El caso aznalcóllar

Ecologistas urgen que el Consejo de Doñana debata la reapertura minera

  • La Estación Biológica advierte de que la mina es "una amenaza latente" sobre un ecosistema que está declarado Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera.

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Ecologistas en Acción, WWF y SEO BirdLife han urgido este martes a que la Junta de Andalucía acceda a que la polémica reapertura de la mina de Aznalcóllar se debata cuanto antes en el Consejo de Participación de Doñana, máximo órgano de consulta de este espacio natural. 

También el director de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), Juan José Negro, ha reiterado la necesidad de que esta mina, que considera "una amenaza latente" sobre un ecosistema declarado Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera, sea analizada en este órgano, que unificó el Patronato del Parque Nacional y la Junta Rectora del Parque Natural cuando la Junta de Andalucía asumió la gestión conjunta de Doñana. "Aunque prometan que será una mina en galería subterránea, tendrá que utilizar agua, con lo que siempre existirá riesgo de vertido al Guadiamar", declaró Negro recientemente a Efe, en una entrevista en la que también alertó de que la reciente permeabilización del muro que aislaba este río del interior de Doñana permitiría ahora que cualquier vertido contaminante "entre en tromba en el corazón de las marismas". 

El coordinador de la Oficina de WWF en Doñana, Juanjo Carmona, ha recordado que esta organización ha pedido por escrito que el Consejo de Participación, integrado por unos sesenta representantes de administraciones y colectivos sociales, conozca esta reapertura, petición que no ha tenido respuesta pese a haber sido reiterada. Carmona ha recordado que la ubicación de esta mina en la cuenca del Guadiamar, principal afluente de Doñana, la convierte en una amenaza sobre este espacio protegido, como ya se demostró con la riada tóxica de abril de 1998. 

En su opinión, es imprescindible conocer los "elementos básicos" de esta reapertura, sobre todo tras conocerse su "muy preocupante" adjudicación a Grupo México, causante de graves desastres mineros, y después de que el juzgado número 3 de Sevilla, que investiga este concurso minero, advirtiera de posibles irregularidades. "La prometida transparencia sobre la reapertura de la mina no se ha visto en el consejo de Participación de Doñana", ha sentenciado Carmona, quien ha recordado el "pasivo ambiental" dejado por el desastre ecológico de 1998 en forma de toneladas de tierras contaminadas almacenadas en una corta minera "sin una solución definitiva" y ha lamentado que en esta comarca no exista una alternativa a una minería "que esquilma los recursos unos pocos años, cierra y devuelve al paro a los trabajadores que contrata". 

Antonio Ramos, de la secretaría de minas de Ecologistas en Acción, también ha reclamado, sin éxito, que este proyecto sea debatido en el Consejo de Participación de Doñana, lo que ahora considera "inaplazable" tras la investigación judicial abierta, en la que este grupo está personado. Ramos ha recordado a Efe que la Unesco ha rechazado esta reapertura por considerarla una amenaza sobre Doñana y ha criticado la "falta de transparencia" de la Junta en este proceso, del que considera que es "juez y parte" porque participa en el patronato de la Fundación Migres, colaboradora del grupo al que se ha adjudicado la mina. En su opinión, la Fundación Migres actúa como "falsa consultora ambiental" y su promotor, el ornitólogo Miguel Ferrer, se ha erigido en defensor ambiental de polémicos proyectos con los que contrata, como Mina Cobre Las Cruces, la mencionada adjudicataria de Aznalcóllar o el dragado del Guadalquivir, pese a que fue informado negativamente por prestigiosos investigadores del CSIC como el catedrático Miguel Angel Losada. 

Carlos Dávila, técnico de SEO/BirdLife en Doñana, ha señalado a Efe que esta reapertura "se está desarrollando de espaldas" al Consejo de Participación de Doñana pese a afectar "directamente" a este espacio protegido y a muchos de los municipios en los que está incluido. En su opinión, la adjudicación de esta mina al consorcio Grupo México-Minorbis no ha tenido en cuenta las exigencias y prevenciones ambientales "con la importancia que debieran", pues sólo un 30 por ciento de la puntuación aludía a las medidas ambientales y no hubo una nota de corte "que desechara propuestas con un deficiente enfoque ambiental". "Parece que la Junta ha olvidado que Doñana estuvo a punto de desaparecer bajo una capa de lodo tóxico a pesar de que la balsa que se rompió había sido revisada y no suponía ninguna amenaza ambiental; se ha pasado por alto que Aznalcóllar sigue estando en la cabecera del principal afluente de Doñana, un espacio emblemático para el patrimonio natural andaluz", concluye SEO/BirdLife. 

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