Una española-guineana logra la filiación paterna mediante un banco de ADN

La Audiencia Provincial reconoce la paternidad de un empresario suizo tras cinco años de búsqueda y una prueba genética con 99,99% de coincidencia

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Una prueba de ADN en un laboratorio, en un imagen generada por IA.
Una prueba de ADN en un laboratorio, en un imagen generada por IA. / M. G.

Una mujer española-guineana residente en Las Palmas de Gran Canaria ha conseguido que la Audiencia Provincial declare judicialmente su filiación paterna tras utilizar un banco de ADN privado que le permitió localizar a su progenitor biológico. El caso, que se ha prolongado durante más de cinco años, culminó con el reconocimiento judicial de paternidad de un empresario suizo, pese a la inicial negativa del juzgado de primera instancia, según ha explicado este martes su abogado, Fernando Osuna.

La historia comenzó en 2017, cuando la demandante decidió darse de alta en una entidad especializada en análisis genéticos, donde se puede enviar el ADN mediante una prueba de saliva y conocer los orígenes genéticos de cualquier persona. Esta decisión resultó ser clave para iniciar un proceso judicial que finalmente le dio la razón, después de que el Tribunal Superior desautorizara la decisión del juzgado inicial que había desestimado su reclamación pese a contar con numerosas pruebas.

La madre de la demandante nació en Guinea Ecuatorial, donde residió durante muchos años antes de trasladarse a Las Palmas de Gran Canaria. Según consta en el procedimiento judicial, el padre suizo mantuvo una relación armoniosa con la presunta hija durante algunos años, pero posteriormente se negó a reconocerla legalmente como su descendiente, lo que obligó a iniciar la vía judicial para establecer el vínculo de filiación.

El proceso judicial y la prueba de ADN definitiva

El procedimiento legal ha sido largo y complejo. En primera instancia, pese a que la demandante aportó numerosas pruebas que respaldaban su reclamación, el juzgado no le dio la razón. Sin embargo, el Tribunal Superior revisó el caso y desautorizó la decisión inicial, abriendo la puerta a que la Audiencia Provincial de Las Palmas analizara de nuevo todas las evidencias presentadas.

La prueba determinante fue el test de paternidad realizado entre los presuntos padre e hija. Los resultados del análisis genético fueron concluyentes: determinó que en un 99,99% el empresario suizo es el padre biológico de la reclamante. Esta cifra, prácticamente absoluta en términos de certeza científica, resultó fundamental para que el tribunal reconociera finalmente la filiación.

Durante todo el proceso, la mujer ha estado más de cinco años tratando de encontrar a su padre y de que se reconociera legalmente su relación de parentesco. La búsqueda no solo se limitó a los tribunales, sino que también incluyó la utilización de distintas redes sociales y empresas especializadas en análisis genéticos y bancos de ADN.

La importancia de los bancos de ADN en casos de filiación

Los bancos de ADN se han convertido en herramientas fundamentales para establecer vínculos familiares en casos complejos. Estas entidades permiten a las personas enviar muestras de saliva que son analizadas en laboratorios especializados. Los resultados no solo revelan el origen étnico y geográfico de los individuos, sino que también permiten localizar a familiares cercanos o lejanos que hayan utilizado el mismo servicio.

En España, el uso de estas plataformas ha aumentado considerablemente en los últimos años. Muchas personas adoptadas, hijos de la guerra civil, o casos como el presente, donde existe una filiación no reconocida voluntariamente, recurren a estos servicios como primer paso en la búsqueda de sus orígenes biológicos.

Desde el punto de vista legal, las pruebas de ADN realizadas por laboratorios homologados tienen valor probatorio en los procedimientos judiciales de reclamación de paternidad. Los tribunales españoles aceptan estos análisis siempre que cumplan con los requisitos técnicos y de cadena de custodia necesarios para garantizar su fiabilidad.

Redes sociales y tecnología en la búsqueda de familiares

La demandante no solo recurrió a los bancos de ADN, sino que también inició la búsqueda de su padre biológico a través de distintas redes sociales. Plataformas como Facebook, LinkedIn o grupos especializados en búsqueda de familiares se han convertido en canales habituales para estos casos.

La combinación de tecnología genética y redes sociales permite a las personas realizar búsquedas más efectivas. En muchos casos, los resultados de ADN proporcionan nombres de familiares que luego pueden ser localizados a través de internet, estableciendo contacto inicial antes de proceder por la vía judicial.

Este caso demuestra cómo la tecnología ha transformado la manera en que se abordan las reclamaciones de filiación en el siglo XXI, facilitando procesos que hace décadas resultaban prácticamente imposibles de resolver.

¿Qué es una reclamación de filiación?

Una reclamación de filiación es un procedimiento judicial mediante el cual una persona solicita que se reconozca legalmente su vínculo de parentesco con otra, generalmente con el padre o la madre biológicos. Este tipo de demandas están reguladas en el Código Civil español y permiten establecer todos los derechos y obligaciones derivados de la relación paternofilial.

El proceso requiere la presentación de pruebas que demuestren la relación biológica. Entre las más comunes se encuentran las pruebas de ADN, testigos, fotografías, mensajes o cualquier otro elemento que acredite la existencia de una relación entre el presunto progenitor y el hijo o hija.

Cuando se declara judicialmente la filiación, la persona reconocida adquiere todos los derechos, incluidos los de herencia, uso de apellidos y obligaciones alimenticias que corresponden a cualquier hijo o hija en el ordenamiento jurídico español.

¿Cómo funcionan los bancos de ADN privados?

Los bancos de ADN privados son empresas que ofrecen servicios de análisis genético directo al consumidor. El proceso es sencillo: el cliente recibe un kit en su domicilio que incluye un tubo para recoger saliva y las instrucciones necesarias para tomar la muestra.

Una vez enviada al laboratorio, los técnicos extraen el ADN y analizan millones de marcadores genéticos que permiten determinar el origen ancestral de la persona, posibles predisposiciones a ciertas enfermedades y, crucialmente, identificar a familiares que también estén registrados en la base de datos.

Empresas como 23andMe, Ancestry o MyHeritage cuentan con bases de datos con millones de perfiles genéticos en todo el mundo, lo que aumenta significativamente las posibilidades de encontrar coincidencias familiares. En España, aunque su uso es legal, existe debate sobre la protección de datos genéticos y su posible utilización con fines comerciales o de investigación.

¿Qué validez legal tiene una prueba de ADN en España?

En España, las pruebas de ADN tienen pleno valor probatorio en los procedimientos judiciales siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la Ley de Enjuiciamiento Civil. Para que sean admitidas como prueba, deben ser realizadas por laboratorios acreditados y seguir protocolos estrictos de recogida y análisis de muestras.

Los tribunales consideran que una coincidencia genética superior al 99,9% es prácticamente definitiva para establecer la paternidad o maternidad biológica. Además, la negativa injustificada de una de las partes a someterse a la prueba puede ser valorada negativamente por el juez.

En casos de filiación, cuando el presunto progenitor fallece antes de realizarse la prueba, se pueden analizar muestras de familiares directos como hermanos, padres o hijos del fallecido para establecer el vínculo de parentesco de manera indirecta.

Implicaciones del reconocimiento de paternidad

El reconocimiento judicial de la paternidad en este caso tiene múltiples consecuencias legales para ambas partes. La hija reconocida adquiere el derecho a llevar los apellidos paternos, a recibir alimentos si los necesita, y a ser heredera legítima en la sucesión del padre.

Por su parte, el padre reconocido asume todas las obligaciones legales derivadas de la filiación, incluida la obligación de prestar alimentos y la inclusión de la hija en su herencia con los derechos que le corresponden por ley.

Este caso, que comenzó con una simple prueba de saliva en 2017 y culminó con una sentencia favorable de la Audiencia Provincial, ejemplifica cómo la ciencia y el derecho convergen para garantizar los derechos fundamentales de las personas a conocer su identidad y sus orígenes biológicos.

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