La rotundidad de David Galán y el clasicismo de Salvador Vega triunfan en Fuengirola
MANO A MANO EN LA PLAZA DE FUENGIROLA Ganaderías: Se lidiaron tres toros -primero, tercero y sexto- de Manuel Blázquez y otros tantos -segundo, cuarto y quinto- de Buenavista, de distinta presentación y de juego también variado. TOREROS: Salvador Vega. Dos orejas, silencio y oreja. David Galán. Dos orejas, dos orejas, y dos orejas y rabo. INCIDENCIAS: Plaza de toros de Fuengirola. Un cuarto de entrada. En las cuadrillas, Javier Ambel saludó en el segundo.
Efe FUENGIROLA
El diestro David Galán cosechó ayer un triunfo rotundo de seis orejas y un rabo en el triunfal mano a mano que dirimió en su tierra, Fuengirola (Málaga), con el también malagueño, afincado en Los Barrios, Salvador Vega, que salió asimismo a hombros tras lograr tres apéndices.
La plaza de toros de Fuengirola acogió este domingo el festejo con motivo de las fiestas patronales. Y la tarde estuvo como el tiempo: con nubes y claros, con muchos nubarrones pero sin llegar a la tormenta.
La baja del madrileño López Simón alteró el cartel sustituyéndolo el malagueño Salvador Vega que, junto a David Galán, protagonizó un festival de trofeos exagerados para el tamiz de la corrida. Hubo de todo también en el apartado ganadero con un muy desigual encierro de reses de Manuel Blázquez y de Buenavista.
Salvador Vega puso el clasicismo y el oficio en una tarde en la que no desplegó unción ni el empaque visto durante el verano. También, en su defensa, decir que no ha vuelto a anunciarse desde su doble actuación en la Feria de Málaga.
Aún así dejó retales de mucho gusto y de técnica sobre todo en el primero y en el quinto, no así en el tercero que fue silenciado su labor dadas las dificultades del toro y el enfriamiento progresivo de la faena. Incluso sonó un aviso antes de que entrara a matar.
Por su parte, David Galán puso el artificio. Su toreo efectista y de arrebato le hizo ser muy aplaudido, muy premiado y cortar hasta los máximos trofeos en el último de la tarde.
Uno de los momentos más vistosos y aplaudidos de la tarde fue el tercio de quites del último toro en el que Galán y Vega torearon al alimón. No faltaron los recuerdos a su padre, el desaparecido Antonio José Galán, con un brindis al cielo en su primero y la vista al monumento dedicado al diestro al salir de la plaza.
También, en el segundo de su lote, cuya muerte brindó a la madre del banderillero Curro Losada, fallecido en el mismo accidente en el que perdió la vida el citado diestro de Fuengirola.
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