El Rival · Sevilla-Athletic

Una filosofía de vida

  • El equipo de Valverde llega en sexta posición de la tabla y vivo aún en la Copa del Rey y en la Liga Europa. Aduriz, pilar, vive una segunda juventud.

El Athletic no defrauda. El equipo de Ernesto Valverde, que afronta su segunda temporada de su segunda época al frente del banquillo bilbaíno, tiene claro que quiere acabar la campaña en puestos europeos y, con un juego vistoso y ofensivo, ahora mismo se encuentra en sexta posición de la tabla, y vivo también en Copa del Rey (remontó al Villarreal 3-2) y en la Liga Europa.

Lo hace gracias a una columna vertebral que se mantiene desde el año pasado -Aduriz, Beñat, Iraizoz, Laporte, Iturraspe...-, que ha visto como jugadores importantes caían lesionados -el caso de Muniain- y cómo otros daban un paso al frente, viéndose además reforzada con un jugador que desprende garra por los cuatro costados como Raúl García, procedente del Atlético y que vive su primera temporada como jugador del club de San Mamés.

sin balón

Los mediocentros, sobre todo Beñat, salen a intentar presionar la salida de la pelota sobre todo cuando el rival todavía está en campo propio, intentando robar arriba e impidiendo una rápida transición hacia el ataque. Cuando el esférico cruza el centro del campo, normalmente uno de los dos mediocentros -el otro que no ha subido a presionar- se coloca como un central más para tener superioridad numérica en la faceta defensiva e impedir que el rival ataque de forma cómoda.

Así las cosas, las líneas se juntan, quedando arriba sólo Aduriz, principal argumento ofensivo, algo más liberado de las tareas defensivas.

con balón

Cuando el conjunto vasco tiene la pelota y busca la portería contraria, Iñaki Williams abandona la banda, normalmente la derecha, para convertirse en un nueve al uso y permitir, o la subida del lateral para que ocupe ese espacio y ganar en número a la zaga rival o sumar un artífice más en el área.

A este Athletic tampoco le asusta jugar al balón largo cuando la ocasión lo requiere; es más, se siente bastante cómodo cuando la situación pide practicar este tipo de fútbol. La potencia de salto de sus jugadores ofensivos -el trío Raúl García, Aduriz e Iñaki Williams gana numerosos balones aéreos- permite abrir en numerosas ocasiones el campo si el rival está encerrado en pocos metros. Variable sin duda interesante cuando la calidad de juego de los vascos, principalmente a través de las botas de Beñat en el centro del campo, no es suficiente para imponerse al rival.

lo mejor

La segunda juventud que vive Aduriz. A sus 34 años, el ariete se ha convertido en el máximo goleador del conjunto bilbaíno, con nada menos que 11 dianas sólo en Liga a sus espaldas, una cifra que se duplica si se aglutinan todas las competiciones.

lo peor

Las lesiones que han impedido que jugadores importantes como Muniain, que ya ha vuelto a disputar algunos minutos, o Ibai Gómez puedan aportar su granito de arena al equipo.

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