Qué belleza a la hora del lubricán

21 de mayo 2024 - 01:00

Estas tardes de cielos altos y damas de noche a punto de abrir es delicioso pasear la ciudad. Mayo para disfrute y gozo de mi ciudad, de esta Sevilla que resiste los embates del tiempo y la incuria de quienes no cejan en su degradación. Hay que ver cómo se le tocan los costados por los cuatro puntos cardinales, desde Oriente a Triana, de la Macarena a Heliópolis. Pero la vieja dama, sin necesidad de afeites, resiste el paso de las varias hordas que la manipularon y así nos encontramos con un mayo que en Sevilla es más florido y más hermoso que en parte alguna. Qué tarde cualquiera de estas tardes sumido en el dédalo urbano de la ciudad más bella del mundo camino de ninguna parte. Ciudad para el paseo como ninguna otra, cuando llega la hora del lubricán se viene arriba para agigantarse y abrumarnos con su belleza.

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