Carlos Navarro Antolín
Ese ratito diario del cura del Porvenir
Jean C. Nicolas Forestier culmina en 1914 la conformación del Parque de María Luisa sevillano dentro del proyecto general desarrollado para la Expo del 29, diseñando un eje sur-norte que arranca en el Monte Gurugú y traspasa el Estanque de los Patos y el de los Lotos. El hermoso parque mantiene el primitivo hálito hispano arabizante en sus veintidós glorietas a pesar del paso de los tiempos, algunas de las cuales se añadieron tras su fundación. En este sentido, podemos destacar la inaugurada en 1927 como homenaje a los hermanos Álvarez Quintero; la diseñada en 1931 en honor de los hermanos Manuel y Antonio Machado; la colocación en 1965 de la estatua de la duquesa de Montpensier María Luisa Fernanda de Borbón en su enclave definitivo; la dedicada en 1982 al insigne poeta y letrista Rafael de León o las consagradas en 1993 y 1994 a las grandes tonadilleras Concha Piquer y Juanita Reina respectivamente.
Aún quedan maravillosos rincones en nuestro Jardín de Jardines que esperan ser vivificados con el espíritu de algunas personas de relevancia que hayan tenido una relación enriquecedora con la ciudad hispalense, y más si han nacido en ella. La recientemente desaparecida actriz y cantante María del Carmen García Galisteo, conocida por todos como Carmen Sevilla, posee méritos de sobra para que se le acomode en el parque un pequeño espacio que pueda ser visitado por familiares, amigos y simpatizantes. Nacida en Sevilla en 1931, se inicia en el mundillo de las artes escénicas a través de su padre y compositor musical, Antonio García Padilla, y con el madrinazgo de Estrellita Castro. Debuta como actriz de cine en 1947 en la película Serenata española, siendo después protagonista con tan sólo dieciocho años en la cinta Jalisco canta en Sevilla junto al afamado galán Jorge Negrete. Asimismo, sería deslumbrante su participación en 1961 en la grandiosa producción de Hollywood Rey de Reyes, dando vida con soltura a María Magdalena al lado del actor Jeffrey Hunter en el papel de Jesucristo. En el ámbito de la canción, el gran letrista de coplas Rafael de León tuvo una influencia decisiva en su carrera, abordando también otros géneros musicales como boleros o tangos. Nadie como ella ha llevado a nuestra ciudad grabada en su ser y la ha difundido en carteles por medio mundo. Carmen Sevilla merece que se titule con su nombre una nueva glorieta en el Parque de María Luisa, quizá cerca de las de Rafael de León y de Concha Piquer en terrenos de un antiguo naranjal, escoltada por los magníficos plátanos de sombra de la Avenida de Hernán Cortés y frente a la emblemática Plaza de España.
La canción Te quiero, te quiero fue interpretada en primer lugar por Carmen Sevilla e inmortalizada más tarde por Nino Bravo: “Del porqué te estoy queriendo/ no me pidas la razón,/ pues yo misma no me entiendo/ con mi pobre corazón./.../ Yo te seré siempre fiel,/ pues para mí quiero en flor/ ese clavel de tu piel y de tu amor...” (Rafael de León y Augusto Algueró).
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