el centro del campo y parece que lo acusó. Se fue al parecer tocado.

Suazo No estuvo al nivel. Muy fallón, dio muchos balones al rival, aunque sí se vació a nivel físico.

Peque Fue el enganche y acertó además en un buen remata que no era fácil. El gol debe darle confianza.

Isaac Tener a un compañero en el ataque lo mejora. No disfrutó quizá de ocasiones, pero bregó mucho y elevó el nivel. Forzó, además, el penalti del 2-1.

Akor Adams Tuvo un mano a mano muy claro que falló y cayó en fueras de juego, pero peleó mucho y al final le dio la victoria al equipo.

Manu Bueno Ayudó en el pasillo central a tener el balón.

Castrín Sacó bastantes balones del área en la fase final.

Oso No se dejo ver en ataque, aunque tocaba tapar.

Ejuke Intentó estirar el equipo.

Joan Jordán Hizo lo que se le pedía. No se entienden los pitos.

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