Dos Hermanas

Segundo intento para juzgar a los acusados de la muerte de Cayetano Romero

  • El juicio, que fue suspendido en julio, está previsto que comience el lunes 27 de septiembre

Cayetano Romero, víctima del crimen de Dos Hermanas, sobre el escenario donde fue hallado su cadáver

La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla tiene previsto celebrar durante toda la semana el juicio por el crimen de Cayetano Romero, tras haber sido suspendido en julio al haber cambiado de letrado uno de los acusados. En el banquillo se sientan nueve miembros de un clan de narcotraficantes a quienes se les atribuye la participación en la muerte de Cayetano Romero, cuyo cadáver, con signos de haber recibido una brutal paliza, fue encontrado el 8 de marzo de 2019 en un paraje conocido como Las Marías Chicas.

Los acusados se enfrentan a penas que van de los 25 años que solicita la acusación particular, representada legalmente por José Ignacio Bidón y Vigil de Quiñones para dos de ellos, al año y seis meses de prisión que la Fiscalía pide para otro de los acusados. El ministerio público imputa estos hechos a ocho personas y la acusación particular a nueve, al incluir a M. J. J. S., cuya causa fue sobreseída por la Fiscalía.

Las acusaciones afirman que Cayetano Romero murió tres días después de recibir una brutal paliza que duró desde la noche del 1 de marzo de 2019 hasta la madrugada del 2 de marzo porque le acusaban de ser el responsable de una operación de venta de droga fallida. Según la Fiscalía, los dos hermanos acusados le propinaron golpes en la cara y el cuerpo mientras estaba atado con cinta de embalar en una silla con la intención de que les diera las escrituras de un inmueble de su propiedad como pago por la supuesta deuda contraída tras el fracaso de la operación de venta de droga. Su compañero de trabajo, Jonatan A. salvó la vida porque entregó las escrituras de una parcela como aval por la deuda contraída según sus agresores.

El Ministerio Público imputa a lsrael y Juan Manuel G. F. un delito de lesiones en concurso ideal de homicidio por imprudencia grave por los que solicita una pena de 6 años al primero y 5 años y 3 meses al segundo más 600 euros a cada uno por un delito de maltrato de obra sin lesión; dos delitos de detención ilegal para siete de los acusados con la pena de tres años de prisión por la comisión de cada uno de ellos; dos delitos de extorsión por los que pide tres años por la comisión de cada uno de ellos y un año y seis meses para Raúl Gasco R. por uno solo de los delitos. Asimismo, el ministerio público solicita 175.000 euros en concepto de responsabilidad civil para el hijo de Cayetano Romero y 10.000 euros para la madre.

Una venta de droga 'fallida'

Según los escritos de acusación, todo comenzó cuando el 1 de marzo de 2019, Cayetano Romero y Jonatan A. presuntamente "iban a participar como intermediarios en una operación de venta de droga". Cuando llegaron al lugar, según fuentes del caso, Cayetano Romero se reunió con una persona mientras la otra víctima y dos de los acusados esperaban en un bar cercano.

Cuando regresaba de la operación, Cayetano inormó que le habían robado la droga y se fueron los cuatro a casa de una persona en Mairena del Aljarafe, donde hubo una discusión entre Cayetano e Israel G. F. en la que éste le propinó un puñetazo en la cara. Según fuentes del caso, Israel G. F, llamó a su hermano y a dos sobrinos , también acusados. El hermano, Juan Manuel G. F. tuvo una actitud "muy agresiva con respecto a Cayetano". Los cuatro exigieron a Jonatan A. y al fallecido que fueran con ellos a las Tres Mil Viviendas.

Allí, en casa de Juan Antonio G. J. llegaron Juan Jesús L. T. y José Antonio L. T. y se produjo una fuerte discusión entre los acusados y ambas víctimas. "a quienes culpaban de lo fallido de la operación" y golpearon a Cayetano y Jonatan en la cara y el cuerpo. Ante las quejas de los vecinos por el escándalo llevaron a los dos, "contra su voluntad", a la vivienda de Israel G. F. donde también llegó el padre de Israel y Juan Manuel. Según el ministerio público, "guiados por el ánimo de obtener un ilícito beneficio patrimonial " y con el propósito "de combatir la voluntad" de ambas víctimas, los ataron a una silla con cinta de embalar y trasladaron a habitaciones diferentes "siendo ambos amenazados con matarlos" y agredidos violentamente en cuerpo y cara. Tanto que, según la acusación particular, uno de los agresores acudió días después al centro de salud con fracturas en la mano. El objetivo de los acusados era obligarlos al pago de la deuda que, según ellos habían contraído al perder la droga, exigiéndoles la escritura de un inmueble en propiedad como garantía del pago.

Mientras que seguían golpeando a Cayetano, según el escrito de la Fiscalía, llevaron a Jonatan A. a casa de Juan Manuel G. A. hasta que accedió a darle la escritura de una parcela de su propiedad y lo dejaron en libertad. Ya de madrugada, José Antonio L. T. fue a casa de Jonatan para pedirle que le acompañara a casa de Cayetano, que iba echado en el asiento trasero del coche y le dejaron a escasos metros de su vivienda. "En estado moribundo debido a la brutal paliza recibida", según el escrito de la acusación particular.

Seis días después, el cadáver de Cayetano Romero fue encontrado en un descampado cercano a la residencia canina Las Marías Chicas.

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