La juez deja en libertad con cargos a Mario Marín, hijo del dueño de Magrudis

La investigación judicial por el brote de listeriosis

Los tres detenidos se han acogido a su derecho a no declarar ante los agentes de la Guardia Civil, aunque sí tienen previsto declarar ante la instructora

Uno de los detenidos por la Guardia Civil el día de los registros de Magrudis.
Uno de los detenidos por la Guardia Civil el día de los registros de Magrudis. / Juan Carlos Vázquez

La juez de Instrucción número 10 de Sevilla, Pilar Ordóñez, ha dejado en libertado con cargos a Mario Marín Rodríguez, hijo del dueño de Magrudis José Antonio Marín Ponce, en relación con la investigación abierta por el brote de listeriosis que ha provocado la muerte de tres personas, el aborto de siete embarazas y ha infectado a otras 216 personas.

Según han explicado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la instructora ha acordado la libertad con la obligación de comparecer en los juzgados los días 11 y 25 de cada mes.

Varios agentes de la Guardia Civil han conducido sobre las 13:50 horas al primero de los detenidos hasta las oficinas del juzgado de Instrucción número 10 de Sevilla, donde la juez va a tomarles declaración.

La investigación ha puesto de manifiesto que Mario Marín Rodríguez figura como administrador de Elaborados Cárnicos Mario SLU, una empresa que tiene su dirección en la nave contigua a la de Magrudis, pero que no está dada de alta en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos, pese a que está obligada para dedicarse a cualquiera de sus dos objetos sociales, tanto la distribución como la elaboración de alimentos. Esta empresa no tiene ningún inmueble a su nombre.

La Guardia Civil ha puesto a primera hora de la mañana a disposición judicial a los tres detenidos en la operación contra Magrudis. El dueño de Magrudis, José Antonio Marín Ponce, y sus hijos Sandro José -que figura como administrador de Magrudis- y Mario Marín Rodríguez, permanecen detenidos desde la operación que se realizó el pasado martes, mientras que otras dos personas vinculadas a la empresa, la cuñada del propietario, Isabel, y un comercial, Federico, quedaron en libertad el pasado martes tras prestar declaración ante la Guardia Civil.

Hasta el momento tanto el dueño de Magrudis como sus dos hijos se han acogido a su derecho constitucional a no declarar ante los investigadores de la Guardia Civil, si bien está previsto que sí declaren ante la instructora, Pilar Ordóñez.

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