Otro paseíto en Madrid (107-83)

El Caja, sin la actitud mínima de un equipo profesional como ante el Estudiantes, es de nuevo barrido y encadena su tercera derrota.

Otro paseíto en Madrid (107-83)
Pablo Salvago, Madrid

10 de enero 2016 - 20:29

Que el Baloncesto Sevilla saltase a la pista del Barclaycard Center no significa que compitiese. Estar no es comparecer y el conjunto hispalense encadenó su tercera derrota consecutiva ante un Real Madrid que tuvo que echar el freno de mano para que la humillación no fuese histórica. Da pena decirlo, pero el equipo de Pablo Laso a medio de gas barrió a un paupérrimo rival que se plantó en la capital, otra vez, sin moral, actitud ni ganas de jugar. Como ante el Estudiantes. Y eso a un equipo profesional con jugadores que cobran religiosamente su nómina, que ya la quisieran muchos para sí, no se le puede permitir. Porque no es un despiste aislado, un mal día. Más bien es uno más y parece que en la plantilla alguno no se ha dado cuenta de que, además del presente, la salvación este curso, está en juego el futuro, la supervivencia del club, y con las lastimosas puesta en escena sólo están ayudando a cavar la tumba de la entidad.

Decir que el encuentro duró 10 minutos sería demasiado. Al final del primer cuarto el Real Madrid, con un Rivers en estado de gracia, casi doblaba a los visitantes: 30-16. Al descanso, la afrenta era mayor porque el CB Sevilla decidió que no hacía falta defender. ¿Para qué si con la calidad técnica que tiene podía remontar el encuentro sólo atacando? Evidentemente, la ironía no puede ser más grande en esa pregunta.

Muchos cajistas decidieron entonces, con buen criterio, cambiar el canal en su televisión. Cualquier otra emisión sería más interesante. Pero el cajismo es irracional. Para lo bueno y lo malo, y muchos siguieron viendo a dos conjuntos que sobre el parqué parecían jugar a deportes diferentes. Los blancos lanzaban siempre solos y las metían desde todos los sitios; los verdes, lo intentaban, pero sólo Balvin, que le cogió el tranquillo al bloqueo y continuación, era capaz de sumar. El checo , en estado de gracia, disfruto de minutos por el castigo de Slokar, que no pisó el parqué y nadie explicó por qué o puso la recurrente excusa de los problemas físicos para ello.

Entre el checo y Oriola el CB Sevilla seguía de lejos al Real Madrid, porque Bamforth tenía un mal día y encima debía de preocuparse de defender a Sergio Rodríguez y Berni de subir la pelota. ¿Y los bases? Miljenovic, que da una cal y una de arena fruto de su juventud e inexperiencia no puede llevar el peso y sólo hacía correr tras Sergio Rodríguez y Anderson está sentenciado.

La frustración en el conjunto andaluz, en todos sus puestos, era patente, y Luis Casimiro se ganó una técnica descargando contra los colegiados porque Doncic había tardado 10 segundos en pasar el centro del campo. Cómo si eran 20. Ésa no era la guerra. Por entonces los de Laso ya dominaban claramente por 20 puntos mientras los triples del CB Sevilla chocaban contra el aro o el marco de la canasta (0/8 al descanso). Un despropósito que aprovechó Carroll para gustarse, Rivers para reivindicarse y hasta Hernangómez, que podría salir del conjunto merengue, para volver a disfrutar del baloncesto.

A los vestuarios el sonrojo cajista crecía: 63-36. ¡63 puntos encajados en 20 minutos! Que nadie o casi nadie contase con ganar es una cosa, pero la falta de ganas demostrada por el cuadro sevillano es otra cosa bien distinta. Casi de multa por parte del club. A esas alturas del choque, por su puesto ya resuelto, el Real Madrid sumaba más rebotes en ataque (5) que defensivos tenía el Caja (3). Ver para creer con el 21/29 en tiros de campos de los de Laso que escenificaba la perfección la escasa intensidad y nula defensa de los de Casimiro ayer.

Sin actitud, tensión ni intensidad es imposible si quiera toserle a un grande. Y eso es lo que más debe preocupar, porque lo mismo se vio hace 15 días ante el Estudiantes, un rival de mucho menor categoría y por momentos ante un CAI que tomó San Pablo con cierta facilidad en el segundo tiempo. Que cinco victorias a estas alturas de competición ý con la plantilla que hay no está mal, claro, pero la Liga es larga y el resto de clubes sí que tienen el margen económico para moverse en el mercado y reforzarse, por lo que todo lo que se pueda sumar ahora es como echar dinero en la hucha. No lo ha entendido así el CB Sevilla, que tras ganar al Iberostar Tenerife creyó que había cumplido en la primera vuelta y bajó su tensión competitiva de una forma tan alarmante que ahora les está costando trabajo recuperarla.

Laso pareció decir a los suyos en el vestuario que bajasen el pistón; Casimiro, que al menos mostrasen vergüenza torera y entre una cosa y la otra el choque se igualó como el que ve un espejismo en el desierto. Nada era real. Incluso salió Anderson a la pista. A Bamforth le entró por fin un triple en el minuto 29. A Henton y Oriola, también. Nachbar es otro problema, porque ni defiende ni es ya el referente ofensivo de las primeras jornadas. Un líder bien pagado que no responde. Así las cosas, terminó el partido entre el deseo de todos como empezó, con el Caja sin comparecer.

Ficha técnica:

107 - Real Madrid (30+33+24+20): Sergio Rodríguez (11), Rivers (21), Maciulis (8), Thompkins (3) y Hernangómez (10) -cinco inicial-, Ndour (6), Nocioni (2), Doncic (5), Reyes (12), Carroll (19) y Taylor (10).

83 - Baloncesto Sevilla (16+20+29+18): Bamforth (13), Miljenovic (4), Henton (10), Nachbar (8) y Balvin (20) y -quinteto titular-, Sánchez (8), Anderson (-), Cate (2), Oriola (14) y Rodríguez (4).

Árbitros: Conde, Guirao y Zamorano. Eliminaron a Alfonso Sánchez (min. 37).

Incidencias: Partido correspondiente a la 15ª jornada de la Liga Endesa disputado en el Barclaycard Center ante 9.105 espectadores. En los prolegómenos del partido, el equipo júnior del Real Madrid ofreció a la afición el trofeo de campeón del torneo de Hospitalet.

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