Petardo gordo por un poquito de todo (1-1)
Liga Europa
El Sevilla no concreta las ocasiones de gol que tuvo y se queda fuera de Europa en agosto · El Hannover marcó pronto y supo rentabilizar el tanto.
Triste epílogo a una época gloriosa en el Sevilla. Por primera vez en ocho años, el conjunto de José María del Nido no paseará su bandera por el continente por la sencilla razón de que no fue capaz de superar al Hannover 96 alemán. Fue una decepción tremenda para los seguidores blanquirrojos, un palo de los gordos de los que deberá reponerse la plantilla con prontitud y también, por qué no decirlo, una economía a la que habrá que echarle más imaginación que otros años para que las cuentas lleguen a cuadrar. Pero el fútbol es así y al sorteo envenenado que puso en el camino a un rival tan complicado, para ser una eliminatoria previa, hay que unirle un montón de factores que condujeron a Marcelino a vivir un amargo estreno oficial.
El Sevilla se va tan pronto de la competición por la sencilla razón, futbolística, de que jamás fue capaz de ser superior al Hannover. Tampoco excesivamente inferior, cierto, pero en el fútbol es necesario imponer una línea de juego, ya sea a través del toque, del pelotazo directo o como sea, para que el adversario acabe por doblar la rodilla más veces de las que sucede lo contrario. Y el Sevilla, ayer, como siete días antes en Alemania, fue un equipo indefinido, carente de un método para provocar que el Hannover pareciera algo peor de lo que ha asemejado en el total de la eliminatoria.
Porque los alemanes están mejor físicamente, no son cojos a la hora de manejar la pelota, pero tampoco son nada del otro mundo. Y eso se pudo comprobar ayer cuando el Sevilla fue capaz de apretarlos, cuando los blancos trataron, y consiguieron muchas veces, de buscarle las espaldas a una zaga demasiado feble. Entonces, sin que hiciera falta tampoco un juego excelso, sí llegaron ocasiones clarísimas para haber anotado más de un gol, pero Negredo y Kanoute no fueron capaces de acertar en esa suerte. Una vez fue el poste el que repelió el remate del vallecano, la otra era el guardameta Zieler quien repelía un balón que empalaba el francés dentro del área.
Lo cierto es que el Sevilla fue incapaz de meter la pelota entre los tres palos y eso era justo lo contrario de lo que hacía el Hannover, que sí gritó el gol a los cuatro vientos en la primera vez que se aproximó a Palop. Con un futbolista tirado en el suelo doliéndose, Pinto, el Hannover montó una contra bastante ortodoxa, aunque tampoco imposible de defender, y el centro de Rausch no fue bien defendido ni por Escudé ni por Palop. Abdellaoue agradeció la escasa velocidad de ambos para adelantarse y marcar el cero a uno. Restaba un mundo por delante, pero la tragedia, futbolística por supuesto, comenzaba a mascarse en el Sánchez-Pizjuán.
Marcelino, igual que en Hannover, había apostado por los cuatro delanteros, esta vez aún más marcados por el ingreso de Perotti por Armenteros en el extremo izquierdo, y el equipo cada vez fue rompiéndose más por el medio. El técnico asturiano puede estar cargado de buenas intenciones, puede creer que Kanoute y Negredo, junto a Jesús Navas y Perotti, son piezas compatibles en el campo con el equilibrio. Craso error.
La calidad individual de los cuatro es innegable, sería de necios incluso teorizar en sentido contrario, pero el entramado global del equipo se resiente si no juegan por detrás verdaderos superdotados, física y técnicamente. Como resulta que Daniel, el Poulsen de los buenos tiempos, el mismísimo Keita o hasta la mejor versión de Martí ya juegan con otros colores, pues el resultado es que el Sevilla se fue rompiendo cada vez más sobre el campo en un quiero y no puedo.
Es la cruda realidad y tal vez habría que convenir, por muy bueno que ambos sean, que la productividad para el conjunto se multiplicaría bastante si Negredo y Kanoute repartieran sus minutos en el campo para que ambos estuvieran siempre frescos a la hora de llegar al remate. Tanto que el propio delantero vallecano se tuvo que retirar igualmente en el segundo periodo con dolores por todas las zonas del cuerpo debido al sobreesfuerzo físico que se vio obligado a realizar. Está muy bien que esté ahí, pues marcar siempre es posible como se vio en el tiro al poste, pero al final tanto correr, y ahí también se engloba a los dos extremos, va en detrimento de tener la cabeza fría en los momentos más necesarios.
¿Quiere esto decir que el Sevilla no lo intentara?, ¿supone tal vez que el conjunto de Marcelino está incapacitado para aspirar a cotas que ilusionen a los suyos en el presente ejercicio? En absoluto, pero bien haría el técnico en no dejarse guiar por quienes aún sueñan con tiempos pasados y sí conseguir ahormar a un equipo que sea capaz de defender y de atacar. Qué fácil, ¿verdad?
Permítase esta licencia irónica, pero es el resultado de la impotencia que transmitió el Sevilla, sobre todo en la última media hora, cuando, después de un cabezazo de Escudé con todo a favor, desapareció de la faz del campo. El conjunto de Marcelino se fundió literalmente, pero no vale esto como único argumento, pues los alemanes tampoco podían con las calzonas durante esa media hora final. Incluso dejaron de presionar y permitían a los anfitriones la posibilidad de montar un ataque detrás de otro. Siempre estériles, por supuesto.
Lo dicho, petardazo gordo y tiempo para reflexionar sobre el camino que debe coger este equipo si quiere volver a los senderos de éxitos que vivió en el pasado. De momento, ya, en agosto, está fuera de Europa y eso no pasaba desde hace ocho años. Ni más ni menos.
Ficha técnica:
1 - Sevilla FC: Palop; Coke, Alexis (Fazio, m.84), Escude, Fernando Navarro; Jesús Navas, Medel, Trochowski (Campaña, m.81), Perotti; Kanouté y Negredo (Del Moral, m.63).
1 - Hannover 96: Zieler; Cherundolo, Pogatetz, Haggui, Schulz; Stindl, Schmiedebach, Sergio Pinto, Rausch (Pander, m.89); Schalaudraff y Abdellaoue (Ya Konan, m.91).
Goles: 0-1, M.23: Abdellaoue. 1-1, M.36: Pogatetz, en propia puerta.
Árbitro: Serge Gumienny (BEL). Expulsó al sevillista Medel en el minuto 90 con roja directa por una entrada a un contrario. Además, amonestó a los locales Alexis (m.07), Perotti (m.20), Kanouté (m.50), Medel (m.65) y Del Moral (m.75) y a los visitantes Stindl (m.44), Cherundolo (m.49), Schulz (m.54), Schlaudraff (m.56), Rauch (m.71), Schmiedebach (m.74) y Sergio Pinto (m.90).
Incidencias: Partido de vuelta de la eliminatoria previa a la fase de grupos de la Liga Europa. Asistieron cerca de 45.000 espectadores, entre ellos unos tres mil seguidores del conjunto germano. Terreno de juego en buenas condiciones.
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