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Charo Ramos

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La ciencia en la RAE

La exposición comisariada por Sánchez Ron contrasta con el olvido de la ciencia y la investigación en la campaña

Hablar de las ciencias en un país es el índice más seguro de su civilización. Así lo creía el Premio Nobel argentino Bernardo A. Houssay, que añadía: "Falta de ciencia es sinónimo de barbarie o atraso. La verdadera supremacía de un pueblo se basa en la labor silenciosa y obstinada de sus pensadores, hombres de ciencia y artistas". Teniendo en cuenta que en la actual campaña electoral no se ha hablado de ciencia es muy relevante que el académico y físico José Manuel Sánchez Ron, que participa en Sevilla en el XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, haya elegido esa cita de Houssay para cerrar La ciencia. Un patrimonio panhispánico común, la fascinante exposición que ha comisariado y que puede verse hasta el 24 de noviembre en la Fundación Cajasol. A través de documentos originales y facsímiles de instituciones como la propia RAE, el Real Jardín Botánico, la Real Academia de Medicina o el Museo de las Ciencias de Valencia, donde se conserva el diploma del Premio Nobel a Severo Ochoa (que fue discípulo de Negrín y tenía ciudadanía estadounidense cuando lo recibió), Sánchez Ron recuerda que en todo el ámbito de la lengua española sólo hay 7 Premios Nobel de ciencia (5 en Medicina y 2 en Química, ninguno en Física), pese a tener un idioma tan transparente como el castellano, que permite llevar el pensamiento simbólico y las voces que representan los contenidos científicos con tanta prestancia.

La exposición repasa algunas de las más importantes expediciones científicas como la de Malaspina y nombres como los del naturalista y militar sevillano Antonio de Ulloa, que identificó el platino como elemento, y el botánico gaditano Celestino Mutis, que encontró en Colombia su patria permanente. La vitalidad y alegría de esa primera sección contrasta con el tono crítico de la segunda mitad, donde Sánchez Ron precisa que el desprecio de la ciencia empobrece intelectual y materialmente a las sociedades. Sólo tres elementos de la tabla periódica han tenido como descubridor a alguien que hablaba español: el wolframio (los hermano Juan José y Fausto Elhúyar), el vanadio (Andrés Manuel del Río) y el platino.

El también vicedirector de la RAE reflexionó el lunes en Sevilla acerca de la asociación de los pueblos del idioma español con un carácter belicoso que, al convertirlos en terreno de asonadas y golpes de estado, les habría hecho desear el consuelo de la ficción, explicándose así que el castellano sea más pródigo en Premios Nobel de literatura y de la paz que de ciencia. Desde hace décadas la falta de inversión ha obligado a muchos de nuestros mejores científicos a marcharse al extranjero. El mensaje de Sánchez Ron resuena con más fuerza a escasos días de las elecciones en este país que se merecería tener políticos a la altura de sus investigadores.

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