Felipe VI traslada su discurso navideño al Palacio Real
El tradicional mensaje de Nochebuena del Rey, grabado por primera vez en la historia fuera de la Zarzuela, se prevé que apele a la estabilidad política
Felipe VI grabó el martes por la tarde su tradicional discurso navideño en el que cada Nochebuena el Rey se dirige a todos los españoles, y hoy lo hará con una novedad histórica: por primera vez desde 1975 la grabación se ha producido en el Palacio Real de Madrid y no en el Palacio de la Zarzuela, residencia familiar del monarca y marco habitual para el esperado mensaje que se emite cada 24 de diciembre. El cambio de escenario coincide con la segunda felicitación de don Felipe al frente de la Corona y precisamente en un momento de máxima incertidumbre política tras las elecciones generales del 20 de diciembre.
Sin duda, la escenografía en la que es la residencia oficial de sus Majestades y el lugar más emblemático para la institución monárquica en la capital, reforzará todavía más un discurso que se anticipa histórico, en una reflexión del jefe del Estado dirigida a la sociedad española en su conjunto y que probablemente en esta ocasión apelará más que nunca a la necesidad de que las fuerzas políticas garanticen la estabilidad y la unidad de España.
A falta de comprobarse esta noche la estancia del Palacio Real elegida, el mensaje del Rey de este año podría haberse rodado en la denominada sala del comedor de diario, en cuya fachada se encuentra el balcón principal que asoma a la Plaza de Oriente, desde el que los reyes Felipe y Letizia junto a sus hijas y los Reyes eméritos saludaron a la multitud tras la histórica proclamación del 19 de junio de 2014. Otro de los posibles escenarios podría ser el Salón del Trono, el mayor símbolo de la Corona en el Palacio o alguno cercano, como el Salón de Gasparini. Quizás, en un intento de imprimir ritmo al discurso, esta vez pueden haberse combinado varios entornos.
El año pasado, en el debut de Felipe VI, se especuló con la posibilidad de un cambio de escenografía que plasmara las transformaciones de la institución en su nueva etapa, incluyendo algunas imágenes en las que el Rey caminara o incluso que desarrollara el discurso de pie. Tampoco se descartan novedades de este tipo en la emisión que se producirá hoy.
El atrezzo de aquella primera felicitación de don Felipe destacó por su excesiva sencillez, en un intento por transmitir cercanía y familiaridad a través de una sala común que bien podría pertenecer a la casa de cualquier ciudadano. El ambiente contrastó con los marcos elegidos anteriormente por su padre, el rey Juan Carlos, más proclive a decantarse por su propio despacho o el Salón de Audiencias de Zarzuela.
También el primer discurso de Don Felipe hace un año se produjo en un momento clave. Primero, por la compleja situación que avanzaba en Cataluña y, segundo, por la difícil posición en la que se encontraba la infanta Cristina, justo después de que el juez Castro le ordenara sentarse en el banquillo por un presunto delito contra la Hacienda Pública. Aquel primero contó con una enorme expectación, que se transformó en una audiencia total de 8.241.000 espectadores, convirtiéndola en la alocución de Nochebuena más vista desde 2008.
La de este año está llamada a generar, como mínimo, el mismo interés. Felipe VI se referirá con toda seguridad una vez más a la situación en Cataluña, tres meses después de las elecciones autonómicas. Como hiciera en Estrasburgo pocos días después, el Rey lanzará un mensaje de rotunda defensa de la unidad de España y del proyecto europeo al que pertenece. También es previsible, dado el actual escenario que la jornada del 20-D dibujó en el país, la aparición de importantes claves políticas en sus palabras. Especialmente y en línea con el papel que juega el Jefe del Estado, irán destinadas a la petición de responsabilidad a todas las fuerzas políticas con representación en el Congreso de los Diputados por crear un futuro estable y unido que aleje a España de la incertidumbre.
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