¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Flores de Borgoña
Gran parte de las medidas del llamado escudo social que terminaron con la derogación del llamado decreto ómnibus se han restablecido tras un nuevo acuerdo alcanzado entre PSOE y Junts. Una de ellas es la ampliación del bono social eléctrico, los descuentos en la factura de la luz dirigidos a las personas en riesgo de pobreza energética, en vigor desde el comienzo de la guerra en Ucrania. Eso sí, las bonificaciones se reducirán progresivamente hasta estabilizarse en julio de este año. Aunque, en paralelo, el Gobierno ha lanzado un nuevo mecanismo que permite a los colectivos en situación de vulnerabilidad obtener descuentos en sus facturas del gas: el bono social térmico.
A continuación, te explicamos cuáles son las diferencias entre estas ayudas y cuál resulta más ventajosa.
Para acceder al bono social eléctrico es necesario contratar la tarifa Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) con una comercializadora eléctrica de referencia (COR). El punto de suministro de electricidad debe ser la vivienda habitual y, la potencia contratada, igual o inferior a 10 kW. Asimismo, las bases reguladores establecen la siguiente distinción:
También podrán adherirse al bono social las familias numerosas, independientemente de su nivel de renta, y los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV). Tendrán asimismo esta consideración los pensionistas de la Seguridad Social que perciban la cuantía mínima vigente en cada momento para las pensiones de jubilación o incapacidad permanente y no perciban otros ingresos cuya cuantía agregada anual supere los 500 euros.
De igual forma son consumidores vulnerables los consumidores cuya renta no supere los 21.000€ anuales y se encuentren en alguna de las siguientes situaciones especiales: personas con discapacidad reconocida igual o superior al 33%, víctimas de violencia de género, víctimas del terrorismo, personas en situación de dependencia reconocida de grado II o II y familias monoparentales.
Por su parte, el bono social térmico será concedido a todos aquellos beneficiarios del bono social eléctrico a 31 de diciembre de 2024, siempre y cuando tengan contratado el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) con una potencia inferior a 10 kW. La principal diferencia con el bono eléctrico radica en que se trata de una cuantía fija en lugar de un porcentaje que viene determinada, además de por factores personales y de renta, por la zona climática donde habite el solicitante.
El importe de la ayuda se incrementará de manera inversamente proporcional a la temperatura media anual del lugar de residencia:
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