Cultura

Los fantasmas de la incorrección

  • Antonio Rodríguez Almodóvar analiza el recelo que suscitaron algunos cuentos por su contenido

Antonio Rodríguez Almódovar participó ayer en la Feria del Libro con una intervención en la que analizó los motivos por los que "aquellos cuentos de nuestras abuelas se fueron perdiendo", las razones por las que las narraciones de carácter oral, "tildadas como cuentos de viejas o incluso cuentos vulgares, como si fueran algo de poca sustancia", acabaron reducidas al ámbito familiar por incomodar a las mentes más conservadoras y despertar el recelo de "profesores y de órdenes religiosas, que veían que no eran historias correctas para los niños".

El escritor, que estuvo acompañado por la responsable de la librería El Gusanito Lector, Esperanza Alcaide, y por José Cenizo, había titulado su ponencia Cuentos populares perfectamente incorrectos, pero un "diablillo de las rotativas" había simplificado el nombre a Cuentos incorrectos. Entre esas fábulas deliciosamente poco recomendables que destacó Rodríguez Almodóvar se encontraba El gallo Kirico, un "cuento muy bien construido, que ayuda a los niños en la formación de su andamiaje mental por una concatenación de elementos muy sugerentes y juegos de palabras que proponen un ejercicio muy completo", pero que levanta suspicacias por su argumento: un gallo se encuentra una caca de vaca con granos de trigo, por lo que se manchará el pico de excremento al intentar comer el cereal incluido en la boñiga. Su contracuento sería El medio pollito, que recoge otra peripecia controvertida, la de un ave cortada por la mitad que se introduce en su medio culito a los amigos que se encuentra en el camino y que viaja para saldar una deuda que ha contraído un príncipe con él. Hasta Jacques Lacan, que dedicó un seminario a esta historia, se interesó por las interpretaciones de este cuento universal.

Cuando no eran incorrecciones o desafíos al orden establecido, eran los componentes escabrosos los que ayudaban a que no se difundieran algunas narraciones: como ocurría con La niña del zurrón, donde un viejo andrajoso que secuestraba niñas podía asustar, o Burrito de Plata, "nuestro Piel de asno", donde un padre con las facultades perdidas por la locura tiene el propósito de casarse con su hija... Todas estas aventuras engañaban, "escondían mensajes sobre el amor, sobre la humildad", eran lecciones de vida que ayudaban a entender el mundo.

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