Renovación de votos

Emana, implicado con el equipo como nunca, agradece a Tapia la confianza que le ha dado y aboga por la unión de todos los estamentos del club para "sacar esto adelante"

Emana, Carlos García y Rodri trabajan en la ciudad deportiva con un balón medicinal.
Emana, Carlos García y Rodri trabajan en la ciudad deportiva con un balón medicinal.
S. Silva · P. Salvago / Sevilla

01 de diciembre 2009 - 05:02

Ha habido momentos en verano y ya durante la temporada en los que Emana parecía perdido para la causa. El enfado del africano con el máximo accionista por cerrarle las puertas de salida, las continuas rajadas que llegaban desde su país y Francia, las idas y venidas de sus variados agentes... Parecía complicado integrarlo en el grupo, más cuando debía hacerlo desde la suplencia por el retraso en su incorporación, pero Antonio Tapia ha logrado el imposible. Emana ha renovado sus votos con el club y el Betis ha ganado un valioso efectivo para lo que queda de campeonato.

Quizá la expiación de sus pecados resida en que el camerunés no quiere perderse la Copa de África ni el Mundial, y que buena parte de culpa de su nueva implicación reside en estas dos citas, que le harán perderse muchos partidos con el Betis. Puede ser, pero mientras que esté en Sevilla es un futbolista muy valioso para un conjunto necesitado de chispa en su juego que el técnico bético ha sabido recuperar para la causa, seguramente cuando peor lo estaba pasando. Tapia ha renovado su confianza en Emana y éste su implicación. Todos contentos y el Betis sale ganando.

"Era un choque muy importante para nosotros. Daba igual jugar bien o mal. Lo más importante era ganar porque ya nos pasó que jugábamos bien y perdíamos, jugábamos mal y perdíamos. Lo único que nos valía era la victoria y para eso hemos puesto los cojones. Hemos demostrado a toda la afición, a todo el mundo, que si hay que poner cojones, los ponemos", señaló el centrocampista verdiblanco, titular por primera vez esta temporada como local.

Y es que la implicación del nuevo Emana ha dejado a un lado los intereses personales y ahora ve en el bien del club su propio bien. "Aquí somos una familia, manque pierda el Betis. Todos queremos lo mejor para el equipo, todos somos del Betis", afirma el camerunés, que espera que mañana la gente apoye al equipo con más fuerza: "El triunfo nos ha dado más confianza y calma en la cabeza. Creo que la victoria, aunque fuera por 1-0, le ha dado una alegría a toda la afición y que ante el Villarreal B tiene que venir en masa para ayudarnos, no como hicieron ante Las Palmas. No sé cómo lo han vivido mis compañeros, pero a mí no me ha gustado el ambiente que había porque pienso que somos una familia. Si estuviéramos hoy en la Liga de Campeones, todos estaríamos contentos, pero ahora andamos por una situación difícil, en Segunda División y en los momentos malos todos tenemos que estar juntos para sacar esto adelante".

El nuevo Emana incluso se toma con más filosofía los reproches de la grada. "Fui a tirar una falta y la gente me estaba pitando. Bueno, no pasa nada. Hay que seguir trabajando para que esa situación cambie", indicó el africano, consciente de que aún no está en su mejor forma: " Me he visto bien, pero tengo que mejorar más todavía. Tengo que entrenar más".

Su buena actuación el domingo hará que el entrenador heliopolitano apueste de nuevo por el de Camerún mañana. Sin embargo, más que un sitio en el once inicial, lo que reclamaba Emana era otra cosa: "No necesitaba un partido como titular, sino más confianza de los compañeros y el técnico. Ahora la tengo y me encuentro mejor. Fue una pena la ocasión de gol que fallé, pero pienso que llegarán muchas. Ahora no podemos fallar con el Villarreal B para seguir en esta buena línea", destacó el africano.

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