Provincia

Lebrija diseña un código de banderas para informar de la evolución de la Covid-19 y de las medidas a tomar

  • Se enmarca en un plan local de prevención, en el que se sistematizan los pasos que irá dando el Ayuntamiento en cada escenario

  • Las señales irán del verde, pasando por el amarillo, que ondea ahora, hasta el naranja y el rojo

  • Pretende ser un "código" para la población, contra los rumores y para que no se baje la guardia

La bandera amarilla (que indica que los contagios han repuntado por endima de los 29) colocada ya en la fachada del Ayuntamiento de Lebrija. La bandera amarilla (que indica que los contagios han repuntado por endima de los 29) colocada ya en la fachada del Ayuntamiento de Lebrija.

La bandera amarilla (que indica que los contagios han repuntado por endima de los 29) colocada ya en la fachada del Ayuntamiento de Lebrija. / M. G.

Junto a las banderas oficiales que identifican la fachada de un Ayuntamiento, en el de Lebrija luce desde la tarde del viernes una nueva. No revindica ninguna causa, sino que se trata de un aviso o un código más con el que el Consistorio pretende llegar a la población para que sea consciente en cada momento de cuál es el grado de propagación del Covid-19 y sepa las medidas concretas que, en función de ese hecho, va a ir tomando el gobierno local. Todas ellas se explican también en un panel que se ha colocado bajo la bandera.

Según han explicado el alcalde, José Barroso (PSOE), y el Delegado de Recursos Humanos, Hacienda, Nuevas Tecnologías y Comunicación, David Pérez Hormigo, forma parte de un Plan Municipal de Prevención de la Covid-19, novedoso hasta ahora en la provincia, para frenar la propagación del virus. Se ha diseñado "bajo criterios técnicos" y en el marco del comité de emergencia municipal.

Contempla cuatro escenarios, cada uno de ellos representados por un color, el de las banderas que se irán colocando en el Ayuntamiento, en un sistema similar al que se usa para el estado del mar en las playas y la prevención que hay que tener. En función de cada cual, el Ayuntamiento irá tomando decisiones concretas sobre sus competencias y pedirá a las instituciones superiores que hagan lo propio.

El primer escenario, que se representaría con una bandera verde en la puerta del Consistorio, implicaría unos contagios confirmados por PCR en los últimos 14 días de entre 0 y 28, lo que supone tener la epidemia más o menos bajo control en una población de 27.500 vecinos. Además de las medidas que ya son obligatorias a nivel nacional o de la comunidad autónoma, el plan también prevé que, a partir de 17 casos, se suspendan las visitas o las salidas en los centros sociosanitarios.

Las medidas que se tomarán o se pedirán a otras administraciones, ya sistematizadas. Las medidas que se tomarán o se pedirán a otras administraciones, ya sistematizadas.

Las medidas que se tomarán o se pedirán a otras administraciones, ya sistematizadas. / M. G.

La bandera amarilla, como la que hay ahora, se colocará cuando los nuevos casos confirmados en 14 días estén entre los 29 y los 82, es decir, por encima de los 100 por cada 100.000 habitantes. Aquí y como ya ha hecho, pedirá a la Junta un aumento del número de rastreadores, para intentar mantener controlados e identificados los brotes y sólo se permitirá la práctica de deportes individuales en instalaciones deportivas y los colectivos, sólo en caso de equipos federados. Se cerrarán parques infantiles y se restringirán los paseos en la ayuda a domicilio.

Si los casos pasan de 83 y hasta 110, se considerará otro escenario, el naranja, más preocupante ya y en el que a nivel municipal se comenzarán a hacer test periódicos a las plantillas municipales del Servicio de Ayuda a Domicilio, Policía Local, Bomberos o Protección Civil. Se reducirá el aforo del transporte público al 50%, habrá mas restricciones en instalaciones deportivas y el Consistorio se obligará, sí o sí, a reforzar la desinfección.

La bandera roja se colocará cuando los contagios en 14 días superen los 111, más de 400 por cada 100.000 habitantes, y en este caso se cerrarán del todo instalaciones deportivas y culturales e incluso la atención presencial en oficinas municipales.

Pérez Hormigo ha señalado además que, mientras que para subir de una fase a otra será inmediato, cuando bajen los casos se esperará una semana para hacerlo. "Nos queremos anticipar", insiste, "ir tomando medidas concretas" antes de que el número de contagios vaya creciendo y teniendo claro qué se va a hacer en cada momento, sin ir improvisando.

En este plan municipal de prevención frente a la Covid-19 se viene trabajando desde principios de septiembre. Las banderas, según el edil de Comunicación, pretenden ser un "código" con el que, más allá de lo que comunica por medios o redes sociales, los vecinos tengan una referencia clara de cuál es la situación en su municipio y se evite la rumorología sobre el número de casos o la inminencia de un confinamiento, con datos más compresibles que los de las estadísticas oficiles. A la vez, la enseña les recordará que en ningún momento deben bajar la guardia a nivel individual.

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