SUCESOS
Operativo de la Policía en las Tres Mil Viviendas

El Maestranza abre sus puertas a los musicales con 'Sonrisas y lágrimas'

La obra recalará en el coliseo lírico del 29 de junio al 1 de julio · A falta de la inauguración del nuevo auditorio de Fibes, el teatro del Paseo de Colón es el único que puede acoger un montaje de esta complejidad técnica

El Maestranza abre sus puertas a los musicales con 'Sonrisas y lágrimas'
Patricia Godino / Sevilla

27 de febrero 2012 - 05:00

María, una joven novicia apasionada por la música, en busca de su auténtica vocación y de su lugar en el mundo, recala en la gran mansión del capitán de la marina austriaca George Von Trapp, recientemente comprometido con una rica baronesa, para hacerse cargo del cuidado y la educación de los siete vástagos de este hombre viudo, severo y reacio a las muestras de afecto. Todo ello, con la amenaza de la invasión nazi en Austria como telón de fondo. Les suena el argumento, claro. Se trata de Sonrisas y lágrimas, la historia que fue magistralmente llevada al cine en 1965 por Robert Wise (West Side Story) y en la que Julie Andrews, que aún digería el éxito de Mary Poppins, fue catapultada para siempre como una de las reinas del género. Pese a la popularidad de la versión cinematográfica, en la que Andrews compartía cartel con Cristopher Plummer, la obra nació, como no, en Broadway. Sonrisas y lágrimas, su título original fue The sound of music, se estrenó en Nueva York en noviembre de 1959 y estuvo casi cuatro años en cartel, y desde entonces no ha dejado de representarse en algún lugar del mundo, ha sido vista por 45 millones de espectadores y su banda sonora es una de las más populares de la historia.

"Sonrisas y lágrimas es, tal vez, el mayor éxito de la historial del musical. Desde hace más de 50 años se viene representando ante los públicos de varias generaciones y de todas las culturas. Como les pasa a los verdaderos clásicos, sus valores permanecen eternos, inamovibles tanto por la historia como por la música". Son palabras de Jaime Azpilicueta, uno de los directores españoles con mayor bagaje en el género (es el responsable de Jesucristo Superstar, Cabaret, Evita y, más recientemente, My fair lady) y autor de la versión de Sonrisas y lágrimas que estos meses viaja por toda España y que hará parada en el Teatro de la Maestranza entre el próximo 29 de junio y el 1 de julio, aunque podrían no ser las fechas definitivas.

Con la visita de este título, fuera de la programación oficial del coliseo sevillano y en régimen de rendimiento a taquilla, el Maestranza abre la puerta al género del musical que tan buenos resultados está teniendo en otras capitales españolas, porque la consagración de la Gran Vía madrileña como el Broadway español es ya todo un hecho. De ser favorable la experiencia, los responsables del espacio estarían barajando programar este tipo de títulos a lo largo de las próximas temporadas, especialmente en el arranque del verano, un tiempo en el que aún son muchos los sevillanos y los turistas que buscan -y reclaman- una oferta de ocio en la capital.

El montaje que visitará Sevilla a finales de junio está a la altura de la exigencia de un teatro tan respetado como el Maestranza. Y, por otro lado, este espacio es a día de hoy el único en la capital que puede albergar una obra de esta complejidad técnica. Una vez que se ha descartado el Lope de Vega, por dimensiones escénicas, y el teatro Al Ándalus de la SGAE, que si bien se anunció en su día como un teatro ideal para musicales está sin terminar y a la venta, como adelantó este medio, sólo sería posible la representación en el Nuevo Auditorio de Fibes cuya obra, sin embargo, no estará lista hasta otoño.

Cinco productoras se han aliado para poner en pie este montaje que se estrenó el pasado diciembre en el Auditorio de Tenerife, con Drive Entertaiment (Hoy no me puedo levantar, Más de 100 mentiras) y Vértigo Producciones (responsable de la distribución teatral de obras como Mamma Mía, 40 El Musical o Chicago) como impulsoras del proyecto. En el montaje que recorre toda España -estos días está en Valencia y antes de su llegada a Sevilla visitará Málaga- trabaja un equipo de más de 100 personas, con 26 artistas en escena y una orquesta en directo con diez músicos. La obra cuenta con 22 cambios de escenario, cerca de 140 trajes componen el vestuario y seis tráilers de 30 toneladas son necesarios para el transporte de todo el montaje. Cifras, todas ellas, que dan cuenta de la envergadura de esta obra familiar y clásica.

Una de las grandes dificultades de este montaje es la presencia en él de varios niños. Para solucionar la siempre complicada gira de escolares durante el calendario lectivo, los productores ejecutivos, Marcos Cámara y Juan José Rivero, han decidido buscarlos allá donde vayan por lo que realizan audiciones públicas, en colegios, conservatorios y escuelas de música, en cada una de las ciudades que componen la agenda de la obra. Entre otros requisitos, los niños aspirantes, con papeles que van desde los 4 a los 13 años, deberán llevar preparada la canción Do, re, mi y la escena de su personaje. Aunque más allá de este guiño local, el elenco de esta obra está compuesto por un reparto solvente y experimentado que encabezan la argentina Silvia Lucchetti, como la monja María, y Carlos J. Benito, en el papel del capitán Von Trapp, dispuestos a defender por toda España una obra optimista frente a los tiempos que corren.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Coppélia | Crítica de danza

Una festiva y equilibrada fábula

Lo último