Los patos no votan en Huelva

Las campañas o precampañas electorales muestran ocurrencias y desvaríos de nuestros políticos de peligrosas consecuencias

Los agricultores presentes en el Parlamento aplauden tras la toma en consideración de la ley de regadíos de Doñana
Los agricultores presentes en el Parlamento aplauden tras la toma en consideración de la ley de regadíos de Doñana / Julio Muñoz / Efe

10 de febrero 2022 - 22:30

La aprobación de la proposición de ley sobre los regadíos en Doñana ha dejado al PSOE andaluz cuanto menos descolocado. Se abstuvo en una votación que ya contaba con los votos necesarios para salir adelante. Vamos, que se puso de perfil con todo el cariz electoral que le queramos ver.

Tal ha sido el mareo de los socialistas desde la aprobación, que su líder Juan Espadas ha tenido que salir a dar más explicaciones sobre el voto en el Parlamento, cuando desde el Gobierno central ya habían remitido una carta sobre la postura frente a esta ley. Pero claro, en Madrid no eligen al Parlamento andaluz, los agricultores onubenses sí.

Eso sí, en Madrid, y en Bruselas, lo tienen claro: El agua de Doñana no se toca (más) y acabará pasando por las arcas públicas, es decir, el bolsillo de cada uno de nosotros, las multas que se deriven de las irresponsabilidades legislativas que se lleven a cabo.

Y todo en el peor momento posible para el parque. No llueve. Vamos de cabeza a una sequía que pondrá la cosa peliaguda a los agricultores y a la fauna y flora de Doñana, pero repito, antes que la sequía hay elecciones, y los patos no votan tampoco.

Más electoralismo onubense. La consejera de Medio Ambiente anunciaba el "cierre ordenado" del vertedero de Nerva. Sí, ese mismo que acaba de recibir miles de toneladas de basura altamente contaminante de los balcanes. Ordenada, pero sin fechas ni plazos, "porque cerrarlo de la noche a la mañana sería irresponsable". Deja que tapemos estas toneladas y luego ya, si eso, vamos viendo.

Los que sí van a votar antes que los andaluces son los castellano leoneses. Lo hacen el 13 de febrero. Los candidatos buscan para sí el mejor regalo del día de los enamorados: convertirse en procurador en las cortes castellano leonesas, que es el nombre que reciben los diputados allí.

En esta campaña, los líderes nacionales no se quedan al margen. Imagínate tú que lo hicieran y los candidatos solo hablasen de los temas que preocupan a los ciudadanos que les eligen, qué aburrimiento.

Y en estas lides anda Pablo Casado. El líder popular ha metido a ETA en la campaña de Castilla y León, acusando a Pedro Sánchez de pactar con asesinos e instando a los castellanos-leoneses a decidir entre el PP o los socios de Bildu, entre el crecimiento y el empleo o la indignidad de venderse a un asesino a cambio de un puñado de votos”.

Alguien debería recordar al líder del PP que la banda terrorista anunció el cese de la violencia en 2011, diez años ya lleva muerta, después de haberle demandado la política y la sociedad que eligieran la vía democrática. Luego se quejan los populares de otra democrática, la memoria.

Uno más para el triple del día. El presidente de México, López Obrador sigue a lo suyo. Vuelve a la carga, y así lleva desde que llegó al cargo hace tres años, demandando ahora a España una “pausa” en sus relaciones bilaterales. Como si las relaciones internacionales fueran como un matrimonio de la Realeza, que deciden “interrumpir su compromiso” o “cesar de forma temporal la convivencia”.