Violencia machista

El fiscal pide 23 años de cárcel para un hombre que asesinó a su ex pareja en Olivares

  • El juicio arranca el 13 de mayo ante un jurado popular, que deberá decidir si el acusado es culpable de los delitos de asesinato y violencia habitual en el ámbito familiar

La Guardia Civil mantiene esposado al detenido en el suelo. Foto: M.G. La Guardia Civil mantiene esposado al detenido en el suelo.

Foto: M.G.

La Guardia Civil mantiene esposado al detenido en el suelo. Foto: M.G.

Un jurado popular enjuiciará a partir del próximo día 13 de mayo en la Audiencia de Sevilla a un hombre acusado de asesinar a su ex pareja sentimental en el mes de octubre de 2016 en la localidad de Olivares, hechos por los que la Fiscalía solicita para el encausado 23 años de cárcel. El crimen machista se produjo en plena calle y en presencia de los dos hijos de la pareja.
El juicio está previsto que comience el día 13 de mayo con la constitución del jurado popular y la presentación de las alegaciones previas por las partes personadas en este procedimiento, mientras que el día 14 de mayo prestarán declaración el acusado y varios testigos, continuando la vista al día siguiente con la comparecencia de más testigos y el 16 de mayo lo harán los peritos.
 
En su escrito de acusación, el Ministerio Público reclama para el acusado, por un delito de asesinato, 20 años de cárcel, la medida de libertad vigilada después de la pena privativa de libertad por un periodo de 10 años y la privación de la patria potestad respecto de los dos hijos menores de la pareja, así como tres años de prisión por un delito de violencia habitual en el ámbito familiar. Igualmente, pide que indemnice con  360.000 euros a los dos hijos menores de edad, la madre y un hermano de la víctima.
 
La Fiscalía explica que el acusado y la víctima, que mantuvieron una relación sentimental fruto de la cual nacieron dos hijos, habían convivido en la República Dominicana y en el año 2012 llegaron a España, donde fijaron su residencia en la localidad de Olivares.
En este punto, asevera que, cuando vivían en la República Dominicana, el acusado, José Manuel R. M., “comenzó a controlar, aislar y humillar” a la mujer, S. M. G. E., y una vez en España esta situación “se agravó, pues llega incluso a amenazarla en febrero de 2016 con un arma blanca porque ella no quería mantener relaciones sexuales”. Así, “a menudo el acusado le decía que se iba a llevar a los niños, le controlaba la ropa que se ponía, si se lavaba el pelo y cuando llegaba a casa la hacía desnudarse para ver si traía la ropa interior con flujo”.
 
El Ministerio Público relata en su escrito de acusación que, el día 16 de septiembre de 2016, la fallecida llegó al domicilio que compartían y, sobre las 22:50 horas, el acusado le dijo que “la había estado vigilando y que sospechaba que estaba con otro hombre”, propinándole supuestamente varios puñetazos, destacando que, tanto en esta ocasión como en otras anteriores, “estaban presentes los hijos menores de la pareja”.
 
“Ante esta situación y por el temor que el acusado” le producía, la víctima decidió separarse del mismo y se marchó en octubre de 2016 a otra vivienda en la misma localidad junto a sus hijos, indica la Fiscalía, que añade que el crimen tuvo lugar sobre las 12:30 horas del 16 de octubre de ese año, cuando la fallecida se encontraba con sus hijos en una vivienda de Olivares donde trabajaba cuidando de un matrimonio de ancianos.
 

Un ataque alevoso, sin posibilidad de defensa para la víctima

De este modo, el encausado acudió en su vehículo a dicha vivienda para recoger a sus hijos, pero cuando la mujer salió junto a ellos a la puerta del domicilio, el acusado, “de forma sorpresiva y sin que se pudiera defender”, cogió a su ex pareja por los pelos y la tiró al suelo, donde, “poniéndose encima de ella, le clavó repetidas veces” un cuchillo que llevaba, “el cual había cogido previamente con la intención de acabar con su vida”, todo ello mientras los niños “lloraban y gritaban”.
 
Según el Ministerio Público, la víctima, que falleció a consecuencia de las lesiones sufridas -tenía hasta doce heridas de arma blanca-, “no tuvo posibilidad de defenderse ante lo sorpresivo del ataque y la superioridad física” del investigado, quien, tras cometer supuestamente el crimen, “se montó en su vehículo para huir del lugar”, pero “al darse cuenta de que no llevaba a los niños, dio marcha atrás unos metros y les dijo que se montaran, lo cual hicieron”.
 
El acusado, finalmente, fue detenido en el municipio de Salteras a bordo de dicho vehículo, momento que muestra la imagen que ilustra esta información.

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