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Euforia de final de campaña

Arenas rompe la línea de prudencia seguida por el PP a lo largo de las dos últimas semanas y le vaticina al alcalde una victoria "con más votos y más concejales" · Rajoy ensalza la labor de De la Torre

Javier Arenas, Francisco de la Torre, Mariano Rajoy y Elías Bendodo, ayer.
Sebastián Sánchez / Málaga

20 de mayo 2011 - 01:00

Conforme se aproxima el 22-M el PP se empieza a quitar el corsé de la prudencia. Tras dos semanas tratando de calmar los buenos augurios que dibujan las encuestas en Málaga capital, ayer al presidente de los populares andaluces, Javier Arenas, se le escaparon unos primeros síntomas de optimismo. Durante su intervención en el acto central de la campaña, que contó con la presencia de Mariano Rajoy, el líder regional le auguró al candidato a la reelección en la ciudad, Francisco de la Torre, que mejorará los resultados de 2007, ya que, según predijo, "tendrá más votos y más concejales". Acto seguido, cambió el tono de sus palabras para "aparcar el triunfalismo, que es también nuestro adversario". No sólo vaticinó una nueva victoria por mayoría absoluta en la urbe sino que apuntó directamente a Elías Bendodo, máximo dirigente del PP en Málaga, como el próximo presidente de la Diputación provincial.

Más allá de estas pinceladas de optimismo, el discurso generalizado en el mitin de ayer, al que, según responsables de la formación, acudieron del orden de un millar de personas, estuvo marcado por los mensajes de sosiego a la espera del paso por las urnas y la crítica a las administraciones socialistas. Tanto del Gobierno central como de la Junta de Andalucía se denunció su "discriminación" hacia Málaga.

Un comportamiento del que se hizo directamente responsable a la cabeza de cartel del PSOE en Málaga, María Gámez, también delegada del Gobierno andaluz hasta hace apenas unas semanas. "Es la candidata de Zapatero; se puede ser joven y representar al pasado", dijo Arenas, que subrayó cómo la oposición al Ayuntamiento no la han hecho estos cuatro años los concejales socialistas sino la Junta. Ante esta situación, lanzó un llamamiento al electorado: "Os pido que os rebeléis contra la discriminación a Málaga".

El acto estuvo marcado por el retraso de casi una hora en la llegada de Rajoy, debido al retraso de su vuelo, de lo que responsabilizó al Gobierno y al ministro de Fomento, "pepiño" (en referencia a José Blanco). Esta circunstancia motivó algunas de las anécdotas del mitin. Bendodo se vio obligado a alargar más de lo previsto su discurso, algo que dejó claro en algunos gestos, mientras que Arenas veía cómo tras anunciar la llegada del presidente nacional éste no entraba en la sala. "Aquí estoy, en expectativa de destino", ironizaba.

Ya sobre el escenario, Rajoy ensalzó la labor desarrollada por De la Torre al frente de la Alcaldía en los últimos años, una gestión que, aseguró, será reconocida en las urnas. "Paco, te lo van a premiar porque has hecho las cosas bien". Al tiempo, hizo hincapié en uno de los temas sobre los que ha pivotado buena parte de la campaña del regidor: el pago a proveedores. "En Málaga se paga a los proveedores", apostilló. Y usó lo hecho en el Ayuntamiento para compararlo con el Gobierno. "En democracia, a los gobiernos que no están a la altura se les quita con lo más importante que tiene una persona, que es su voto libre, valiente y decidido, y a los gobiernos que cumplen, como el de Paco de la Torre, se les vuelve a votar y a apoyar", dijo.

Otro asunto que se puso sobre la mesa fue el de los chiringuitos. Tanto Arenas como Rajoy dieron su apoyo a este sector y al mantenimiento de los mismos. Mientras el líder regional pidió al PSOE que "deje de engañar" en este asunto, el presidente nacional fue a más: "Nos gustan, forman parte de nuestro ser y mientras exista este partido habrá chiringuitos en Málaga y en Pontevedra también".

De la Torre, por su parte, hizo lo que viene haciendo durante las casi dos semanas de campaña: destacar lo que ha hecho su equipo de gobierno en materia cultural, con el Thyssen y el CAC, entre otros, y las casi 5.000 viviendas de protección oficial construidas en estos diez años. Al tiempo, denunció la actitud de la Junta de Andalucía con Málaga. "No quieren a Málaga, no soportan a Málaga, no luchan por Málaga", dijo de manera contundente. Un mensaje al que contrapuso el trabajo del PP y la "credibilidad" que, desde su punto de vista, tiene lo hecho en estos años.

Labor que le sirvió para agurar la victoria el próximo domingo. "Vamos adelante, el próximo domingo, que vamos a ganar, seguimos confiando, sin fallar", sentenció ante la algarabía de los asistentes.

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