Pedro Pérez: “No tengo una voz muy operística; en la música de cámara me siento en casa”

Mapa de Músicas | Pedro Pérez. Contratenor

Casi una década después de su primer disco, el contratenor murciano Pedro Pérez vuelve al estudio para registrar cinco cantatas de Alessandro Scarlatti, tres de ellas en primicia mundial

El contratenor murciano Pedro Pérez (Totana, 1981) / Javier Pulpo

En 2025 se conmemoró el tercer centenario de la muerte de Alessandro Scarlatti, figura capital en la consolidación de la cantata de cámara italiana y en la definición de un lenguaje vocal que marcaría a varias generaciones de compositores. En ese contexto acaba de aparecer en el sello sevillano LindoroLieti boschi, segundo disco del contratenor murciano Pedro Pérez (Totana, 1981), un álbum dedicado a cinco cantatas profanas del compositor siciliano, tres de ellas en primera grabación mundial. Formado en el ámbito de la música antigua y activo como docente de canto en la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia, Pérez ha desarrollado una trayectoria sólida como intérprete especializado en repertorio barroco, colaborando con formaciones historicistas de referencia y manteniendo una intensa actividad como freelance. Diez años después de su debut discográfico con Arda il mio core, vuelve al estudio con un proyecto que combina investigación, madurez vocal y convicción expresiva.

–En 2016 publicó su primer disco, Arda il mio core. Lieti boschi es el segundo. ¿Qué ha hecho musicalmente en estos diez años?

–He seguido trabajando de manera constante. Como muchos compañeros, compatibilizo mi actividad artística con un trabajo estable, que en mi caso es la docencia. Eso condiciona los tiempos y los proyectos, pero no la intensidad. He colaborado con Al Ayre Español, con La Danserye, con La Grande Chapelle y con distintas formaciones como freelance. Mi ámbito principal ha sido la música antigua, aunque también he abordado recitales con repertorio de los siglos XIX y XX. Han sido años de escenario, de aprendizaje y de maduración.

–¿Sigue siendo profesor en la Escuela de Arte Dramático en Murcia?

–Sí. Soy profesor de canto y estoy especializado en teatro musical. Es un universo muy distinto al de la música antigua, pero me enriquece enormemente. El trabajo vocal, la relación con el texto y la proyección escénica se abordan desde parámetros diferentes, y ese contraste me obliga a repensar constantemente mi técnica y mi manera de comunicar.

–¿Cómo surge la necesidad de volver a grabar un disco?

–La semilla se plantó cuando aún estaba terminando el proceso de Arda il mio core. Me pidieron un programa distinto para un festival y, buscando repertorio, encontré estas cantatas de Scarlatti. Las fui probando, leyendo, viendo cómo encajaban en mi voz. En aquel momento no sabía que algunas no estaban grabadas. Con el tiempo, el proyecto quedó en pausa: llegó la pandemia, preparé oposiciones… Pero seguía volviendo a esas piezas. Cuando empecé a trabajar más estrechamente con la clavecinista Marina López Manzanera, sentí que era el momento. Más tarde comprobé que varias eran primeras grabaciones y eso terminó de decidirme. La coincidencia con el tricentenario de Scarlatti fue posterior.

Durante las sesiones de grabación del CD / Jesús Melgares

–Scarlatti escribió centenares de cantatas. Es un filón para los cantantes.

–Absolutamente. Y además la cantata es un género que me interesa especialmente. No tengo una voz muy operística; en la música de cámara me siento en casa, ahí donde el trabajo con la palabra es esencial y donde el cantante asume la responsabilidad de sostener el discurso casi en solitario.

–En el continuo están Marina López y el violagambista Marc de la Linde. ¿Por qué esta formación?

–El continuo exige una compenetración muy estrecha. Marina y Marc trabajan juntos en su grupo Anacronía y comparten un lenguaje común. Eso era fundamental. Aunque Marc reside en Barcelona, su colaboración habitual con Marina facilitaba el entendimiento musical. Preferimos invertir más tiempo en la preparación y asegurar esa cohesión sonora.

–¿Por qué estas cantatas se ajustan bien a su voz?

–En los manuscritos figura “a voce sola di contralto”. Esa indicación ya orienta mucho. La escritura se mueve en un ámbito muy adecuado para mi tesitura actual. Es cierto que con los años la voz cambia; antes abordaba repertorios más agudos. Pero estas cantatas no exigen el tipo de haute-contre francés, más extremo en lo grave, sino un registro que hoy identificaríamos como contralto. Solo Bella quanto crudel está indicada para soprano, pero dentro de un soprano central, no excesivamente agudo, lo que permite abordarla sin forzar la emisión.

–¿Qué valor tiene hoy esta música? ¿Por qué escuchar cantatas de Scarlatti?

–Porque representan de manera paradigmática la cantata profana italiana. Sin escena, todo depende de la caracterización musical y de la fuerza del texto. Scarlatti concede una importancia extraordinaria al recitativo y al reflejo retórico de la palabra, incluso cuando el acompañamiento es solo de continuo. Las transiciones afectivas están cuidadosamente delineadas. A diferencia de otros compositores más dados a la metáfora externa, aquí el yo lírico habla en primera persona, dialoga con la naturaleza o con el recuerdo de la amada. Esa inmediatez conecta mucho conmigo y, creo, con el oyente contemporáneo.

–El disco salió a finales de octubre. ¿Han podido presentarlo en concierto?

–Interpretamos el programa en el Festival de Música Barroca de Murcia, aunque no como presentación oficial del disco. Por cuestiones de agenda, en esa ocasión contamos con el violonchelista barroco Antonio de Paco en lugar de Marc. Fue una buena prueba de fuego para el repertorio.

–¿Hay previstas más actuaciones con este programa?

–De momento no específicamente con estas cantatas. En otros conciertos incluyo obras de Scarlatti, pero con acompañamiento violinístico. Mi agenda inmediata pasa por otros proyectos, entre ellos un programa con música de Vivaldi.

–¿Cómo llega el proyecto al sello sevillano Lindoro?

–Solicité presupuestos a varios sellos y José María Martín Valverde fue el primero en llamarme personalmente. Ese interés inmediato pesó. Después valoramos condiciones técnicas, posibilidades de grabación y financiación. Finalmente nos decidimos por Lindoro.

–La grabación se realizó en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia. ¿Influyó el entorno?

–Mucho. Vivo a dos minutos del auditorio, que tiene una acústica excelente y experiencia en grabaciones. Poder trabajar en casa facilita el descanso y la concentración. Grabamos en dos días y medio. En un proceso tan exigente, evitar desplazamientos y hoteles marca la diferencia.

–¿Habrá que esperar otros diez años para un tercer disco?

–No lo sé. Grabar es una decisión importante, requiere madurez y convicción. Hay repertorios que me atraen, incluso fuera del barroco. Bach, por ejemplo, es un compositor que se adapta muy bien a mi voz y que siempre he disfrutado. Pero cada proyecto necesita tiempo para probarse en concierto, para asentarse. Con Lieti boschi hemos sembrado. Ojalá tenga recorrido más allá del impacto del año Scarlatti. El futuro dependerá de muchos factores, pero la inquietud por seguir explorando está intacta.

Lieti boschi. Pedro Pérez (Lindoro)

La Ficha

LIETI BOSCHI. Cantatas profanas de Alessandro Scarlatti

Alessandro Scarlatti (1660-1725)

Son io, barbara donna, H. 667*

Giù di Vulcan nella fucina eterna, H. 304* [1698]

Lieti boschi, ombre amiche, H. 384 [1704]

Toccata en la menor

Mi tormenta il pensiero II, H. 427*

Bella quanto crudel, spietata Irene, H. 77 [1717]

[* Primera grabación mundial ]

Pedro Pérez, contratenor

Marina López Manzanera, clave

Marc de la Linde, viola da gamba

Lindoro

LIETI BOSCHI EN SPOTIFY

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