Sueños esféricos
Juan Antonio Solís
Sí a todas las proposiciones indecentes
Lo que unos pocos ya atisbaron en verano, lo que Vlada Stosic debió sospechar al recibir avisos de gente competente; en definitiva, la deficiente configuración de la plantilla es hoy el principal motivo, a decir de la mayoría de analistas, del puesto que el Betis ocupa en la clasificación, colista con 9 puntos y ligeramente descolgado, pues ni ganar los dos próximos partidos le garantizaría salir de los puestos de descenso pese a que uno de sus adversarios, el próximo, el Rayo Vallecano, es un rival directo en lo que se ha convertido para el Betis esta temporada en la Liga, una lucha encarnizada por no descender.
Los problemas que presenta la tesitura actual son varios y de calado, pues las dudas son muchísimas, afectan a casi todas las parcelas de un club estructurado pero de forma inadecuada (siguen prevaleciendo los ejecutivos y la parcela económica sobre los hombres de fútbol y la deportiva) e incluso la otrora incuestionable figura de su entrenador comienza a sufrir cierto desgaste y ya no sólo interno, al sumarse un buen número de oportunistas que acude a la manida frase de "es más fácil echar a uno que a veinticinco".
Si algo bueno hizo este consejo de administración en su día fue mantener a Pepe Mel contra viento y marea e incluso renovarlo luego el pasado verano, pero la primera maniobra obedeció a una inseguridad en el siguiente paso en la crisis y a la mediación de León Lasa, consejero ya hoy dimitido, y la segunda fue consecuencia de querer dar continuidad al proyecto, de la propia fuerza del entrenador tras clasificarse el equipo para la Liga Europa y de la obligación ante una grada que sabe que tenía, y tiene, en Mel a la principal y quizá única garantía de éxito en el club.
En situación de descenso, prescindir de Mel se limita a abonarle la temporada completa (las otras tres se anularían automáticamente) y dinero existe en la tesorería del club. Lógicamente, el consejo espera a que la afición baje el dedo. ¿Pero se produciría de mediar un mal resultado frente al Rayo o las miradas se dirigirían al palco? Esta pregunta se la hacen también en el club, inseguro y nada preparado para un cambio de entrenador, máxime cuando los dos que son del gusto de Stosic están hoy con equipo.
Mala planificación deportiva
La goleada encajada frente al Sevilla está siendo utilizada por algunos sectores para criticar la alineación de Mel, principalmente en futbolistas como Steinhöfer y Dídac. El problema es que los dos futbolistas que hubiesen ocupado sus posiciones, Juan Carlos y Nacho, tampoco han rendido a satisfacción esta temporada. Y ése es el problema de este Betis, que siempre se echa de menos a los que no juegan.
Porque la verdadera cuestión es que futbolistas como Adrián, Mario, Cañas, Beñat, Campbell, Pozuelo y Pabón no han sido sustituidos con jugadores que, al menos, ofrezcan sus mismas prestaciones. Incluso entre Xavi Torres y Rubén Pérez, que se hubiese quedado un año más cedido, no se observa una diferencia para pagar 1,5 millones de euros por parte de los derechos del alicantino.
La otra partida importante de la escasa inversión se le fue al Betis en firmar a Verdú, al que más que un contrato hizo un plan de jubilación. Cuatro temporadas a un futbolista de 30 años y unos 5 millones de euros en total.
Con catorce jornadas disputadas, la impresión a la fecha es que Lolo Reyes, con más futuro que presente, es el único acierto de la dirección deportiva, cuyo principal desatino fue aceptar las imposiciones económicas del consejo de administración y elegir cantidad en lugar de calidad. Cierto que se puede fichar mejor que lo han hecho Stosic y su equipo, pero con poco dinero no siempre se puede acertar. Lo que no es de recibo es firmar a Braian Rodríguez en contra de la opinión del entrenador por sus características y su escaso nivel. U otros futbolistas inapropiados para la forma de ver el fútbol de un entrenador renovado.
Dos futbolistas, mínimo
Mel tiene la promesa de Bosch de que habrá una inversión en fichajes en el mercado de invierno y el técnico ya ha solicitado, con urgencia, un lateral derecho y un delantero, aunque podría arribar algún futbolista más.
El problema no es sólo que este mercado sea muy reducido, casi limitado a futbolistas que no vienen jugando, sino que la planificación en el Betis, con las 25 fichas profesionales ocupadas, no se hizo tampoco dejando una puerta abierta. Ahora, deberá compatibilizar entradas con salidas, con el consiguiente gasto económico que conlleva y, por supuesto, acertar en todos los futbolistas que firme.
Dando por bueno este ojo clínico, con más dinero, en quienes han errado en casi una docena de futbolistas en verano, tampoco eso es garantía de éxito. En su día, el Betis ya firmó a Oliveira y éste, con matices, respondió incluso con goles, salió como héroe de Nervión tras ganar el derbi pero no pudo evitar el descenso del Betis a final de temporada.
Y es que la ventaja concedida por el Betis al resto de equipos es notable, de ahí que ni un pleno de aciertos en las contrataciones, que sí le hubiese valido en verano, sea ya garante de mantener la categoría.
El cambio de entrenador
La prospección de mercado de Stosic en este sentido es casi inexistente. Ni siquiera el verano pasado, cuando Mel tenía ofertas y corría el riesgo de que se fuese si el Betis no lo renovaba (aunque le restase un año de contrato), el director deportivo hizo un trabajo en este sentido para tener previsto un posible recambio.
En el caso de los entrenadores, el seguimiento de los clubes es nulo, y no sólo en el Betis, limitándose a saber su trayectoria en otros equipos, pero casi siempre con el desconocimiento de su personalidad, cómo enfoca los entrenamientos... E incluso si sus equipos juegan siempre bajo un mismo patrón, ya que hay algunos que van con su sistema a machamartillo y otros que los alternan según el equipo, los partidos o por propia evolución durante su singladura profesional.
Stosic nunca escondió en privado ante gente del club que le gustaba Miroslav Djukic, que al final firmó por el Valencia; o Fran Escribá, quien continúa en el Elche. Actualmente, el mercado ofrece escasas alternativas y nadie piensa en un técnico de altos vuelos (estilo Hiddink) y sí más en el perfil de un currante. Sólo Pepe Bordalás, ex técnico de Elche y Alcorcón, ofrecería ciertas garantías a la actual secretaría técnica, aunque quizá Stosic sea hoy quien más apoye a Mel dentro del club.
El partido del Rayo
La crisis es mayúscula, pero reconducible si el Betis le gana al Rayo el domingo. En caso contrario, todo saltará por los aires. Consejo, Stosic, Mel y futbolistas. Ninguno se salvará.
También te puede interesar
Lo último
19 Comentarios