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Música

Amphetamine Discharge contra el éxito

  • La banda sevillana de rock celebra esta noche junto a un puñado de buenos amigos más de 25 años de singular trayectoria

Aurora López, vocalista de Amphetamine Discharge. Aurora López, vocalista de Amphetamine Discharge.

Aurora López, vocalista de Amphetamine Discharge. / Pilar Ventura

ACTUALIZACIÓN: A consecuencia de la situación generada por la pandemia del coronavirus Covid-19, el concierto de Amphetamine Discaharge & Friends se pospone hasta el próximo 18 de septiembre.

En la segunda mitad de los 90 hubo un momento en el que pareció que Amphetamine Discharge iba a convertirse en una banda de éxito. Y, de hecho, el grupo sevillano, tan cercano al punk sin perder cierta conexión pop, ya lo disfrutaba. Con dos álbumes en el mercado, Rotaflex en 1994 y Parking en 1996, compartieron escenario con Oasis y The Cure; telonearon a Elastica; colaron una canción en la banda sonora de Abre los ojos, de Alejandro Amenábar, y otra en el anuncio de televisión de una marca de refrescos...

Sin embargo, en 1998, después de lanzar el EP de versiones We Come To Smash This Time, prácticamente desaparecieron del mapa. Se insinuó un posible problema contractual con su entonces representante, cosa que Aurora López, la arrolladora vocalista de la formación, hoy desmiente. "No. Tuvimos algún problema, como los hay en todas las familias, pero eso son habladurías, rumores que acaban quedándose ahí", asegura.

¿Qué ocurrió entonces? ¿Qué explica los 19 años de silencio discográfico transcurridos hasta reaparecer en 2017 con el EP Raise Your Addiction? "Cuando subimos a segunda división, porque siempre he tenido claro que Amphetamine Discharge era un grupo de segunda división, descubrimos que en la industria había demasiada gente mandando. Cuando subes todos quieren sacar tajada -estima Aurora-. Así que lo que ocurrió no fue ni más ni menos que la industria musical, que es quemante, asfixiante".

Para Aurora y el resto de integrantes de la banda en aquel momento -su hermano y bajista José Antonio López, el guitarrista Joaquín Díaz y el baterista Manuel Fernández- la aspiración básica de cualquier grupo, triunfar, se convirtió en una sacrificada rutina que quizás no compensaba el esfuerzo. "Estábamos todo el día en la carretera encerrados en la furgoneta, yendo a todos los festivales -cuenta Aurora-. Hubo un año que llegamos a hacer 150 conciertos. Recuerdo meses seguidos de venir a casa a soltar ropa sucia y largarme otra vez. Nuestra convivencia siempre fue buena y, de hecho, jamás hemos tenido crisis entre nosotros porque hemos sido muy tolerantes y hemos sabido llevarnos muy bien, pero acabamos reventados de tanta gira. Y luego toda la promoción en las teles, en las radios... Así que acabamos realmente agotados, aunque tuviéramos la lozanía de la edad y el cuerpo aguantara. Personalmente, a mí lo que más me agotaba era el repertorio. Me cansé de él. No teníamos ni tiempo para componer ni para estar tranquilos. Ni siquiera para dejar de vernos unos días. Y mira que me lo pasaba y me lo paso bien con esas canciones, pero llega un momento en el que te dices Uf... ¿Otra vez a tocar este tema? Y mañana otra vez, y pasado, igual. Y no puedes dejar de hacerlo porque la gente te lo pide".

Insisto: ¿No es justo eso lo que espera cualquier grupo que se lanza al ruedo? "Pero cuando lo tienes y llevas mucho tiempo en eso te das cuenta de que realmente era mejor antes. Por eso ahora hago lo que quiero, selecciono de otra manera", zanja Aurora, que recuerda que nunca se separaron oficialmente. "En realidad fue una decisión que nunca tomamos. Simplemente llegó un tiempo de más tranquilidad en el que teníamos que ponernos a componer, pero no lo hicimos. Nos vemos mañana. ¿No? Pues el otro. Pues esta semana no puedo -evoca-. Lo fuimos posponiendo poco a poco. Y eso que nos veíamos a menudo, en particular Joaquín, mi hermano y yo. Quedábamos para tomar café, pero nos costaba mucho hablar de música".

Amphetamine Discharge, durante un concierto. Amphetamine Discharge, durante un concierto.

Amphetamine Discharge, durante un concierto. / M. G.

Pero el tiempo pasó, sus familias crecieron -"Afortunadamente hoy ya todos tenemos a nuestros niños grandecitos", bromea Aurora- y el gusanillo reapareció. "Hacíamos conciertos esporádicos cuando nos llamaba gente con la que habíamos trabajado anteriormente y nos había tratado muy bien, gente a la que le tenemos un especial cariño. Oye, ¿seguís funcionando? ¿Os apetece venir al festival? Hace cuatro o cinco años nos llamaron para el Villa de Pizarra, en Málaga. A partir de ahí empecé a subir cosas a internet y un día me llamó Ismael González para que tocáramos en el festival de apoyo a Radiópolis, cuando el Ayuntamiento quería echarlos de la torre en Torneo. Y por supuesto dijimos que sí. Después han ido saliendo más cosas y a algunas hemos dicho que sí y a otras que no, porque nuestra pretensión no es más que disfrutar y pasarlo bien, pero sin volver a las andadas".

Da fe de ello el tiempo transcurrido desde su retorno discográfico con Raise Your Addiction, ya con Juan Martín a la batería, "que no ha funcionado nada mal -comenta Aurora-, pero, de verdad, el hecho de montarme en la furgoneta, hacer kilómetros... Me cuesta mucho. A mí y a los demás. Estamos componiendo y tenemos bastantes temas, así que habrá nuevo disco. Es lo que nos apetece más: componer y hacer las cosas de manera más tranquila. Lo de hacer kilómetros... No sé... Si vas a tocar a Bilbao, por ejemplo, para que te salga rentable tienes que buscar por lo menos otros dos conciertos a la ida y otros dos más a la vuelta, y eso, a estas alturas, nos mata. Con la edad que tengo... Vamos, que no soy tan mayor -rectifica entre risas-, pero aunque te conserves bien, el cuerpo ya no es el mismo. Me encanta lo que hacemos y cómo lo disfrutamos, pero me cuesta mucho hacer cuatro o cinco conciertos seguidos. Además, antes no tenía que organizarme. Salía de casa con mi bolsa y hasta luego Lucas, hasta el día que venga, si es que vengo. Ahora, con un niño de once años, ya no puedo hacerlo".

Con la vuelta de Amphetamine Discharge asumida así como personal espita de pulsión creativa sin mayores ambiciones que el goce y disfrute, un rendido admirador de la banda, el músico y promotor Andy Jarman (Strange Fruit, Aquaplane) les propuso celebrar su cuarto de siglo largo, e intermitente, sobre los escenarios. "Andy nos ofreció la posibilidad de tocar en la Sala X y me preguntó cuántos años llevamos con el grupo... Pues no sé, un porrón -recuerda Aurora-. Depende de cuándo empieces a contar. Hay gente que lo hace desde que ganamos el concurso de maquetas de Disco Grande, el programa de Julio Ruiz en Radio 3 [1993], pero nosotros lo hacemos desde que grabamos Rotaflex, nuestro primer disco. Así que las cuentas son distintas, pero en cualquier caso, más de 25 años. Esto es un poco como los matrimonios, con tus etapas buenas, tus etapas malas y tus reencuentros".

La proposición llega a puerto esta noche en la mencionada sala con varios amigos dispuestos a sumarse a la fiesta: Josema Dalton, de Los Hermanos Dalton; Álvaro Izquierdo, de Helio; Javi Neria y Chencho Fernández (antaño ambos en Sick Buzos y hoy en Los Rosarios el primero y en solitario el segundo) y el propio Andy Jarman. ¿Pero por qué ellos? ¿Qué han significado para Amphetamine Discharge? "Bueno... Por ejemplo -desgrana Aurora-, con Josema Dalton hemos coincidido en veinte mil festivales y siempre hemos tenido muy buena sintonía. Además, Raise Your Addiction lo grabamos con él en su estudio. Helio ha sido una banda que siempre me ha gustado mucho y de hecho hicimos una versión de Combustión en We Come To Smash This Time, así que me apetecía marcarme algo con Álvaro. Javi Neria... Pues sinceramente, porque tenía muchísimas ganas de que tocara la guitarra para mí. Tiene una forma muy particular de tocar y crea unos ambientes muy chulos. Y nunca habíamos tenido oportunidad de hacer algo juntos. Y con Chencho igual. Nos conocemos desde hace un montón de años. Yo lo llamo La Iguana del Aljarafe, porque aunque por sus discos no lo parezca, en el fondo es muy punk y siempre ha tenido gran sintonía con nosotros. Y, bueno, Andy... De jovencita veía a Andy por la calle y me imponía. Supongo que por su trayectoria. Me gustaba mucho A Popular History of Signs, su primer grupo, y por supuesto luego Strange Fruit, a los que vi un montón de veces en directo. También coincidimos varias veces cuando montó Aquaplane. Así que le propuse que cantara una canción conmigo para darle su toque british y dijo que sí, que encantado. Ha ido saliendo todo sobre la marcha. También se lo propuse a otros amigos, como Goli y Nuria, de Furia Trinidad, pero no podían. Y al final lo dejamos así, porque como está montado son ya dos horas de concierto, y de meter a más gente nos podíamos ir a tres, y eso sería ya aburrir al personal".

Amphetamine Discharge & Friends. Este jueves 12 a partir de las 21:30 en Sala X (José Díaz, 7). Entradas a 10 euros en venta anticipada y 14 euros en taquilla.

<a href="http://cliffordreleases.bandcamp.com/album/raise-your-addiction" data-mce-fragment="1" data-mce-href="http://cliffordreleases.bandcamp.com/album/raise-your-addiction">Raise Your Addiction by AMPHETAMINE DISCHARGE</a>

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