Bicheo por la TDT

Fátima Díaz

El Chicote de los hoteles

En 'Este hotel es un infierno', Kike Sarasola charla más y grita menos que en 'Pesadilla en la cocina'

28 de enero 2017 - 02:40

Si el cocinero Alberto Chicote logró que los espectadores de su programa se sintieran intranquilos a la hora de cenar en un restaurante, Kike Sarasola hace algo parecido, pero con hoteles. El ex jinete olímpico y director de una importante cadena hotelera debuta en televisión acudiendo al rescate de alojamientos con problemas en Este hotel es un infierno, el nuevo programa que la cadena en abierto Discovery Max estrenó el martes en prime time.

Sangre en los colchones, mugre en el cuarto de baño o jamón podrido en el desayuno son algunos de los aperitivos que depara este formato inspirado en Hotel Hell, de Fox. Aunque hay final feliz en la mayoría de los casos. Porque como ocurre con Pesadilla en la cocina (La Sexta), Sarasola pasa una semana conviviendo con el personal del hotel en apuros para intentar reflotar el negocio.

La selección de los hoteles no ha sido fácil para la cadena. Ana Díaz, la directora del programa, y su equipo de casting tuvieron un arduo trabajo previo buscando en internet páginas en la que los usuarios calificaban de forma negativa estos establecimientos. Desde una camarera que pide que la dejen en paz durante su "hora del tequila" (eran las 11 de la mañana) hasta una pareja de propietarios que no paran de pelearse. Finalmente, un equipo del propio espacio hace una reforma de algunas habitaciones, baños y de la recepción.

La receta de Sarasola para reflotar un hotel es más sencilla de lo que pueda parecer: "Lo importante para que un hotel funcione es lo que yo llamo 'las tres des': dormir, ducharte y desayunar. Lo demás es aledaño porque un hotel sirve para eso. Había algunos casos en los que no habían cambiado el colchón en veinte años o en los que me han puesto un jamón de york que estaba podrido en el desayuno. Hay que volver a lo básico, al ADN".

La primera entrega de Este hotel es un infierno anotó un magnífico 2% y se convirtió en lo más visto del martes en esta cadena temática. Un arranque prometedor para un programa en el que Sarasola se ha volcado -se nota-, aunque con bastante menos mala leche que Chicote. De manera que cualquier comparación con el de Top Chef es puramente informativa. El empresario charla más y grita menos; propone, y no impone; sabe de qué habla... Chicote muchas veces, ni eso.

Tampoco sigue la línea de Gordon Ramsey en Hotel Hell, a pesar de que Sarasola admite ser seguidor del formato americano en el que se basa su actual proyecto. Mucho más docu, y menos reality, Este hotel es un infierno ha dado con la fórmula para atraer al espectador haciendo un trabajo profesional, sin falsas polémicas. A ver si les dura.

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