"Tiene la regla": el tabú y los estigmas asociados a la menstruación persisten en España

Una investigación del Instituto Ingenio pone de manifiesto que el periodo se sigue usando para cuestionar a las mujeres

Investigadores alertan de la presencia de aditivos plásticos en las compresas

Elementos didácticos usados por educadoras menstruales.
Elementos didácticos usados por educadoras menstruales. / Francisco Guasco (Efe)

El tabú y los estigmas asociados a la regla persisten en España, lo que implica importantes consecuencias para la autoestima y el bienestar emocional de las mujeres, por la invisibilidad de la menstruación en ámbitos educativos, culturales y sanitarios, porque dificulta diagnósticos médicos adecuados y porque perpetúa mitos debido a la ausencia de información fiable.

"Tiene la regla"; la menstruación se ha utilizado además históricamente -y se sigue usando- para cuestionar a las mujeres, su racionalidad, sus decisiones y sus capacidades, cuando sus amigos, compañeros o parejas desechan sus opiniones, emociones o argumentaciones atribuyéndolos al período.

Son algunas de las conclusiones de una investigación liderada por investigadoras del Instituto Ingenio, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universitat Politécnica de Valencia (UPV), en el que han participado más de 4.000 mujeres mayores de 14 años. Los resultados de su trabajo se han publicado recientemente en la revista internacional Journal for Equity in Health.

Solo seis de cada diez mujeres que han participado en el estudio percibe la regla con normalidad, y las investigadoras han subrayado entre sus conclusiones que las posmenopáusicas reportan una mayor aceptación social y que las generaciones más jóvenes perciben que el tabú sigue muy presente.

La importancia de la primera regla

La vivencia de la primera menstruación es particularmente significativa y muchas de las mujeres describieron cómo ese momento se asoció con la sexualización y con nuevas expectativas sociales, lo que genera en muchos casos un sentimiento de inseguridad y vulnerabilidad, ha subrayado el CSIC en una nota de prensa difundida este jueves.

El estudio corrobora además que recibir información práctica y clara en la primera menstruación es un factor determinante en la normalización de la regla, que quienes recibieron ese acompañamiento se sienten más seguras hablando de la regla en diferentes contextos, o que las que hablan de la regla con los hombres que tienen a su alrededor perciben también que es un tema más normalizado.

La menstruación raramente aparece en series, películas, libros ni en los medios de comunicación, lo que refuerza la invisibilidad del período, y las mujeres que han participado en el estudio han sido especialmente críticas con la publicidad, por mostrar imágenes irreales, como brillos, purpurinas, líquidos azules -no rojos- y mujeres enérgicas, radiantes y siempre sonrientes, lo que según las investigadoras es poco realista y alimenta la idea de que la menstruación debe "embellecerse" e "higienizarse" para ser aceptada socialmente.

La investigadora principal del estudio, Sara Sánchez-López, ha subrayado que los estigmas se reproducen en la sociedad de una forma colectiva, sin que se pueda apuntar a un único responsable, pero ha señalado que algunos actores tienen más peso que otros, y ha apuntado en ese sentido a los medios de comunicación y a la publicidad.

Mitos perpetuados por falta de información fiable

En declaraciones a Efe, la investigadora ha señalado que, a nivel individual, las propias mujeres pueden contribuir a romper esas tendencias; ¿cómo? Hablando del tema con naturalidad, evitando eufemismos, cuestionando los estereotipos "y por supuesto, no ridiculizar ni hacer sentir mal a nadie por menstruar", y ha incidido en ese sentido en la importancia de incluir estas cuestiones en los temarios escolares.

Las mujeres más mayores, aquellas que están ya en la postmenopausia, normalizan más el tema que las mujeres premenstruales y que las generaciones jóvenes, pero la investigadora lo achaca a su mayor experiencia, a que ya no les afecta el día a día, y a que tras crecer en un contexto de silencio "comparan ese pasado con la mayor apertura actual".

Sara Sánchez-López ha incidido en cómo se ha utilizado históricamente la menstruación para cuestionar a las mujeres, su racionalidad, sus decisiones o sus capacidades, y ha advertido que eso ocurre todavía en la actualidad, y el trabajo que han realizado recopila experiencias de mujeres que han visto cómo sus opiniones, sus razones o sus emociones han sido descalificadas porque se han atribuido "a la regla", incluso cuando no estaban menstruando.

El estudio, en el que ha participado Dani Barrington, de la University of Western Australia -una referencia mundial en el ámbito de la salud menstrual- alerta de que los estigmas limitan la presencia de la menstruación en los debates públicos y políticos, frena los avances en la regulación y el acceso a productos menstruales, dificulta diagnósticos médicos adecuados, y perpetúa los mitos debido a la ausencia de información fiable.

stats