El parqué
Nuevo máximo del IBEX 35
Con la llegada de la primavera, llegó a nuestras vidas Tracy Metro. Esta decoradora de interiores -conocida también en Estados Unidos como estilista de celebrities- es la conductora de ¿Qué le pasa a mi casa? (House Doctor), en canal Decasa, un espacio en el que la norteamericana se traslada a Reino Unido para redecorar casas que no logran ser vendidas. La estridente Metro choca, de entrada, con los casi siempre insulsos propietarios británicos con problemas tan fáciles de resolver como poner un par de cojines nuevos en el sofá o cambiar la desgastada moqueta. Tracy Metro y sus comentarios son, desde luego, el aliciente de un formato que acaba de desembarcar en España pero que ya es un éxito en el canal inglés Channel 5, en el que va por la octava temporada. Aunque pocos saben que esta aguda, aunque chillona, interiorista llegó al espacio como sustituta de Ann Maurice, una verdadera estrella en este campo que incluso ha contado con su propio programa en la misma cadena, Ann Maurice: Interior Rivalry.
Volviendo a Tracy Metro, me maravilla la impresión que causa en los frustrados vendedores, a los que suele dejar con la boca abierta frente a sus atrevidas e incluso a veces alocadas ideas de diseño como, por ejemplo, dividir una estancia pintando una raya en el suelo. Los papeles para la pared y las lámparas son, verdaderamente, su fuerte y lo cierto es que el conjunto funciona y las casas, según dicen al final del espacio -habría que verlo sobre el terreno-, acaban vendiéndose o, al menos, mejorando mucho su apariencia a juicio de los profesionales, entiéndase agentes inmobiliarios.
Con su rizado pelo rubio y su menudencia, otro punto fuerte de ¿Qué le pasa a mi casa? es el orden. Antes de llamar a Metro, hagan sitio en sus casas deshaciéndose de lo que ya no usan. "Menos es más"; es la máxima de nuestra protagonista de hoy. Porque muchas de las viviendas, algunas de ellas ciertamente curiosas e incluso pintorescas, ganan enteros simplemente después de recoger. Otras tienen una distribución sin sentido, como una en la que la dueña había instalado su dormitorio junto al vestíbulo de entrada. En otras muchas ocasiones, la lógica aplastante se impone ante unos dueños que parecen tener una venda ante los ojos y se obstinan en mostrar habitaciones a medio pintar o cocinas con los enchufes colgando. "La presentación es fundamental. Los potenciales compradores tienen que verse viviendo aquí", repite Metro. Ella y su eficiente equipo, cada vez más suelto ante las cámaras, hacen de la estridencia, de lo original, una llamada de atención y una casa que los posibles compradores nunca olvidarán. De eso se trata. El programa, eso sí, se repite hasta la saciedad. 'Menos es más' no funciona en la tele, Metro.
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