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Cante para la Virgen del Valle, el legado de Peregil

La plegaria a la Virgen del Valle, ofrenda soñada por Pepe Peregil.

La primera vez que cantó una saeta en Sevilla fue al Señor del Silencio en la Alameda de Hércules. Oxímoron cofradiero. Pepe Peregil, recién llegado de Manzanilla en aquellos años finales de la década de los 60, se probó en la capital, junto a los amigos del pueblo que vinieron a darle calor, ante el paso de Herodes cuando el barco rocalla dejaba atrás las columnas de Hércules y Julio César. Al día siguiente le cantó al Cristo del Museo –desde el suelo, como la última que cantó el Lunes Santo de 2011– y a la Virgen de las Aguas, por petición reiterada de su suegro. Ahí vino el enganche sentimental. Hoy se cumplen diez años de la muerte del cantaor y tabernero.

Del genuino albero a la loseta amarillenta, tempus fugit... Así se fueron erosionando los géneros menores del flamenco. La corneta deja paso al armónico fliscorno y las sevillanas cedieron hace tiempo ante las comparsas. Pero en Manzanilla, pueblo natal de Peregil, se hinchan el pecho cada vez que escuchan la plegaria a la Virgen del Valle, Manzanilla a tus plantas, obra póstuma del genial Manolo Garrido (q.s.g.h.), que supo atender el último deseo del tabernero. Ana del Río puso su voz para elevarla al cielo de la tradición canora andaluza. El poeta y compositor de Morón de la Frontera fue uno de los albaceas de su testamento lírico. Enrique Casellas, también, que se remangó para darle cal, amalgama y cuajo al asunto. Hubo más, porque a Peregil lo quería todo el mundo en el mundillo de las sevillanas.

Él quería un disco para su patrona y allá que se fueron reuniendo, poco a poco, cantaores y compositores, deseosos todos de un impulso, una motivación sin interés crematístico alguno, por amor al arte y en memoria de Pepe: el Coro del Rocío de la Macarena; Paco Coria y Feli Perejón; Manolo Melado y Rafa González-Serna (q.s.g.h.), que grabó aquí su última sevillana; el propio Enrique Casellas y David Gutiérrez en una rumba; también Aurelio Verde y María Pepa Coria; Juan José El Perla; los grupos Calle Santa María y Zalema, de Manzanilla, y los sevillanos De Azahar y Surair; Antonio Rivera, Enrique Barrero y Sal y Son; Marcelo Sousa y Manolo Calero dando voz a unos fandangos del gran creador Ángel Vela; Pedro Manuel, el del Rey de los Caracoles; el Didi...

Rumba a Manzanilla en el disco a la Virgen del Valle, el tributo soñado por Peregil.

Incluso una marcha procesional cantada de Pascual González y David Hurtado, casi , con la interpretación de la Banda Municipal de Mairena del Alcor y coros de los Cantores de Híspalis, Almorada, De Azahar, el Coro de la Divina Pastora de Capuchinos, Paco Lola (Albahaca), José Antonio León (Los Maravilla) y Sandra de la Rosa.

Hasta su hijo José Juan Peregil se atrevió componer unas sevillanas, Madres del Condado, dedicadas a las otras patronas de la comarca, a las que dio voz María de la Colina. Tardó en salir a la luz, pero lo hizo el pasado otoño: Patrona de Manzanilla. Homenaje de Pepe Peregil a su Virgen del Valle (Pasarela, 2021).

Peregil, con Manolo Garrido, Manolo Melado y Ángel Vela, ante su taberna Quitapesares. Peregil, con Manolo Garrido, Manolo Melado y Ángel Vela, ante su taberna Quitapesares.

Peregil, con Manolo Garrido, Manolo Melado y Ángel Vela, ante su taberna Quitapesares. / M.G.

El viernes 27 de enero de 2012, hoy hace diez años, Peregil cedió a la ley de la naturaleza después de luchar con impresionante entereza contra el cáncer que se lo comía por dentro. Llenó de alegría, con su voz telúrica y su acidez gruesa, la sala de oncología donde recibía la quimioterapia junto a otros enfermos con más esperanza de vida que él, consciente como era de que el suyo era de los malos.

Aun así, su reconcome era otro: esa plegaria a la patrona de su pueblo. Pepe, Manolo Garrido la compuso y Ana del Río la sigue cantando en el disco que soñaste y que se ha convertido en toda una antología, en algunos casos con obras póstumas de artistas ya fallecidos. Más que un tributo a la Virgen del Valle, Pepe, te han montado un homenaje a un género en peligro de extinción. Lo lograste.

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