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Deportes

Lopera pierde el Betis

  • La juez Alaya, mediante un auto preñado de valentía, acaba con el poder de Farusa y solicita a su dueño una fianza de 25 millones de euros · Su señoría exige al CSD que no autorice la venta a Luis Oliver.

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Manuel Ruiz de Lopera, 18 años y 16 días después, ha perdido el control absoluto que ha ejercido sobre el Betis y que, sobre todo en los últimos años, ha llevado al club a sus cotas más bajas en todos los ámbitos de la sociedad. Porque deportivamente está en Segunda, porque socialmente había perdido la simpatía, la clase y el carisma que ayer comenzó a recuperar y porque económicamente sus herederos se verán obligados a estrujarse los sesos para evitar la bancarrota.

Pero, ayer, el "Lopera, vete ya" se convirtió en un "Lopera, fuera ya" gracias al valiente auto de Mercedes Alaya Rodríguez, titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, quien no necesitó ni el apoyo de la fiscal Margarita Viera para emitir un auto con duras medidas cautelares contra Lopera, al que, en dos palabras y como diría el propio imputado, lo ha dejado sin el Betis.

Sí, Lopera ha perdido el Betis. Hoy no manda absolutamente nada por mucho que en el consejo de administración y en el club haya aún muchas personas que le sean fieles y, por supuesto, seguirán obedeciéndolo mientras se no se produzca el nuevo orden administrativo al que invita un auto, de 23 páginas, que no tiene desperdicio.

Alaya, ya en el folio 2, en los antecedentes de hechos advierte de que "se libre oficio al CSD para que no autorice la compraventa de las acciones al grupo Bitton Sport hasta que fuera acordado por este Juzgado". Perfectamente documentada e instruida por todo lo ocurrido en el Betis desde la llegada de Lopera, la juez que convirtió para los béticos el día de la Virgen del Carmen en el de la Virgen de las Mercedes no dejó resquicio alguno a la duda sobre lo que ella cree que es la comisión clara de un delito societario.

Así, en la parte dispositiva del auto, folios 20 a 22 (el documento completo puede leerse en www.diariodesevilla.es), exige, en el plazo de cinco días, una fianza a Lopera de 25 millones de euros, so pena de embargo. Siendo fuerte la medida, Alaya se asegura, con otras tres medidas cautelares, que quien hasta ahora hacía y deshacía en el club, como él mismo se jactó en reconocer el pasado miércoles en ese juzgado, se vea imposibilitado para cualquier acción.

Para ello, prohíbe a "Farusa de disponer de las acciones del Betis tituladas a su nombre". Igualmente, prohíbe a Farusa "ejercitar los derechos políticos de las acciones que integran su paquete accionarial del citado club". Por último, Alaya decreta también "la suspensión cautelar de Manuel Ruiz de Lopera en las funciones que hasta la fecha viene desempeñando como consejero y consejero delegado...". Esta inhabilitación se extiende a Farusa y todas las empresas de su entramado empresarial y a todas las personas que las hayan representado legalmente y que, de hecho, están imputadas en el caso.

La juez, que libra los oficios amén de a las partes, al CSD, a Bitton Sport y a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, lo hace también a esta misma Fuerza Pública "a fin de que requiera al presidente del consejo de administración del Betis para que aporte el libro original de socios donde se relacionen todas las transmisiones de acciones efectuadas desde la constitución de la sociedad hasta la fecha (...), todo ello bajo apercibimiento de incurrir en un delito de desobediencia a la autoridad judicial, si no se verificare".

Tras el auto, que las partes pueden recurrir en el plazo de tres días laborables, es decir, antes del miércoles, el panorama judicial es que la instrucción del caso continuará, ya que resta la segunda parte del informe pericial, que abarca los supuestos delitos cometidos entre 1999 y 2008 y que los entendidos calificaban de más gravoso aún para el Betis, cuya deuda hoy se estima entre los 60 y los 90 millones de euros.

Así, el día 21 del presente mes, declarará Guillermo Molina, administrador único de Tegasa y única persona que podría salir malparada del caso, atendiendo al testimonio de Lopera el pasado miércoles, ya que éste dijo que "Guillermo llevaba las cuentas", mientras que al ser preguntado por el resto de imputados dijo que él mismo tenía "la culpa de todo", exonerándolos ante esa juez que ayer hizo vivir un gran día a la mayoría del beticismo.

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