CONCIERTO Cortes de tráfico y desvíos en Sevilla por el concierto de AC/DC

Andalucía
  • El acuerdo de colaboración que firmó la sociedad de la Cartuja con la Federación de Fútbol para asesorarle en la realización de obras sigue siendo secreto

  • La federación de fútbol y el estadio mantuvieron una relación que comenzó en marzo de 2021 de la mano del entonces consejero de Educación y Deportes, Javier Imbroda

  • Gruconsa, la empresa objetivo de la Guardia Civil, también consiguió contratos por valor de 230.000 euros de la empresa de la Junta para Sierra Nevada

La última copa de Rubiales

ESTADIO DE LA CARTUJA. ESTADIO DE LA CARTUJA.

ESTADIO DE LA CARTUJA. / Juan Carlos Muñoz

El estadio de la Cartuja era un cascarón anclado junto al Guadalquivir, el capricho frustrado de un alcalde de Sevilla que quiso convertirlo en la sede de los dos clubes de la ciudad, una instalación que amenazaba con el desuso, pero en 2019 la sociedad que lo gestiona, participada de modo mayoritario por la Junta, y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), dirigida entonces por Luis Rubiales, iniciaron una fructífera relación. El estadio se convirtió en el preferido de la federación, y con ella llegaron las finales de la Eurocopa de 2021, de la Copa del Rey y de la selección masculina, de femenina y de la sub-21.

El partido que anoche enfrentó al Athlétic de Bilbao con el Mallorca aún es fruto de la sintonía que alcanzaron en su día Rubiales y quien fuese el consejero de Deportes, Javier Imbroda, ya fallecido, ex seleccionador nacional de baloncesto y uno de los dirigentes de Ciudadanos en la comunidad. A lo largo de 2021, la sociedad de la Cartuja firmó tres contratos por los que pagó un total de 10,4 millones de euros a la RFEF en concepto de publicidad por los beneficios de imagen que estos partidos tendrían sobre la marca Andalucía. Ese retorno publicitario fue el argumento que sostuvo cada uno de los tres contratos, al que se añadió un cuarto por 726.000 euros para pagar la final de anoche. En todos esos casos el pagador fue la Empresa Pública para la Gestión y el Deporte de Andalucía.

Sevilla ha estado este fin de semana en las televisiones, radios y periódicos de todo el país, 45.000 seguidores de ambos partidos han tomado la ciudad, desde el punto de vista de la imagen es un éxito, pero la relación con Luis Rubiales, detenido esta semana por la Guardia Civil por un presunto cobro de mordidas relacionados con el estadio, deja unas cuentas preguntas aún hoy irresueltas.

Estos cuatro contratos son públicos, en ellos consta desde el número de entradas VIP que la federación debe entregar a la sociedad del estadio hasta la cifra que la empresa pública abona por cada final de la Copa del Rey: 1.200.000 euros. Todo es transparente, pero en mayo de 2021 se firmó otro convenio que permanece bajo secreto y que es el que ha motivado algunas de las detenciones y registros que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha efectuado bajo el nombre de la Operación Brody.

El Gobierno andaluz concedió el 4 de mayo de 2021 una subvención de 4,9 millones de euros a la sociedad de la Cartuja para realizar las obras que permitiesen acoger la Eurocopa que se iba a celebrar en junio, la ayuda se aprobó en un Consejo extraordinario mediante el traspaso de fondos destinado a ayudas a las guarderías infantiles y tenía la aprobación de la Intervención General, pero el 5 de mayo, la misma gestora del estadio firmó un convenio de asesoramiento con la RFEF para que le indicase qué reformas eran necesarias para adecuar la instalación a la normativa de la UEFA.

Convenio bajo secreto y gratuito

Este convenio permanece bajo secreto. El argumento de la sociedad es que se firmó con una entidad privada, la RFEF, y que fue "gratuito" porque no hubo transacción por el asesoramiento, aunque la Guardia Civil sostiene que incluía algunas cláusulas en las que se recomendarían empresas especializadas para acometer cada reforma. La versión de la Consejería de Turismo, no obstante, es que cada adjudicación se sometió a un procedimiento de concurrencia con publicidad.

Pero de este modo, los 4,9 millones de euros procedentes de Consejería de Educación, unida con las áreas de Deportes y Turismo durante el mandato de Imbroda, se pusieron  a disposición indirecta de la federación de Javier Rubiales. No fue él quien contrató las obras, sino la sociedad, pero lo que la Guardia Civil sostiene es que el ex presidente pudo dirigir las adjudicaciones hasta empresas amigas como Gruconsa (Grupo Conector SA). 

La Operación Brody hace mención a John Alexander Brodie, un inglés nacido en el siglo XIX que tuvo la feliz idea de colocarle redes de nailon a las porterías para que el balón no se fuese al río. Tras esta acción policial desplegada al amparo de una jueza de Majadahonda, la Guardia Civil deja escrito en un atestado que "el notorio aumento de la facturación" de Gruconsa procede de los convenios firmados en 2021 entre la RFEF y la sociedad en la que es mayoritaria la Junta.

Adjudicación de la sociedad de la Cartuja a Gruconsa. Adjudicación de la sociedad de la Cartuja a Gruconsa.

Adjudicación de la sociedad de la Cartuja a Gruconsa. / CD

Fue rápido. Si el 5 de mayo de 2021 se firmó el convenio, las primeras adjudicaciones a Gruconsa son del 3 de junio, una por valor de 809.543 euros para adecuar la zona deportiva del estadio y otro de 87.255 euros para la sala de prensa. No es la primera vez que una sociedad participada por la Junta trabajaba con Gruconsa. Según ha podido comprobar este medio, en agosto y septiembre de 2020, Cetursa, la empresa pública que gestiona la estación de esquí de Sierra Nevada, le encargó cuatro obras por valor de 232.900 euros para modificaciones en los telecabinas, en el helipuerto y en una tienda.

La Sociedad Estadio Cartuja está participada por la Junta, el Gobierno central, el Ayuntamiento de Sevilla, la Diputación y los dos clubes locales. Los contratos que firma con la RFEF vienen rubricados por Rubiales e Imbroda, pero también por Juan Espadas, entonces alcalde de Sevilla y hoy líder del PSOE andaluz, partido que viene solicitando mayor transparencia en esta relación entre el fútbol y el Gobierno de Juanma Moreno. Estos son los documentos públicos, pero no se conoce quiénes firmaron el convenio que permanece en secreto.

Actual secretario general de Deportes de la Junta

No obstante, el presidente que lidera la sociedad es José María Arrabal, actual secretario de Deportes de la Junta, cuyo equipo, procedente de Ciudadanos, se mantiene en la Consejería de Turismo desde los tiempos de Imbroda. El consejo de administración del estadio delegó, mancomunadamente, en el presidente y en el gerente las contrataciones de obras por importe superior a los 500.000 euros aunque expresamente se les explicó que debían ser realizadas con transparencia y mediante sistemas de concurrencia competitiva.

Tal como ha defendido el actual consejero de Turismo, Arturo Bernal, cada una de las adjudicaciones se pueden ver en el perfil del contratante del estadio de la Cartuja, son una veintena en las que se anota que se conceden por ser las ofertas más beneficiosas. Las empresas competidoras no figuran en la información porque no se permite dar los datos de todas las firmas que concurrieron al concurso.

Arturo Bernal comparecerá esta miércoles en el Parlamento andaluz para dar explicaciones de los contratos firmados con la RFEF. Sostiene que todos son transparentes y defiende que el retorno publicitario que gana Andalucía merece esa inversión. Lo que aún no se sabe es si el consejero explicará los detalles del convenio de asesoramiento que aún no se conoce.

La tesis de la Guardia Civil es que Gruconsa está ligada a la RFEF porque uno de sus directivos, Ángel González Segura, es hermano de quien ha sido el asesor jurídico de la federación e íntimo colaborador de Rubiales. Gruconsa, a su vez, ha pagado hasta 530.000 euros a Disnatec Sport, propiedad de Francisco Javier Martín Alcaide, Nene, un ex jugador del Granada y amigo de Rubiales

La Guardia Civil amplía hasta 3,6 millones de euros el montante de los contratos que el estadio de la Cartuja adjudicó a Gruconsa, de los que 530.000 se habrían pagado a la firma de Martín Alcaide como mordidas para pagos a Rubiales.

De momento, el Gobierno andaluz sigue manteniendo que la celebración de finales de la Copa son rentables en términos de promoción y que su intención es la de prorrogar los acuerdos con la RFEF, donde ya no está Rubiales ni ningún miembro de su anterior equipo. Al menos, el más próximo. 

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