Coronavirus | El impacto en la cultura El audiovisual andaluz se une para “buscar salidas” y pensar el futuro

  • Una plataforma de profesionales del sector pide apoyos a una industria "potente pero frágil"

Julián Villagrán, en el rodaje de 'Cuando los ángeles duermen', de Gonzalo Bendala. Julián Villagrán, en el rodaje de 'Cuando los ángeles duermen', de Gonzalo Bendala.

Julián Villagrán, en el rodaje de 'Cuando los ángeles duermen', de Gonzalo Bendala. / Curro Medina

Para el cineasta Alberto Rodríguez, las consecuencias devastadoras que ha traído y traerá consigo la crisis del coronavirus no se limitan a las (terribles) pérdidas de puestos de trabajo que ya han golpeado al sector audiovisual: peligra también, opina el director de La Isla Mínima y La peste, "si no andamos rápidos y planteamos medidas", el "momento histórico" que vive el cine andaluz, "que no tiene precedentes y que ha sido construido durante los últimos 25 años". Un cuarto de siglo en el que la producción de la comunidad autónoma fue evolucionando "gracias a muchos profesionales que hoy tendrían que estar en activo, a las ayudas de la Administración y al público, que ha sentido que esas películas eran suyas, que se ha visto reflejado en la pantalla".

Rodríguez es, junto con el también director Benito Zambrano y la actriz Mercedes Hoyos, uno de los portavoces de la Plataforma del Audiovisual Andaluz (PAA), una iniciativa que reúne a 27 entidades del sector cinematográfico y audiovisual de la región, que se ha ideado para responder a la catástrofe que ha supuesto la pandemia y que buscará "salidas a la actual situación de emergencia" mediante "una interlocución colaborativa, estable y dinámica con la Administración pública".

Rodaje de 'La peste', la serie de Alberto Rodríguez. Rodaje de 'La peste', la serie de Alberto Rodríguez.

Rodaje de 'La peste', la serie de Alberto Rodríguez. / Julio Vergne para Movistar Plus

"Queremos explicar, a los políticos pero también a la sociedad, la situación de un sector que es muy específico, muy particular. Nuestra intención es hacer un trabajo casi pedagógico e informar de cómo es nuestra industria", comenta a este periódico Benito Zambrano. Una industria que, según los datos facilitados por la plataforma, generó, "sólo en rodajes en 2018, 23.588 empleos y una repercusión económica que supera los 130 millones de euros. A ello hay que sumar la ocupación que generan las televisiones, las empresas de posproducción, los eventos cinematográficos, la distribución o la exhibición que, según datos de la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, suponen un total de 38.676 empleos con una repercusión económica en nuestro territorio que supera los 450 millones de euros".

Zambrano, reciente ganador del Goya al mejor guión adaptado por Intemperie, se asombra como su colega Alberto Rodríguez de la sorprendente evolución que ha experimentado el audiovisual en Andalucía. "Cuando hicimos Solas, en 1999, estaba surgiendo un movimiento muy bonito, con Alberto y Santi Amodeo levantando sus primeros proyectos, pero había muy poca gente preparada y formada, muy pocas producciones más allá de lo que hacían Canal Sur o Juan Lebrón", recuerda el realizador. "Y 20 años después, hay cantidad de empresas de servicios, de actores de primera línea... Si necesitas un montador, o alguien que te haga la música, lo tienes aquí. El cine andaluz se ha consolidado de una manera fabulosa", sostiene Zambrano, que reclama medidas para que "Andalucía, que siempre ha ido atrás", no deshaga el camino recorrido. "Debe soñar la película del futuro y empezar a rodarla ya", dice un director que conoce bien la incertidumbre que ha generado el virus:su próximo proyecto iba a empezar la preproducción en mayo "y a filmarse después del verano. Tenía localizaciones en África y hoy no sabemos si podremos salir de Andalucía. Todo se ha trastocado".

“Andalucía, que siempre fue atrás, debe soñar la película del futuro y rodarla”, dice Benito Zambrano

La industria audiovisual de la comunidad, advierte Mercedes Hoyos, "es muy potente, pero también frágil como el cristal, no puede permitirse un parón de cuatro meses", alerta la intérprete. Hoyos apunta que, en cada producción, "detrás de los 10 o 12 actores que haya pueden trabajar 130 o 150 profesionales, y eso si no hablamos de propuestas de la ambición de La peste, que puede emplear a 500 personas", detalla la actriz. "El cine no es la alfombra roja, que es un 5% de todos los empleos que hay detrás: departamentos de producción, administración, vestuario, maquillaje, electricidad, limpieza... Hay mucha gente detrás de cada proyecto", señala Hoyos.

La plataforma, que ha trasladado a la Junta de Andalucía y a la RTVA "una propuesta de medidas urgentes, o para aplicar a corto plazo", incluye a los principales festivales de cine de la comunidad, la Andalucía Film Commission, la Unión de Actores y Actrices, exhibidores como Al Ándalus y Odeón y asociaciones como CIMA Andalucía, que agrupa a mujeres cineastas y de medios audiovisuales o Prodoa, que reúne a los profesionales del doblaje, entre otros colectivos que forman parte de la iniciativa.

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