Francisco / Andrés / Gallardo

Monja, monja

Visto y Oído

12 de abril 2016 - 01:00

BUENAS chicas, a veces con exceso de ingenuidad. Algunas son simples mimadas de sus papás, frente a la madurez ascética y responsabilidad de una vida religiosa. Hablar de esa experiencia daría para un programa de las mañanas de los domingos en La 2 (con música de órgano posconciliar) o en la carca 13 TV. En La Sexta algo así causaría eccemas de intolerancia a muchos de sus arrogantes reporteros y seres pensantes para los que, por la vía del rigor sesgado, la tesis simplona y el agravio fácil, la Iglesia católica sólo interesa si se trata de abusos sexuales, engañosas prebendas y cualquier polémica o porquería que empañe la labor de tantas decenas de miles de buenos pastores, misioneros y seglares ejemplares. La Iglesia es la típica coartada, atisbada con miopía maliciosa, para que enarbolen su presunta superioridad intelectual los Iglesias y sus monaguillos turiferarios. En La Sexta andan relamiéndose buscando nombres piadosos en el desastre de Panamá. Ya veremos.

Cuando Mediaset anunció Quiero ser monja se despertaron los comprensibles recelos y los comentarios de cachondeo. Pero el programa de Warner tira a serio y respetuoso y como mucho lo ambientan con éxitos musicales para que se genere contraste con las imágenes. No, aquí no hay morbo, ni intención de escándalo o golpes tróspidos. Aquí se muestra el interior (auténtico) de un convento, los comedores sociales o las misiones, con relatos distantes a la estampita y también al espectáculo. Se equivocaron aquellos que pensaban ver a La Rebe rezando el rosario.

El programa de las monjas de Cuatro trata en realidad del sacrificio. Material y espiritual ¿Hasta dónde unas jóvenes de vida apacible de nuestro tiempo estarían dispuestas a renunciar y a apechugar?

No, esto no da mucha audiencia. Es improbable que el gran público quiera saber cómo viven las monjas de hoy. Incluso es posible que acaben trasladando el programa a una medianoche perdida. La realidad real suele tener poco que ver con los realities.

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