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Más de 50 sevillanos asisten en Madrid al Congreso Nacional de Laicos

  • El arzobispo, monseñor Asenjo, encabeza la delegación local en esta cita que busca impulsar la conversión pastoral y misionera de los seglares

Foto de familia de la representación sevillana que encabeza el arzobispo, monseñor Asenjo.

Foto de familia de la representación sevillana que encabeza el arzobispo, monseñor Asenjo. / M. G:

Una nutrida representación. La delegación de la Archidiócesis de Sevilla en el Congreso Nacional de Laicos es una de las más numerosas. Más de medio centenar de personas, con el arzobispo, monseñor Juan José Asenjo, a la cabeza, y con el arzobispo emérito, el cardenal Carlos Amigo Vallejo también presente, participan en Madrid en esta importante cita de la Iglesia que se desarrolla hasta este domingo bajo el eslogan Pueblo de Dios en salida.

El objetivo de este congreso, en el que las diócesis llevan trabajando varios años, es "impulsar la conversión pastoral y misionera del laicado en el Pueblo de Dios, como signo e instrumento del anuncio del Evangelio". Laicos, religiosos, sacerdotes diocesanos y diáconos llegados de 70 diócesis españolas, centenares de personas pertenecientes a asociaciones y movimientos de ámbito nacional, congregaciones religiosas e institutos seculares, asisten a las ponencias, actividades, vigilias y eucaristías en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid.

La Iglesia en Sevilla, como informó el Arzobispado, llegó con los deberes hechos a este congreso. Durante el pasado año, los laicos de la Archidiócesis llevaron a cabo un trabajo pormenorizado con objeto de llegar a esta cita con una foto fija de su papel en la Iglesia y la sociedad sevillana. Enrique Belloso, delegado diocesano de Apostolado Seglar, ha calificado esta fase diocesana con una nota alta, respaldada, en primer lugar, por la alta participación, "lo que indica que formamos parte de una Iglesia viva, atenta al momento que vivimos y a los retos que tenemos ya delante nuestro".

Monseñor Asenjo saluda afectuosamente al cardenal Amigo, arzobispo emérito de Sevilla. Monseñor Asenjo saluda afectuosamente al cardenal Amigo, arzobispo emérito de Sevilla.

Monseñor Asenjo saluda afectuosamente al cardenal Amigo, arzobispo emérito de Sevilla. / M. G.

Entre las propuestas que la delegación de Sevilla ha llevado al congreso, destaca "la necesidad de una regeneración de la vida pública, desde una llamada al bien común y a la participación". Además, se llama la atención sobre "el individualismo creciente y los vínculos líquidos que conforman nuestra convivencia", y, por consiguiente, sobre la necesidad de "reconstruir nuevos escenarios de presencia, generando una deliberación ética sobre los fines de la sociedad. Hay que estar, por tanto, más en impulsar procesos que en ocupar espacios de poder".

Parte de la delegación sevillana. Parte de la delegación sevillana.

Parte de la delegación sevillana. / M. G.

Se subraya también la conveniencia de "una economía al servicio de las personas a través de la honestidad fiscal, el rechazo de la corrupción, el consumo responsable, las finanzas éticas, discriminación positiva hacia empresas sociales, el ejercicio responsable profesional y familiar". Belloso ha catalogado la jornada de este fin de semana como "la fiesta del laicado". Esperaban que fuera un gran congreso, pero "estamos viviendo y recibiendo mucho más". Para la delegación de Sevilla, ha sido "una experiencia para conocer, encontrarnos y dialogar, pero especialmente, para abrir las puertas de la Iglesia a la sociedad en España".

Tras la ponencia final, a las 12:00 de este domingo, se celebrará la eucaristía de clausura que presidirá el cardenal Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la CEE.

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