Baja Temeraria

Las Con Sombrero

Hay quien lleva su activismo en los discursos. Pero hay quien habla menos y hace mucho

Los indígenas de Lacandona, en Chiapas, se taparon la cara para ser visibles, hoy, aquí y ahora, hay mujeres que se han calzado el sombrero de Indiana Jones, el famoso modelo Fedora, para rescatar, precisamente a esas otras que, para mostrarse, se quitaron el suyo. Es toda una justicia poética que, para recuperar a aquellas maravillosas Sin Sombrero, algunas de nuestra contemporáneas ejerzan del mítico personaje de George Lucas, verdaderas aventureras en la búsqueda del santo grial de las creadoras, las pensadoras, las artistas. Que hayan estado desparecidas es un despilfarro y una tragedia, pero también supone una oportunidad para el rescate, como quien descubre que bajo un hotel del Valle de los Reyes en Luxor o un adosado de Valencina hay huellas tangibles de vidas milenarias. Sombrero de rescatadora tiene Crhistina Linares, premio Sevilla Territorio de Igualdad del año pasado. A Renacimiento, la editorial fundada por su padre, le debemos obras enterradas de Elena Fortún, Luisa Carnés, Colombine, Elisabeth Muller, María Lejárraga, Magda Donato o Mercedes Formica. Una larga lista. También calza un Fedora metafórico otra joven e incansable músico sevillana, que podemos ver por la calle cargando su chelo y esa invisible pero rotunda obstinación en devolverle la belleza a quien nos la dio. Es Beatriz González Calderón, directora de la orquesta de Cámara de Mujeres Almaclara -homenaje a Chara Schumann ya en el mismo nombre- , que ha rescatado vida y obra de aquellas intérpretes y compositoras que vuelven a vivir, y nosotros a vivirlas , cuando ellas las tocan. Con motivo de su segundo centenario, González ha montado un espectáculo con la pianista Mar de la Rosa, Cartas a Pauline, que no es otra que La Viardot, mezzosoprano y compositora de la estirpe de los García, hermana de la mítica María Malibrán. La actriz Celia Vioque le pone voz a una mujer que, más allá de su canto, asombró al mundo en su larga vida (1821-1910) y se atrevió con la composición y amores fuera de toda norma. Precisamente uno de los libros del año, Los Europeos, del historiador de origen británico Orlando Figes, aquilata su idea del crecimiento de la cultura, tal como la entendemos hoy, con el triángulo afectivo y creador que formaron la cantante, su marido el director teatral y crítico de arte Louis Viardot y el célebre escritor ruso Iván Turgenev. Qué mojigatos parecemos a veces los habitantes del siglo XXI.

Hay quien lleva su activismo (bella palabra que mancilla a quien la usa como insulto) en los discursos. Pero hay quien habla menos y hace mucho. Como estas bucaneras del conocimiento, las Cano que dan la vuelta al mundo y vuelven con tesoros. Mujeres con sombrero y sobre todo con más coraje aún que Indiana Jones.

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