'Chaves Nogales. Cuadernos y lugares'

Una figura que dialoga con la Europa de hoy

  • Chaves Nogales, el reportero que se ocultó tras la voz de los otros, el autor que renovó la biografía, mantiene la vigencia en su defensa "de algo tan frágil como la democracia"

Ignacio F. Garmendia, Eva Díaz Pérez y Charo Ramos, este miércoles en Santa Inés.

Ignacio F. Garmendia, Eva Díaz Pérez y Charo Ramos, este miércoles en Santa Inés. / Juan Carlos Vázquez

Una celebración colectiva, el último capítulo de la feliz recuperación que ha vivido la obra de Chaves Nogales en las últimas décadas y a la que han contribuido con entusiasmo investigadores, editoriales e instituciones. Así definió Eva Díaz Pérez, la directora del Centro Andaluz de las Letras (CAL), la inauguración de Chaves Nogales. Cuadernos y lugares: como la confirmación definitiva de que el autor de A sangre y fuego y La agonía de Francia –que ha regresado además en estas semanas a las librerías en la Obra Completa que coeditan Libros del Asteroide y la Diputación de Sevilla– acapara ya toda la atención que su grandeza merece.

"Todos tenemos nuestra pequeña historia de cómo conocimos a Chaves Nogales", señala Díaz Pérez. "Encontré en una librería de viejo Juan Belmonte, matador de toros, en la edición de Alianza con prólogo de Josefina Carabias, y quedé deslumbrada. ¿Cómo es que yo, me pregunté entonces, que soy estudiante de periodismo, no sé nada de este hombre?", recuerda. Charo Ramos, la comisaria de la muestra que homenajea al sevillano en la Sala Santa Inés, era compañera de clase en aquella facultad y suscribe esa ausencia en los planes de estudio: le viene a la memoria una entrada de la Gran Enciclopedia de Andalucía que coordinaban José María Javierre y Manuel Ángel Vázquez Medel, pero "si querías saber algo de Chaves Nogales, tenías que buscarlo más allá de los programas académicos", afirma.

Ramos explicó que el origen de este proyecto, de la exposición que viene acompañada de un catálogo y de una guía didáctica, se remonta a un viaje a Londres que compartieron Eva Díaz y ella a una muestra sobre el escritor y periodista que organizaban el Instituto Cervantes y el Cicus. "Entonces acababa de aprobarse el Brexit, y muchos hijos de exiliados republicanos españoles, muchos ingleses también, nos preguntaban cómo era posible que se repitieran los errores del pasado. Manuel Chaves había huido de Francia poco antes de que entraran los nazis y se refugió en Inglaterra, como bien cuenta en La agonía de Francia, y hoy ese país que había sido un refugio, sinónimo de libertad, no era ajeno a los extremismos", reconstruye la especialista. "Creo que ahí nació en nosotras el deseo de poner en imágenes la figura de Chaves Nogales y vincularla a la Europa, el mundo de hoy. Muñoz Molina lo compara con Orwell y nosotros también vemos un paralelismo con Joseph Roth: trasciende las fronteras y es uno de los grandes de la literatura europea".

Por su parte, Ignacio F. Garmendia, editor de la Obra Completa de Chaves Nogales pero también responsable de la antología En tierra de nadie, considera que el rescate del autor es "más importante ahora incluso que en los 80. Hoy asistimos a una deriva frentista en la que algunas voces radicales, que eran marginales en la Transición, han vuelto y señalan a Chaves por las mismas razones por las que fue silenciado durante la dictadura", lamenta el crítico, que resalta la "modernidad" del creador andaluz. "Leemos a grandes periodistas de su tiempo con la sensación de que se han quedado anticuados, que son muy retóricos. Pero la lengua de Chaves es fresca, y tiene una forma bienhumorada de hacer burla que es muy gratificante. Estamos un poco hartos de señores enfadados".

"Igual que su obra, hay que recuperar datos de su vida poco conocidos", apunta Charo Ramos

Tanto Díaz Pérez como Ramos ahondaron en la inteligencia de ese reporter que con "su claridad expositiva, su habilidad para mezclar técnicas narrativas" se adelantó al nuevo periodismo norteamericano, y que renovó el género de la biografía. Para la Premio Nacional de Historia Anna Caballé, Chaves toma el testigo de Josep Pla y se equipara a Stefan Zweig o Lytton Strachey con El maestro Juan Martínez que estaba allí en una nueva concepción de los relatos biográficos. El autor oculta la voz del entrevistador para que brille la personalidad del entrevistado, como sostiene Charo Ramos. "Lo interesante es que Belmonte no hablaba así, Juan Martínez tampoco, pero consigue darles una vivacidad y una transparencia muy emocionantes. Josefina Carabias decía que Chaves, que era cultísimo, tenía la virtud de saber rebajar el tono para que sus personajes se expresaran, y es cierto".

Capítulo IV de 'El maestro Juan Martínez que estaba allí', publicado en la revista 'Estampa'. Capítulo IV de 'El maestro Juan Martínez que estaba allí', publicado en la revista 'Estampa'.

Capítulo IV de 'El maestro Juan Martínez que estaba allí', publicado en la revista 'Estampa'. / Juan Carlos Vázquez

A la comisaria de la exposición y responsable del catálogo le conmueve que Chaves Nogales dejara muy pocas pertenencias físicas. "Igual que apareció la maleta de Robert Capa me gustaría pensar que un día se encontrará otra de él, con todo lo que se envió a la familia en España pero nunca llegó", imagina Ramos. "Aparte de los textos que quedan por salir a la luz, hay toda una vida por recuperar. Hay muchas cosas que no sabemos bien de él, como, por ejemplo, su relación con los servicios de información británicos".

A la inauguración de la muestra también acudió Juan Antonio Rodríguez Tous, autor del cuaderno didáctico Manuel Chaves Nogales. Democracia y periodismo, que se repartirá entre los alumnos andaluces. El investigador, quizás por la pasión con la que leyó al autor, realizó al principio una selección "desmesurada" de 300 páginas, "pero eso recordaba mucho a la amenaza de un libro", bromeó. En la más breve versión final, destaca el "humanismo cívico" del sevillano y su "defensa de algo tan frágil como la democracia" como un legado que transmitir a los jóvenes.

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