Así era la vida para las 12 mujeres liberadas en Madrid a las que obligaban a prostituirse

La Policía Nacional ha desarticulado a la banda que obligaba a las mujeres a estar disponibles 24 horas al día para que se prostituyeran.

El abogado de 'el lama de Murcia' asegura que no suministraba mercurio a sus fieles

Qué información se puede obtener del móvil de Miguel Carcaño

Un policía nacional fuera de servicio detiene en Écija al presunto autor de 10 robos en vehículos
Policía Nacional en una imagen de archivo / Policía Nacional

La Policía Nacional y la Guardia Civil han liberado a doce mujeres víctimas de explotación sexualque vivían hacinadas en el sótano de un chalé en Madrid en condiciones infrahumanas y eran obligadas a prostituirse por una banda. La organización criminal ya ha sido desarticulada y se ha detenido a doce personas.

Según informó ayer, 8 de diciembre, la Dirección General de la Policía en un comunicado, las víctimas (entre las cuales se encontraba una persona con una discapacidad intelectual del 67 %) tenían que estar disponibles las 24 horas. Para disponer de dos horas libres las obligaban a prostituirse durante ocho horas seguidas.

Once de los integrantes de la banda han sido detenidos en Madrid y otro de ellos en Las Palmas, como presuntos partícipes en delitos de trata de seres humanos, pertenencia a organización criminal y relativos a la prostitución, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, pornografía y contra la salud pública.

Los implicados, de origen extranjero y con vínculos familiares entre ellos, captaban a las víctimas en sus países de origen mediante engaño, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad y con la promesa de trabajos dignos y bien remunerados.

La red se hacía cargo de todos los trámites y gastos necesarios para que accedieran a España y, una vez que las víctimas llegaban a su destino, se las informaba de que habían contraído una deuda económica con la organización, que llegaba a triplicar los gastos reales del viaje.

Esta deuda debía ser abonada con el ejercicio de la prostitución y para ello las mujeres eran trasladadas a un chalé ubicado en Madrid, donde eran cometidas a un control férreo.

Vivían hacinadas en un sótano sin ventanas, en condiciones insalubres, sin poder salir al exterior y bajo la amenaza de ser multadas si no cumplían con las condiciones impuestas.

Además, las víctimas tenían que abonar 100 euros por su estancia y entre 16 y 20 euros por la comida y, como parte de la explotación sexual, eran obligadas a realizar dos servicios sexuales con cada cliente además de algunas prácticas sexuales sin protección.

En el chalé también se traficaba con cocaína y eran ellas las que tenían que transportarla cuando salían al exterior.

Los implicados sometían a las mujeres a un reportaje fotográfico, con el objetivo de ser 'promocionadas' en páginas de internet donde se ofrecían sus servicios sexuales.

La organización contaba con una fuerte infraestructura en España, incluido un inmueble empleado como prostíbulo, y llegaron a cobrar a través de una plataforma de pago 1.244.767,49 euros.

En las entradas y registros realizadas en dos inmuebles -uno en Madrid y otro en Fuentidueña de Tajo (Madrid)- los agentes liberaron a las doce mujeres e intervinieron 30.000 euros, 30 gramos de cocaína, 13 gramos de marihuana y documentación relacionada con las actividades investigadas.

En la operación han colaborado las organizaciones 'Operation Underground Railroad' y 'Amar Dragoste' para asistir a las víctimas.

stats