EDITORIAL
Chavismo teledirigido desde Washington
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro ha provocado una fuerte controversia política en España. No hay lugar para la sorpresa por dos razones. La primera es que en la explosiva política española cualquier cuestión es susceptible de agitar las pasiones partidistas y sirve para echar leña en una hoguera que no se apaga nunca. La segunda es que Venezuela es desde hace ya mucho tiempo un asunto interno en el debate nacional. Sucesos con origen en la república sudamericana han estado durante semanas en el primer plano de la actualidad española. Desde las acusaciones a José María Aznar por su nunca probado apoyo a la intentona golpista contra Hugo Chávez de 2002 a la visita clandestina de la hoy encumbrada Delcy Rodríguez a Madrid en enero de 2020, pasando por la presunta financiación chavista a Podemos en los años de su crecimiento electoral o las andanzas variadas del ex presidente Rodríguez Zapatero en ese país, Venezuela ha estado siempre muy presente en España en los últimos años. Ahora no iba a ser diferente, dada la enorme gravedad de lo ocurrido. El PP y Vox se apresuraron a apoyar la acción del presidente Trump, pero se han quedado descolocados y fuera de juego por la decisión de Washington de mantener el régimen bolivariano, aunque sometido a una estrecha vigilancia, e ignorar a la oposición. Un papel todavía más inconsistente ha tenido el Ejecutivo de Pedro Sánchez que, tras horas de desconcierto, ha ido de ofrecerse como mediador a suscribir un comunicado conjunto con gobiernos de izquierdas de América Latina y asumir el mismo día el de la Unión Europea en la que la institución comunitaria se pone de perfil y demuestra una vez más su irrelevancia internacional. Ambos comportamientos, el de los partidos de la derecha y el del Gobierno, reflejan que no han sabido estar, a la hora del análisis y de la toma de posturas, a la altura de una crisis que abre una nueva y peligrosa etapa en la configuración de un nuevo orden mundial.
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