La ministra de Defensa no descarta enviar soldados españoles a Groenlandia

Margarita Robles apela a la prudencia mientras Francia, Alemania, Suecia y Noruega ya han confirmado su participación en el ejercicio danés

Francia despliega tropas en Groenlandia como parte de la respuesta europea a las amenazas de Trump

Dinamarca y Groenlandia chocan con las ansias de Trump

Conjunto de casas en el sur de Groenlandia. / Rafael Bastante/ Europa Press

La ministra de Defensa, Margarita Robles, no ha descartado este jueves que España pueda sumarse a una misión de vigilancia en Groenlandia, si bien ha apelado a la prudencia y ha pedido "no precipitar acontecimientos". Esta posibilidad surge en el marco de las reiteradas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre ese territorio autónomo danés, que ha generado una notable tensión diplomática en el seno de la Alianza Atlántica.

Se trata de un ejercicio militar de reconocimiento organizado por Dinamarca en el que, hasta el momento, han confirmado su participación Francia, Suecia, Alemania y Noruega. Estos cuatro aliados europeos anunciaron su implicación tras el fracaso de las conversaciones celebradas el miércoles entre Trump y las autoridades danesas y groenlandesas, en las que el mandatario estadounidense insistió en su pretensión de anexionarse la isla alegando razones de "seguridad" frente a China y Rusia. La tensión diplomática ha escalado en los últimos días, situando a la comunidad internacional ante un escenario inédito desde la fundación de la OTAN.

Robles no ha descartado la participación española en este ejercicio, cuya misión consistiría en "reforzar la vigilancia" en Groenlandia, y ha deslizado que la decisión se tomará entre este jueves y el viernes porque hay contactos permanentes con los socios europeos. "Vamos a ver a lo largo de hoy y mañana por la mañana (...) estos días hay reuniones y vamos a ver cómo avanza todo y en función de eso tomaremos decisiones", ha señalado la titular de la cartera de Defensa en declaraciones a los medios en el Congreso de los Diputados durante la jornada del jueves.

La posición de España frente a la crisis diplomática

En cualquier caso, la ministra ha subrayado que España está alineada "con los demás aliados" en este asunto de máxima sensibilidad para la arquitectura de seguridad europea. "Estamos permanentemente de acuerdo con los demás aliados e iremos viendo a lo largo del día de hoy", ha incidido Robles. Sin embargo, ha aprovechado para pedir "prudencia, discreción y no precipitar acontecimientos", en línea con la estrategia de esperar a conocer los próximos movimientos tanto de Washington como de Copenhague antes de adoptar una posición definitiva.

Las declaraciones de la ministra reflejan el delicado equilibrio que debe mantener el Gobierno español entre su compromiso con la OTAN y su alianza tradicional con Estados Unidos, por un lado, y la solidaridad con Dinamarca y la defensa de la integridad territorial de los Estados miembros europeos, por otro. La crisis de Groenlandia representa uno de los desafíos más complejos para la diplomacia española en los últimos años, especialmente porque afecta directamente a la cohesión de la Alianza Atlántica.

El ejercicio militar danés y la respuesta europea coordinada

El ejercicio militar que organiza Dinamarca tiene como objetivo principal reforzar la presencia militar europea en Groenlandia y enviar un mensaje claro a Washington sobre la defensa de la soberanía territorial de los aliados. Francia fue el primer país en confirmar su participación, seguido rápidamente por Alemania, Suecia y Noruega, en una muestra de solidaridad europea que ha sido interpretada como una respuesta contundente ante las pretensiones estadounidenses.

La misión de reconocimiento incluirá actividades de vigilancia aérea y marítima, así como ejercicios de coordinación entre las fuerzas armadas de los países participantes. Aunque se trata de un ejercicio de carácter defensivo y rutinario, su convocatoria en este momento específico adquiere una dimensión política evidente. Los analistas internacionales consideran que esta respuesta coordinada podría marcar un precedente en la forma en que Europa gestiona las crisis dentro de la Alianza Atlántica cuando involucran a Estados Unidos.

Las declaraciones de Trump sobre Groenlandia

El presidente Donald Trump ha reiterado en múltiples ocasiones su interés por adquirir o anexionar Groenlandia, un territorio estratégico por sus recursos naturales y su posición geográfica en el Ártico. Trump argumenta que el control de la isla es fundamental para la seguridad nacional estadounidense frente a las crecientes ambiciones de China y Rusia en la región ártica.

Durante las conversaciones del miércoles con las autoridades danesas y groenlandesas, Trump insistió en su posición, ofreciendo compensaciones económicas y garantías de seguridad. Sin embargo, tanto el Gobierno de Dinamarca como las autoridades autónomas de Groenlandia rechazaron categóricamente cualquier negociación sobre la soberanía del territorio. El primer ministro groenlandés declaró que "Groenlandia no está en venta" y reafirmó el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación.

¿Qué supone esta crisis para la OTAN?

Requerida por los periodistas sobre si una eventual invasión estadounidense de Groenlandia significaría el fin de la OTAN, Robles ha rechazado este extremo. "No lo creo, sinceramente creo que es inaceptable y gravísimo (la anexión) pero no creo que estemos en ese supuesto", ha rematado la ministra, intentando rebajar la tensión sobre un escenario que, aunque improbable, ha comenzado a discutirse en los círculos diplomáticos europeos.

La crisis de Groenlandia plantea interrogantes fundamentales sobre el futuro de la Alianza Atlántica y la capacidad de los miembros europeos para defender sus intereses frente a su principal aliado. Desde la fundación de la OTAN en 1949, nunca se había producido una situación en la que un Estado miembro amenazara directamente la integridad territorial de otro. El artículo 5º del Tratado de Washington, que establece la defensa colectiva, no contempla este tipo de escenarios internos.

¿Qué es Groenlandia y por qué es estratégica?

Groenlandia es un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca desde 1814, aunque disfruta de una amplia autonomía desde 1979. Con una superficie de más de 2,1 millones de kilómetros cuadrados, es la isla más grande del mundo y cuenta con una población aproximada de 56.000 habitantes, en su mayoría inuit. La isla posee importantes recursos naturales, incluyendo minerales de tierras raras, petróleo y gas, además de una posición geográfica privilegiada en el Ártico que la convierte en un punto estratégico para las rutas marítimas y la seguridad militar.

El cambio climático está abriendo nuevas posibilidades de navegación en el Ártico, lo que aumenta el valor estratégico de Groenlandia tanto desde el punto de vista comercial como militar. Estados Unidos mantiene desde 1951 la base aérea de Thule, una instalación militar fundamental para el sistema de alerta temprana de misiles balísticos. Esta presencia militar estadounidense ha sido aceptada históricamente como parte de la defensa colectiva de la OTAN, pero las recientes declaraciones de Trump han alterado el equilibrio de esta relación.

¿Cómo afecta esta crisis a las relaciones transatlánticas?

La crisis de Groenlandia representa uno de los episodios más tensos en las relaciones transatlánticas desde la invasión de Irak en 2003. Los países europeos miembros de la OTAN se encuentran ante el dilema de defender la soberanía de Dinamarca sin romper definitivamente con Washington. Esta situación ha acelerado los debates sobre la autonomía estratégica europea y la necesidad de que el continente desarrolle sus propias capacidades de defensa independientes de Estados Unidos.

Francia y Alemania han sido los países más firmes en su respaldo a Dinamarca, mientras que otros aliados, como España, adoptan posturas más cautelosas esperando una solución diplomática. La Unión Europea ha convocado una reunión extraordinaria del Consejo de Asuntos Exteriores para coordinar una respuesta común, aunque persisten las diferencias sobre cómo gestionar la situación sin dañar irreparablemente las relaciones con Estados Unidos. El desenlace de esta crisis podría redefinir el equilibrio de poder dentro de la Alianza Atlántica y marcar el futuro de la seguridad europea en las próximas décadas.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último