Otra mirada para Mozart
En el anterior concierto de este ciclo, The New Hyperion Trio se presentó con tres corni di bassetto, y entonces ya hablé de la relación entre Mozart, el clarinetista Stadler y el constructor Teodor Lotz, quien mezclando el corno con el clarinete creó varios modelos de clarinetes di bassetto para los que el salzburgués escribió sus célebres Quinteto y Concierto.
Que yo sepa es la primera vez que el maravilloso KV 581 de Mozart sonaba en Sevilla con un clarinete di bassetto. La dulzura de su timbre, la extensión de su registro grave permiten oír la magistral pieza mozartiana desde una perspectiva diferente. Si además el nivel de ejecución alcanza la altura que mostró el conjunto Reunión Amsterdam, la experiecia se convierte en absolutamente gozosa.
Constituido por músicos formados en Holanda, la mayoría españoles, el cuarteto de cuerdas destacó por un sonido brillante, aéreo, un punto agreste en los violines y acaso falto de una mayor profundidad, de más peso en los graves del violonchelo, pero ese pequeño desequilibrio, que afectó también al empaste, no mermó ni la elegancia del fraseo ni la variedad de matices expresivos que el conjunto nos regaló, apoyado siempre en el toque delicadísimo y de extrema musicalidad de Óscar Argüelles con el clarinete. Entretenida la obra de Reicha.
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