"A cada uno le tocan sus trabajos de Hércules"

Manuel Pimentel

Como escritor ha firmado ocho novelas y varios ensayos. Como ministro de Trabajo, estuvo un año en el Gobierno, del 18 de enero de 1999 al 19 de febrero del 2000, sustituyendo a Javier Arenas.

"A cada uno le tocan sus trabajos de Hércules"
Francisco Correal

03 de enero 2016 - 11:51

Ocho novelas, varios ensayos y un año como ministro de Trabajo. El 18 de enero de 1999 sustituyó a Javier Arenas en ese departamento, del que dimitió un año después, el 19 de febrero de 2000. Manuel Pimentel (Sevilla, 1961), se crió en Algodonales, en la ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz. Doce leyendas, tantas como los trabajos de Hércules, aparecen en su último libro, Leyendas de Tartessos (Almuzara, Colección Historia), firma de la que es creador y editor. Nació en el 61 y entró en el capicúa 16. En 2004 fundó el Foro Andaluz con Manuel Clavero, Escuredo y Rojas-Marcos.

-Usted mismo se lo pregunta: ¿Argantonio fue un buen rey?

-Para los griegos fue un rey justo y sabio, pero no supo ver lo que venía, no se armó. No previno que del comercio se estaba pasando a la guerra.

-Lo mismo pasa ahora...

-Imaginar el futuro es imposible, pero un buen gobernante se caracteriza porque sabe prevenirlo.

-¿Dónde nace su afición a Tartessos?

-Desde pequeño. He dirigido programas de televisión sobre arqueología.

-En su libro aparece entre los escenarios míticos el coto de Doñana...

-El corazón del mundo tartésico es el río Guadalquivir y Cádiz, pero llega hasta las minas de Tharsis y Riotinto.

-Cádiz aparece en Moby Dick, de Melville...

-No hay más que tener un poquito de sensibilidad y un poquito de lecturas. Venían hasta aquí de la otra punta del Mediterráneo. Había una fuerza inmanente que la dará la calidad de sus gentes, sus riquezas naturales.

-¿Por qué incluye a Julio César?

-No forma parte del periodo tartésico. A Aníbal, siendo niño, su padre le hizo jurar odio eterno a los romanos.

-¿Schulten se apasiona por Tartessos en las excavaciones de Numancia?

-Así es. De pequeño oyó las historias de Schliemann sobre Troya, descubre que la Iliada está inspirada en una historia real más que en un poema épico. En Numancia, con la ayuda de los operarios, tarda cinco horas en llegar al periodo ibérico. Conocía los textos clásicos, era filólogo. Soñó con Tartessos, que al final no encontró.

-¿España, como dice Domínguez Ortiz, es trimilenaria gracias a Cádiz?

-Hay ciudades tan antiguas como Cádiz. Sevilla, Carmona, pero tenían rango de poblado, de asentamiento. En cualquier caso, en Andalucía se da la mayor densidad arqueológica de Europa Occidental.

-Usted se dedica a la estrategia negociadora y resolución de conflictos. ¿Qué cultura lo hacía?

-Los primeros fueron los fenicios. Comerciantes, negociadores, exploradores. Pero después viene la civilización púnica, cambian los barcos para el comercio por buques de guerra. Coincide con el nacimiento de Roma y colisionan.

-El hotel Tartessos de José Luis Ruiz fue la cuna del festival de cine de Huelva. ¿Tartessos ha atraído a los directores de cine?

-Se han interesado muy poco. Hércules es un héroe para los griegos, como para nosotros lo son Batman o Spiderman. Apenas sale del Hélade, en el Asia Menor. Sólo vino dos veces.

-¿Qué hace un señor de Cuenca en su libro de mitos y leyendas?

-Pelayo Quintero fue director del Museo Arqueológico de Cádiz. En el 39, al terminar la guerra, lo mandan a fundar el de Tetuán con más de setenta años. Se murió con la penita negra de no haber encontrado el sarcófago femenino. En 1980, una grúa removió unos escombros en Cádiz y apareció el sarcófago femenino justo debajo de la casa donde había vivido Pelayo Quintero.

-En la calle Hércules de Cádiz vivió el Beni...

-Hércules está en el escudo de Andalucía, en una columna de la Alameda de Hércules de Sevilla.

-¿El tesoro del Carambolo se descubre de carambola?

-Si el arquitecto Medina Benjumea, en las obras de la sociedad del Tiro de Pichón, no ordena excavar quince centímetros más quién sabe si habría quedado sepultado para siempre uno de los hallazgos más importantes de la cultura tartésica. El Ayuntamiento de Sevilla lo compró en 1964 por un millón de pesetas. Ahora tiene una polémica con la Junta.

-El mediador del anuncio de Ikea, ¿mediaría para conseguir un buen Gobierno en Cataluña o un buen Gobierno de España?

-Estos asuntos no son mediables ni negociables por un tercero. Sería más enriquecedor mediar para el Gobierno de España. Cataluña está viviendo un ejercicio de autodestrucción.

-Con estas historias de Tartessos salen varias naciones...

-Lo bueno de los andaluces es que no nos agarramos a ningún mito, a nuestra singularidad, de forma excluyente. Es una mitología universal. Está en el Quijote, en la Atlántida de Falla.

-Aunque sea prosaico, ¿qué le pareció verse salpicado por lo de los Eres?

-Me cogió bastante de sorpresa. Por ajustarme al fondo del libro, son trabajos de Hércules que a uno le tocan. Lo llevo bien y tengo pleno confianza en la Justicia.

-¿Cuál de los trabajos de Hércules habría hecho?

-El más divertido es cuando engaña a Atlas, el padre de las ninfas, para llevarse las manzanas del jardín de las Hespérides.

-Hércules en ese episodio parece el Beni de Cádiz...

-Todas las leyendas tienen una parte de realidad. Me gusta esa zona intermedia, ese misterio de la Atlántica. ¿Es mejor que aparezca o no? Es tan bonito el mito, está tan vivo.

-Las columnas de Hércules coinciden con el Estrecho de Gibraltar. ¿Une o separa civilizaciones?

-La arqueología y la geología son similares, pero son otro mundo, otra cultura.

-Los egipcios y exiliados de Troya que van al templo de Melkart, en Sancti Petri, ¿son precursores de los rocieros actuales?

-Comercio y romería siempre van unidos. Son festividades religiosas que coinciden con el arranque de la primavera.

-¿Los toros de Gerión son una defensa de la Tauromaquia?

-Platón cuenta que los atlantes dominaban a unos toros, animales sagrados, mediante palos y redes, y eran aclamados como héroes. No sé si es micénico o minoico. Hay que tenerle respeto a algo que además de una fiesta o un arte es un mito no centenario, sino milenario.

-¿Que le nombraran ministro es una realidad y que se fuera lo convierte en una leyenda?

-Me tocó ser ministro y me tocó irme. Me divertí mucho, me entregué con toda mi capacidad, con mis aciertos y mis errores. Y con esa misma intensidad me he dedicado después a otras tareas. No comparto en absoluto esa visión catastrofista de la política, que para nada es mucho peor que la sociedad. Van en parejo y la política es el espejo en el que muchas veces no queremos mirarnos los demás.

1 Comentario

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último