Adiós a las mamparas de baño tal y como las conocemos: llegan las duchas italiana, y lo hacen para quedarse

Este sistema a ras de suelo mejora la accesibilidad, amplía visualmente el espacio y simplifica el mantenimiento diario del cuarto de baño

Cómo aprovechar mejor el espacio en tu cuarto de baño

Roca realiza un estudio sobre el uso del cuarto de baño

Una ducha a la italiana
Una ducha a la italiana

Las duchas italianas se consolidan como la opción preferida en las reformas de baños durante 2025 y este 2026, desplazando progresivamente a las mamparas convencionales. Este sistema, caracterizado por su instalación a ras de suelo, elimina barreras arquitectónicas y visuales, facilitando tanto la accesibilidad como la limpieza. Los expertos señalan que su principal ventaja reside en la integración completa con el pavimento, lo que genera una sensación de continuidad espacial y modernidad sin precedentes en el diseño de interiores.

La transición desde las mamparas tradicionales responde a necesidades funcionales concretas. Las superficies de cristal acumulan restos de cal procedentes del agua, especialmente en zonas con dureza elevada, lo que obliga a un mantenimiento constante y laborioso. Los perfiles metálicos y las juntas de silicona se convierten en puntos críticos donde se acumulan residuos y humedad. Frente a estos inconvenientes, las duchas italianas ofrecen superficies continuas con menos juntas y elementos difíciles de alcanzar, reduciendo el tiempo dedicado a la limpieza semanal del baño.

El cambio de tendencia no obedece únicamente a criterios estéticos. La búsqueda de espacios más accesibles, adaptados a personas con movilidad reducida o de edad avanzada, impulsa la demanda de soluciones sin obstáculos. La instalación a nivel del suelo permite el acceso sin escalones ni desniveles, cumpliendo con normativas de accesibilidad universal y facilitando el uso cotidiano para todos los miembros del hogar.

Características técnicas de la ducha italiana

Según explican los profesionales de Roca Casas, "la ducha italiana se caracteriza por una integración completa en el pavimento del baño. No hay escalones, ni platos elevados, ni cortes visuales. La pendiente necesaria para el desagüe se resuelve en el propio suelo, gracias a sistemas de evacuación lineales o centrales, que permiten mantener una superficie continua". Este detalle técnico resulta fundamental para comprender la percepción de amplitud que genera en estancias de dimensiones reducidas.

La ejecución requiere una planificación cuidadosa durante la fase de obra. Es necesario crear una ligera pendiente en el solado que dirija el agua hacia el desagüe, manteniendo la estética plana. Los sistemas de evacuación pueden ser lineales, situados habitualmente en uno de los extremos de la ducha, o centrales, con rejillas circulares ubicadas en el punto más bajo. Ambas opciones permiten mantener la continuidad visual del pavimento, elemento clave en el diseño contemporáneo de baños.

Los materiales empleados deben presentar alta resistencia a la humedad constante y propiedades antideslizantes. El gres porcelánico de gran formato reduce el número de juntas, facilitando la impermeabilización y la limpieza posterior. También se utilizan resinas sintéticas, microcemento y piedra natural tratada. La elección del revestimiento influye directamente en el mantenimiento a largo plazo y en la armonía estética con el resto de la estancia.

Ventajas funcionales y de diseño

Los expertos señalan que "más allá de lo visual, la ducha italiana encaja en un nuevo enfoque del baño como espacio funcional y de bienestar. La ausencia de obstáculos facilita el acceso a personas con movilidad reducida o mayores, y permite configurar áreas más versátiles, que pueden incluir bancos de apoyo, duchas dobles o elementos integrados de almacenamiento".

Entre las principales ventajas documentadas destacan las siguientes. El diseño limpio y contemporáneo permite que el baño respire visualmente. La ausencia de mamparas con perfiles y platos de ducha elevados resulta coherente con interiores de líneas claras, paletas neutras y distribución abierta. La accesibilidad real se logra mediante la eliminación de barreras a nivel de suelo, haciendo que sea más fácil de usar para personas mayores, con movilidad reducida o para quienes simplemente desean un baño sin obstáculos.

La mayor versatilidad espacial deriva de no depender de un plato prefabricado, lo que permite adaptar la superficie y forma de la ducha al espacio disponible. El mantenimiento simplificado se consigue gracias a la superficie continua y la reducción de juntas o elementos de difícil acceso, facilitando la limpieza diaria. Además, los materiales utilizados suelen ser resistentes a la humedad y de fácil conservación.

Finalmente, la compatibilidad con otros elementos permite integrar iluminación indirecta, griferías empotradas y sistemas de almacenamiento sin romper la unidad estética. Esta integración de tecnología y funcionalidad responde a las demandas actuales de confort y eficiencia en el hogar.

Adaptabilidad a diferentes estilos decorativos

La ducha italiana no se limita a un único estilo arquitectónico. Su carácter minimalista la hace compatible con ambientes nórdicos, industriales, mediterráneos o contemporáneos. En proyectos de inspiración japonesa, la continuidad del pavimento refuerza la sensación de serenidad y orden. En baños de estilo industrial, la ausencia de elementos divisorios potencia la amplitud y la sensación de loft urbano.

La elección de materiales y acabados permite personalizar cada instalación. El uso de mosaico hidráulico en tonos neutros aporta calidez sin sacrificar la funcionalidad. Las baldosas de gran formato en colores claros maximizan la luminosidad natural. El microcemento, aplicado tanto en suelos como en paredes, crea un entorno monocromático y sofisticado. Esta versatilidad convierte a la ducha italiana en una solución transversal para todo tipo de proyectos residenciales.

Consideraciones previas a la instalación

Antes de iniciar la reforma, es imprescindible evaluar la viabilidad técnica del proyecto. La altura disponible bajo el forjado determina la posibilidad de crear la pendiente necesaria y alojar el sistema de desagüe. En viviendas antiguas, esta limitación puede requerir soluciones alternativas, como elevar ligeramente el nivel del baño o instalar sistemas de evacuación de bajo perfil.

La impermeabilización constituye otro aspecto crítico. Es necesario aplicar láminas específicas o membranas líquidas que garanticen la estanqueidad total, evitando filtraciones hacia estancias inferiores. Los profesionales recomiendan extender la impermeabilización más allá del área de ducha, cubriendo al menos 1,5 metros desde el punto de agua para prevenir problemas futuros.

El coste de instalación supera habitualmente al de una mampara convencional, debido a la complejidad de la obra y a los materiales empleados. Sin embargo, la durabilidad, el menor mantenimiento y la revalorización de la vivienda compensan la inversión inicial. Los plazos de ejecución oscilan entre una y dos semanas, dependiendo del tamaño del baño y de las características específicas del proyecto.

¿Qué superficie mínima necesita una ducha italiana?

No existe una superficie mínima estricta, aunque se recomienda contar con al menos 90 por 90 centímetros para garantizar comodidad de uso. En baños reducidos, es posible adaptar la forma de la ducha al espacio disponible, aprovechando rincones o creando formas asimétricas que optimicen cada centímetro. La clave reside en planificar adecuadamente la pendiente de evacuación y seleccionar un desagüe acorde con las dimensiones.

¿Se puede instalar en cualquier tipo de vivienda?

La instalación es viable en la mayoría de viviendas, tanto de nueva construcción como en reformas. El factor limitante principal es la altura disponible bajo el forjado para alojar el sistema de desagüe y crear la pendiente. En edificios antiguos con techos bajos, pueden emplearse sistemas de evacuación de bajo perfil o elevar ligeramente el nivel del baño. Es recomendable realizar un estudio técnico previo para evaluar la viabilidad específica de cada caso.

¿Requiere más mantenimiento que una ducha convencional?

Al contrario, el mantenimiento resulta más sencillo. La ausencia de perfiles metálicos, juntas de silicona en las mamparas y platos de ducha con bordes elevados reduce los puntos donde se acumula suciedad y cal. La limpieza diaria se limita a pasar una bayeta por las superficies continuas del pavimento y paredes, aplicando productos adecuados al material empleado. El tratamiento hidrófugo de juntas y baldosas prolonga la vida útil del revestimiento.

¿Es necesario instalar algún tipo de separación?

Aunque la ducha italiana puede funcionar sin mampara, en muchos casos se instala un panel fijo de cristal transparente para evitar salpicaduras hacia el resto del baño. Este panel, sin perfiles voluminosos ni bisagras, mantiene la estética minimalista y la sensación de amplitud. Su altura y anchura se adaptan a las necesidades específicas de cada espacio, garantizando funcionalidad sin comprometer el diseño.

Impacto en la revalorización de la vivienda

La incorporación de una ducha italiana incrementa el valor percibido de la vivienda en el mercado inmobiliario. Los compradores potenciales valoran positivamente la modernidad, la accesibilidad y la calidad de los materiales empleados. En zonas urbanas con alta demanda, los baños reformados con este sistema representan un argumento de venta diferenciador frente a viviendas con instalaciones convencionales.

El retorno de la inversión se aprecia tanto en el precio de venta como en el tiempo de comercialización. Las propiedades con baños actualizados se venden en plazos más cortos y alcanzan precios superiores a la media del mercado. Este factor convierte la reforma en una decisión estratégica para propietarios que planean vender en el medio plazo o desean mejorar la calidad de vida en su hogar actual.

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