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Prevención y cuidado de los pies

El podólogo puede asesorar sobre qué tipo de calzado de seguridad hay que elegir

Según destaca el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos (CGCOP), la finalidad del calzado de seguridad es proteger el pie y especialmente dedos y uñas y, por tanto, al cuerpo humano de los riesgos que comporta desarrollar una actividad laboral. "Los pies, especialmente los dedos, suelen ser las zonas más expuestas a sufrir lesiones por caídas de objetos, impactos y golpes varios, por lo que es necesario elegir un calzado resistente, apunta el secretario general del Consejo, Juan Dios. En concreto, si la actividad laboral implica permanecer un largo periodo de tiempo de pie, el secretario general apunta que los problemas en articulaciones de pies, rodillas, caderas y columna suelen ser habituales, "por lo que el calzado laboral puede ser un buen método de prevención".

Por otro lado, los zapatos de uso profesional se elaboran con diferentes materiales protectores, aunque los podólogos aconsejan revisar los componentes de su fabricación, su diseño y forma para que los pies de los trabajadores no se resientan por la utilización incorrecta de un calzado mal seleccionado.

Asimismo, el CGCOP especifica que se debe tener en cuenta para elegir el tipo de zapato adecuado: el tiempo que se va a trabajar con el calzado, el puesto y el lugar en el que se desarrolla la actividad laboral. Los podólogos recomiendan elegir la talla correcta, probándolo hacia el final del día, cuando el pie está más dilatado.

Respecto a las especificaciones del calzado, el CGCOP aconseja elegir uno resistente al frío y al calor, con protección en la puntera y zona del talón, con un cierre que proporcione buena sujeción, que sea lo más ergonómico posible, para facilitar el movimiento del pie en su interior, y que los materiales sean impermeables. También indica que es imprescindible que sea transpirable, que incluya una suela antideslizante y antiestática para prevenir accidentes eléctricos, y que la mediasuela tenga refuerzo interior para evitar perforaciones.

En el caso de que el trabajador tenga dudas con respecto al calzado más apropiado, puede consultar al profesional de la podología de su confianza para que le aconseje sobre el zapato que más se adapte a sus necesidades.

Según la Clínica Universidad de Navarra (CUN), las normas básicas para el cuidado de los pies serían observar diariamente los pies, buscando cualquier pequeña rozadura, herida o enrojecimiento; evitar fumar ya que el tabaco estrecha las arterias y no favorece un adecuado aporte de oxígeno a sus pies; y mantener los pies limpios, lavándolos a diario con agua tibia y jabón. Además, la CUN aconseja aplicar crema hidratante en talón, planta y dorso de ambos pies para evitar la sequedad; y para el cuidado de las uñas, se deben de utilizar tijeras de punta roma y lima de cartón y cortarlas en forma recta evitando cortar los lados. Finalmente, es importante no utilizar callicidas; usar calcetines de fibras naturales (algodón o lana) y de tonos claros para la detección precoz de las heridas, y no andar nunca descalzo, ni siquiera por la playa. Seguro.

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