Su propio afán

El centro centrado

Hay que estar muy convencido del mensaje del centro, para no hacerte siempre el ofendidito

Ignoro hasta qué punto don Manuel Fraga Iribarne sigue siendo un referente intelectual del PP. Su trayectoria despista, pero hubo un Fraga (de los múltiples que transitaron por la gloria del mundo, incluyendo el galleguista) que merece una revisita: el autor de El pensamiento conservador español (1981). Allí recoge ideas de los grandes y da otras propias que podrían ser de enorme utilidad a Casado.

Explica que Jovellanos era un político e intelectual centrado, no por odio a los extremos, sino por un extremado amor a todas las posiciones que encerrasen algo de verdad. Resulta un matiz valioso en las circunstancias actuales.

El PP por rivalidad electoral contribuye por activa o por pasiva o, casi siempre, por ambas, a la demonización de Vox. Entiendo el nerviosismo ante el rival pujante, pero cometen un error de estrategia.

Si permitiesen por activa y, sobre todo, por pasiva que los de Abascal le abriesen el campo de juego, su posición quedaría automáticamente más centrada. La manera de proteger a Vox de la fatwa de la izquierda podría ser bastante maquiavélica, como da la impresión que hace Isabel Díaz Ayuso, fíjense. Consistiría en decir: "En algunas cosas, tienen razón", de manera que matas dos pájaros de un tiro: le pegas un bocado a sus votantes y, además, les das cordel porque te están centrando y desplazan la llamada ventana de Overton a la derecha. Si no lo haces, después se van a abrir camino solos, pero tú ya no vas a sacar nada en limpio.

Yo lo veo claro, pero también entiendo el vértigo. Hay que estar muy convencido del poder de tu mensaje de centro para no caer en la tentación de ponerle la zancadilla de la demonización al rival.

La socialdemocracia, que tiene más kilómetros, lo hace como digo con los intelectuales de extrema izquierda, con los cantantes y los presentadores televisivos. Les da mucha cancha y premios y tribunas prestigiosas, porque saben que van inclinando la balanza hacia su lado, aunque eventualmente les critiquen la tibieza de la izquierda moderada. Les compensa, porque, además, ya ven, subrayan lo de "moderada" irremediablemente.

El centro es para quien se lo trabaja; y, como su propio nombre indica, por ambos lados. Es imposible ocupar todo el espacio político de tu bloque y, además, ser un partido centrado. Centrarse a uno mismo es hacerte un autopase, que casi nunca sale. Te tiene que centrar otro. Es un riesgo, pero una oportunidad.

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