Ni payos ni gitanos ni 'mixtos', sólo ciudadanos del pueblo
Emilio Fernández es el único candidato de raza gitana que se presenta a las elecciones en Huércal de Almería · Su partido es ejemplo del mestizaje y la buena convivencia que existe en este municipio
En una de las plazoletas de Huércal de Almería, está 'El Titi'. El cantaor de flamenco hace de perfecto guía con las indicaciones oportunas para llegar a la panadería de Emilio Fernández Fernández, el único candidato de raza gitana que se presenta ante las urnas. No es un partido exclusivamente de gitanos, sino que Emilio está respaldado también por payos y "mixtos, como mi cuñada", aclara, mientras observa cómo una amplia representación de su familia termina de apearse de la furgoneta que acaba de aparcar frente a su negocio.
Las cristaleras de la panadería apenas permiten ver el interior del establecimiento, que funciona prácticamente como sede. Están cubiertas con la carterlería del partido que Emilio ha constituido. Sus siglas son Ushia, Unión Social Independiente de Huércal de Almería. "Al principio nos conocían como el partido gitano, pero no somos todos gitanos, aquí hay de todo, gitanos, payos y mixtos. También nos conocen en el pueblo como el partido de Emilio."
Es así por la sencilla ventaja de que lleva toda la vida en Huércal de Almería, un municipio en el que residen aproximadamente unas 1.500 personas de raza gitana, y lo hacen en perfecta convivencia. Su partido es ejemplo de ello. Los primeros seis representantes son dos gitanos, una "mixta" y tres payos. Entre estos últimos, figura Julio Pérez Salazar, portavoz del partido, y número tres en la candidatura.
"En Huércal payos y gitanos viven en perfecta armonía, son familias que se conocen de toda la vida y te encuentras al gitano que va con la paya, al payo que se va con el gitano y a los mixtos, que son ya mayoría", comenta, mientras ofrece la "mejor sonrisa de todos los políticos" a una anciana que, le replica, en broma y con la confianza de conocerse desde hace años, que "todos sois muy feos".
Como dice el propio lema de Usiha, Ciudadanos del pueblo para el pueblo, Pérez Salazar explica que su grupo es reflejo de lo que ocurre en Huércal de Almería. "No hay diferencias de raza en el municipio, no hay gitanos ni payos, somos el albañil o el cocinero. Somos Emilio, Julio , Santiago o Isabel. No hay diferencias, sólo somos del barrio, hemos crecido aquí o trabajamos aquí".
Huércal de Almería se diferencia de otros municipios en que no existen núcleos urbanos donde sus residentes son mayoritariamente de raza gitana. El mestizaje se comprueba en sus calles y no hay necesidad de crear un partido gitano que defienda los intereses de este colectivo. Usiha, como otras fuerzas políticas que han surgido en Huércal, donde se presentan hasta once candidaturas, nace "porque estamos hartos de la política inactiva, con un gobierno y una oposición que han demostrado que son un cero a la izquierda, y queremos poner soluciones a nuestros problemas". El programa de compromisos son retos de futuro dirigidos a la sociedad en general, sin distinciones, que se ha lanzado también a las redes sociales a través de Facebook.
Pérez Salazar asegura que Usiha es el único partido que puede alardear de tener un programa cien por cien redactado por escrito con iniciativas sectoriales dirigidas a la juventud, la familia, la cultura, el urbanismo, el medio ambiente o la seguridad.
Emilio Hernández detalla los tres principales compromisos. Cómo no, el primero de ellos relacionado con el empleo. La pretensión de la Unión Social Independiente es la de aprovechar la situación de proximidad geográfica con la capital para atraer al empersariado con rebajas fiscales que beneficien la creación de nuevas industrias y, por ende, que generen puestos de trabajo a un municipio que tampoco se ha salvado del incremento del número de parados. "Podrán obtener hasta un 40% de exenciones o bonificaciones fiscales, siempre y cuando el 60% de la plantilla la conforme vecinos de Huércal contratados".
La construcción de una depuradora, se une a la mejora de los servicios sanitarios con el compromiso concreto de duplicar el personal médico que atiende a los 5.000 residentes de Villa Inés, Fuensanta y El Mirador, tres barrios de Huércal, donde "sólo hay un médico que atiende de diez a doce de la mañana", denuncian.
No hay comentarios