El paraíso del Coto de Doñana
El Parque Natural se hace Atlántico en la Playa de Castilla, uno de los rincones más desconocidos del litoral onubense
Playa virgen caracterizada por grandes acantilados que nos ofrece el mejor balcón al Atlántico. Paisajes agrestes donde la naturaleza se muestra en toda su plenitud para regalarnos una inmensidad de playa en el paraíso más desconocido de nuestro litoral onubense. Sus 18 kilómetros de fina arena surcan el Espacio Natural de Doñana cual cordón umbilical entre dos mundos equidistantes como Mazagón y Matalascañas. Una costa virgen presidida por vertiginosos acantilados que nos ofrecen el mejor balcón desde el que divisar la inmensidad del Atlántico. Abajo, nuestros pies, aguas tranquilas y una alfombra de arena donde rara vez se concentran más de una decena de personas a lo largo de todo el perímetro de playa que alcanza nuestra mirada.
No es de extrañar, por tanto, que muchos definan a la Playa de Castilla como la más hermosa con la que cuenta la provincia de Huelva. A pesar de todo lo enunciado, sus aguas son las más desconocidas para el gran público, principalmente por la distancia que la separa de cualquier núcleo urbano. En segundo lugar, es especialmente tranquila por los escasos accesos a través de los que llegar en coche. La cuesta Maneli es ejemplo de esta afirmación. Un sendero de madera que discurre a lo largo de 1,2 kilómetros, si bien la contrapartida es recorrer toda la flora característica de la zona: pinos y eucaliptos y dunas donde emergen clavellinas, alhelíes de mar, barrones, camarinas y barrones.
La playa está flanqueada, en su parte oriental, por Torre la Higuera y, a occidente, por la Torre del Loro, que forman parte del conjunto de 11 edificaciones defensivas. Hoy en día son elementos iconográficos de nuestro turismo, si bien fueron erigidas en el siglo XVI como defensa contra piratas y corsarios. La comunicación desde Huelva y Sevilla no tiene pérdida, aunque también tenemos alternativas desde carreteras secundarias que discurren por el Espacio Natural. Desde Rociana el camino de la mar enlaza directamente con el Parador de Mazagón. Se trata de 25 kilómetros de asfalto que hizo que durante años muchos turistas provenientes de Sevilla utilizasen este camino para alcanzar la playa. Hoy día el número de badenes instalados para reducir la velocidad ha provocado que la mayoría desista de su uso.
La Playa de Castilla comprende los espacios conocidos como El Médano del Loro, Torre Higuera, del Difunto, El Asperillo y El Arenosillo. En esta área Fran Álvarez, vecino de Mazagón, ha disfrutado infinidad de ocasiones del privilegiado entorno y cuenta que "la zona era especialmente tranquila" debido a que al tener allí el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) su centro de operaciones, muchos pensaban que se trataba de una zona militarmente acotada. Nada más lejos de la realidad, por allí pasaban alegremente bañistas y pescadores y la zona únicamente se cortaba cuando se lanzaban las pruebas de cohetes atmosféricos. "Recuerdo que cuando se lanzaban informaban a quienes paseaban por allí que la zona estaba cortada".
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